martes, 3 de abril de 2012

Mitja Marató Montornés…. y Granollers…. y Duatlón por equipos del Prat…. Y muy poca vergüenza

Lo de la vergüenza hace referencia a mi irresponsabilidad a la hora de mantener actualizado este blog… Como viene siendo habitual en estos últimos tiempos, no me queda otra que ir empalmando crónicas en una sola entrada y, aunque tentado de saltarme las ya caducas competiciones de Granollers o la Duatlón por equipos del Prat, dejaré prueba escrita por la gracia de echar mano de ellas cuando explique batallitas cansinas a mis nietos.


Mitja Marató de Granollers (5 de Febrero del 2012)

Tras un sábado para el olvido debido a una migraña que decidió instalarse en lo más profundo de mi cerebro la tarde anterior a la carrera derrotándome en la cama durante más de 5 horas; amanecía un domingo gélido, de esos en los que lo único que apetece es quedarse bajo el edredón viendo pasar el día más allá de la ventana.

La jaqueca había remitido pero el cuerpo aún se comportaba como el motor de un vehículo que ha pasado toda una fría noche en la intemperie.

El termómetro marca algún grado negativo al salir de Terrassa pero, a medida que me acercó a Granollers, el mercurio empieza a subir y mi cuerpo se va desperezando… por fin.

Apurando hasta rozar lo prudencial el confortable y cálido habitáculo del Seat Altea, salgo trotando en dirección al meollo donde hallo hordas de cuerpos enfundados en mallas y coloridas camisetas térmicas, trotando de acá para allá e intentando minimizar el efecto de los pocos grados positivos que se han instalado hoy en la capital del Vallés Oriental.

Se acerca la hora de la salida y me coloco en el cajón correspondiente al color de mi dorsal. Por suerte estoy bastante adelantado y, sumado a que la organización ha decidido sabiamente avanzar la salida a una zona más amplia, este año me ahorraré el zigzagueo de los primeros 500 metros.

No llevo una idea fija acerca del tiempo objetivo, pero calculo que algo cercano a 1h22’ estaría muy bien así que, una vez se da la salida, empiezo a correr por sensaciones a buen ritmo pero reservando.

Muy cómodo llego al primer kilómetro y al tratar de marcar el primer “lap” me doy cuenta que he olvidado poner en marcha el cronómetro… - Vaya! – Presiono entonces el botón “Start” mientras pienso para mis adentros que me va a tocar echar mano de las sumas y restas para calcular el tiempo de llegada.

Escucho a los que van junto a mí que hemos pasado en 3’46 el primer kilómetro… buen ritmo, pues.

Los primeros kilómetros van pasando y las sensaciones son buenas, estoy en el puntito ese de equilibrio entre el sufrimiento y el control, con la impresión de ir reservando energías para la bajada. Este año el circuito ha variado en parte del ascenso, haciéndose más ameno y algo menos duro (según mi parecer).

Sobre el km 6 o 7 llega a mi lado Carlos quien una semana más tarde de sufrir los 42kms de la Maratón de Miami, (si, si, Miami… la gente se busca sitios muy raros para correr), está hablándome a 3’50’’ como el que charla con el vecino en el ascensor.

- Cómo vas?- Me pregunta.
- Pues la verdad es que bien, reservando un poco – Le contesto.

Voy viendo los parciales kilométricos en 3’50- 3’55 y me siento fuerte y animado pasando “ya” por el km8 cuando Carlos, bajo los efectos de su resaca maratoniana (ampollas incluidas), decide rebajar el ritmo y dejarme volar libre al sol y al viento… como canta Extremoduro en “Ama y ensancha el alma”.

A partir del 9 llegan los kilómetros más duros, donde la fatiga se une al desnivel y hay que echar mano de las capacidades mentales para obviar que los ritmos ya rozan el 4 en la pantalla del Garmin… en breve tocará ir de bajada y, como decía mi padre, cuesta abajo hasta la mierda corre.

Por fin llego a la Garriga, donde marco el último kilómetro de subida en 4 pelado y focalizo ya los 10 kms que quedan por delante.

Inicio el descenso y los ritmos vuelven a incrementarse, volviendo a ver los anhelados 3 cuarenta y picos en los pasos quilométricos, que pasan con celeridad.

Pequeña crisis energética sobre el km15 coincidiendo con algunas zonas de falso llano y donde toca apretar dientes para mantener el ritmo. Voy haciendo cálculos sobre el tiempo estimado y veo que el sub22 es factible si no pincho…

Los últimos kilómetros son muy generosos, muy rápidos por el agradecido desnivel en descenso y a poco que hayamos dejado algo de energía remanente, la velocidad se puede mantener sin más dificultad que mantenerse moviendo las piernas.

A 3’45 paso los kilómetros previos a la última y larguísima recta de más de un kilómetro en la que no queda más remedio que esprintar con la piel de gallina mientras un ruido ensordecedor de público animando te lleva flotando hasta aquel arco que se ve en la lejanía y que, a ritmo cercano a 3’30, va aumentando su magnitud hasta conseguir cruzarlo.

Me encuentro muy bien a la llegada y, aunque no se precisar con exactitud el tiempo que he tardado en completar la media, supongo que puede ser unos pocos segundos por debajo de la 1h21’… record personal, en todo caso.


En la clasificación definitiva, mi tiempo ha sido de 1h21’00 así que muy contento por el resultado obtenido, sobre todo teniendo en cuenta que mis medias semanales han sido de 25-30kms…. ¿Qué más se puede pedir?.

Decido que sacrificaré un poco mis salidas en bici para preparar un poco más específicamente Montornés, en 5 semanas, y ver si puedo mejorar esta marca….



Duatló per equips del Prat (18 de Febrero del 2012)

No obstante, antes de Montornés, llegaba el turno de divertirse en la Duatló por equipos del Prat.

Se trata de una duatlón sprint (5km a pie + 20km ciclismo + 2,5km pie) pero con la particularidad que hay que correrla formando equipo con 4 ó 5 compañeros más y manteniendo, al menos, 4 componentes hasta el final.

Es divertido correr esta competición puesto que se aúnan el compañerismo con la estrategia y siempre hay varias víctimas en el equipo que acaba sufriendo en cada parcial.




Mis compañeros de fatigas iban a ser Jordi Casas, David Guinart, Albert Grimaldo y Jordi Romero. Para ser completamente sincero, es una competición que no me atrae sobremanera pero me apetecía correr mucho con ellos ya que todos son buenos corredores y les podía echar un cable en el sector ciclista al estar, a priori, en buen estado de forma sobre las dos ruedas.

El sábado por la mañana, una gran cantidad de equipos se dieron cita en el Prat tras la polémica que se creó con el sistema de inscripciones donde el Terrassa i el Gavà conseguimos meter gran cantidad de equipos en detrimento de otros clubs que tan sólo habían logrado inscribir a su equipo A….

La razón por la que nosotros inscribimos 7 equipos fue que nuestro entrenador se quedó con el dedo preparado para pasar los datos a las 00:00 horas del día indicado en la web de la federació y no por tráfico de influencias, como he leído por ahí. En todo caso, estoy completamente de acuerdo en que la elección del método de inscripciones ha sido un tanto desafortunada y sirve para mejorar en futuras ediciones por parte de la organización este aspecto. Finalmente creo que minimizaron el problema ampliando el número de equipos inscritos, solución apropiada puesto que el circuito y el tipo de prueba admitía un mayor número de participantes sin poner el riesgo la seguridad de los participantes.


En fin, que allí estábamos nosotros dispuestos a darlo todo en los tres sectores y con una estrategia más que estudiada después de los cero entrenos que habíamos realizado juntos.


Cuenta atrás y salimos, como no, a un ritmo mucho más fuerte del que se había pactado pasando el primer km en 3’33’’… El segundo, en 3’43’’, ya ha caído a un ritmo más cercano al que habíamos marcado como posible para los dos más lentos del grupo, David y yo.


Entre el km 2 y el 3 tengo un pequeño conato con un árbol que intento pasar de forma un tanto ajustada y colisiona mi reloj contra el saltándome de la muñeca y obligándome a retroceder así como ralentizar el paso de mis compañeros para volver a unirme a ellos.


El ritmo de los siguientes kilómetros va decayendo cada vez más… 3’48’’, 3’54’’…. Y por suerte estamos llegando ya a boxes donde daremos un pequeño relevo a algunos de los músculos de nuestras piernas para poner en marcha otros durante la fase de pedaleo.


19 minutos es el tiempo empleado en estos primeros 5kms, incluida la transición.


Hacemos, pese a ser la primera vez, una transición muy buena y rápida. Asimismo, de forma muy natural, nos colocamos en fila y empezamos nuestro parcial ciclista de forma progresiva.

Me siento muy bien durante los primeros 10kms, ida y vuelta del circuito de 5km, y los relevos que doy son a buen ritmo. De hecho, en uno de ellos, no caigo en la cuenta que Jordi Casas no estaba todavía colocado detrás y se descuelga del grupo con lo que decido dejarme caer también y tratar de ayudar a contactar de nuevo con los nuestros que, a su ve, aminoran la marcha hasta que nos volvemos a juntar.


Me sorprende el ritmo que llevan los que, a priori, pensaba que irían más flojos: Albert y Romero… el primero, con una cadencia elevadísima, no sólo mantiene el ritmo en su relevo sino que en alguna ocasión hasta lo incrementa. Jordi, quien lo ha visto hace dos años y quien lo ve, tirando a 40 por hora con estilo y holgura.


A David ya se le suponía que sería de los más fuertes en la bici y, efectivamente, no defrauda con unos relevos largos y fuertes que yo agradezco, sobre todo los últimos 5kms en los que mis fuerzas ya van decayendo.


Muy buen parcial ciclista que completamos en poco más de 30 minutillos y a una velocidad media aproximada de 38Km/h.


Saltamos al unísono de nuestras monturas y castigando las plantas los pies con los centenares de piedrecillas que cubren el camino a boxes llegamos a nuestra área en las barras.


Como un rayo, Jordi Casas y yo cambiamos de zapatillas y echamos a correr dejando atrás a los compañeros, sabedores que nos alcanzarán sin problemas pues su ritmo crucero a pie es superior al mío.


Dicho y hecho: En menos de medio quilómetro ya se nos unen Albert Grimaldo i Jordi Romero mientras David se descuelga sin dejar de correr por si acaso alguno de nosotros tiene problemas… todo según lo planificado.


Cada vez me cuesta más aguantar un ritmo de 3’45’’ y el resto de compañeros van apretando para que me mantenga con la lengua fuera. En un momento dado, Albert se ofrece a empujarme a lo que me niego riendo…. Antes muerta que sencilla!!!.


Aprieto lo que puedo a falta de medio kilómetro para finalizar los 2,45Kms en pocos segundos por encima de los 9’ y parando el crono de la prueba en 1h00’06’’… por poquito no bajamos de la hora.


Pocos segundos más tarde llega David, que se ha mantenido como un jabato corriendo hasta el final y cerrando nuestra primera magnífica actuación como equipo… ojalá vengan otras más.



Las semanas posteriores las dediqué a incrementar un poco el volumen a pie así como meter alguna que otra serie extraída de uno de esos planes de entrenamientos locos que pululan por ahí con la idea puesta en hacer una buena media maratón en Montornés. Como daño colateral, la bicicleta quedó un poco más aparcada de lo que la tenía acostumbrada pero con el compromiso de retomar nuestra hermosa relación una vez estuviera en mi poder la caja de jabones y dentífricos con los que se obsequia en Montornés.



Mitja Marató de Montornés (11 de Marzo del 2012)

Y así, como el que no quiere la cosa, llegaba el día marcado en negrita en el calendario y con una buena dosis de motivación nos acercábamos para allá Sandra, Amaia y yo mismo.

Tras aparcar, recoger el dorsal y colgarlo en mi cinturón elástico, me dispongo a calentar tras encontrarme con diversos amigos de diversos ámbitos con los que converso animadamente mientras echamos los trotecillos previos a la carrera.

De repente me doy cuenta que es ya demasiado tarde e intento, infructuosamente, colocarme en una zona apropiada para tener una buena salida. No hay separación por cajones de tiempo y me consigo colocar en un lateral de la zona media donde unos cuantos han arrancado las vallas colindantes que delimitan la zona de corredores.

El espacio es grotescamente minúsculo y nos agolpamos unos cuerpos contra los otros…son momentos “curiosos”, entre tanto cuerpo sudoroso y tanto olor a humanidad… por suerte, no dura demasiado.

Salida en tropel y primeros 400 metros sorteando público, coches aparcados, farolas, mascotas y hasta algún que otro corredor que debería estar situado bastante más atrás de lo que se colocó en la salida…. es curioso ver cómo, carrera tras carrera, algunos corredores no son conscientes de que colocarse junto a los Keniatas no es recomendable para la integridad física si no se pretende correr a ritmos cercanos a 3’/km… cuanto más si se quiere ir a 5’/km!!!.

En fin, a toda mecha alcanzo el primer punto kilométrico que paso en unos vertiginosos 3’28’’… demasiado rápido, pienso enseguida. No obstante me encuentro muy bien y, aunque bajo un poco el paso, me mantengo corriendo rápido adelantando a compañeros de la sección como Manel Casoni, Jordi Ureña y Jordi Casas quienes me advierten que voy demasiado fuerte…. Ya lo pagaré, les respondo mientras sonrío.

Los siguientes kilómetros siguen saliendo rápidos. Llego al km 3 a un ritmo muy superior al que había previsto y al llegar a la primera subida del recorrido, sobre el Km 5, empiezo a darme cuenta que se me va a hacer muy larga la carrera. Paso en 18’30’’ el Km5 y me cuesta apretar en la subida, donde me pasa holgado Jordi Casas.

Desde aquí hasta el km8 el circuito va llaneando, lo cual ayuda a mantener el ritmo objetivo aunque en ningún momento puedo dejar de apretar puesto que he descastado muchos cartuchos en los primeros 5kms… error de bulto.

Sobre el Km6 me pasa la segunda chica y, un instante más tarde, Jordi Ureña quién me anima a engancharme al grupo de la fémina. Le hago saber que no puedo acelerar ni un ápice, llevo el ritmo de crucero máximo para garantizar que acabo la carrera con una mínima garantía de hacer mi mejor marca, pese a todo… y así los veo alejarse poco a poco sin plantearme si quiera el unirme a su grupo.

A partir del Km 8 se inicia la zona de ascenso ligero donde se intercalan algunas zonas de llaneo que permiten ir “recuperando” el esfuerzo de la ligera subida.

Llego al punto de máxima altitud de la carrera, el Km 13,5 en La Roca del Vallés, consciente que lo que queda no es fácil y que no se tratará de una bajada recuperativa en absoluto.

Cuando uno llega apretando los dientes a La Roca, no le queda otra que seguir mordiendo lengua si quiere mantener el ritmo en el descenso a Montornés.

Y una vez más se cumplen los pronósticos y mis piernas se niegan a ofrecerme la agradable sensación que a menudo otorgan las bajadas viendo un buen ritmo en la pantalla de mi Garmin mientras las pulsaciones se reducen y el esfuerzo se atenúa….

Nada más lejos de la realidad y la sensación es la esperada: Aunque mi sentido de la vista me muestra un desnivel negativo frente a mí, mi cuerpo parece que se está enfrentando a un llano continuo en el que hay que seguir sufriendo para mantener la velocidad objetivo.

Pese a escuchar los zapatazos en el suelo, pese a sentir que mi cuerpo avanza con una total nulidad técnica, pese a creer que mi ritmo cada vez es peor… pese a todo eso, cada vez que miro el reloj, me sorprende ver que sigo rondando los 3’50’’ por kilómetro y el objetivo de rebajar mi marca es todavía factible.

Por fin estoy llegando al km 19 donde sé que me espera un kilómetro de suave ascenso que se puede convertir en un calvario con las escasas reservas que llevo. En el fondo espero que no sea para tanto y no paro de lanzarme mensajes positivos mientras el ritmo me muestra que estoy ya pasando la zona conflictiva. Sufriendo de veras me mantengo martilleando el suelo y pensando que mi ritmo se ha ido por las nubes, veo que llego al final de la subida a ritmo de 4’/km. A partir de aquí sólo queda bajada… y de la buena.


Sólo 1100 metros para llegar a meta, miro el crono, sumo los 4 minutos que puedo tardar y veo que rebajo el tiempo de 1h21….

Cuerpo hacia adelante, subidón de adrenalina y la técnica vuelve a ser la correcta mientras acelero nuevamente a ritmos de 3’30’’ gracias a la bajada y el saber que son los últimos metros…
Encaro el arco y paro el crono en 1h20’42’’… muy buena marca, a pesar de todo.




En unos primeros momentos no acabo muy contento puesto que estaba bastante seguro que podía haber hecho la misma marca sufriendo algo menos si hubiese sabido contenerme los primeros kilómetros pero, transcurridas unas horas, llego a la concusión que ha sido una muy buena experiencia mental.

El mantenerme durante tanto rato sufriendo y rechazando los continuos mensajes que me llegaban durante los momentos más duros de la carrera pidiendo que levantara el pie, ha sido una buena experiencia deportiva y una buena demostración interna de voluntad y capacidad de sufrimiento…. De esto también habrá que saber tirar en algunas carreras en las que el cuerpo diga basta.


Y se acabó esta micro fase dedicada a la carrera a pie… toca volver a equilibrar los tres deportes y empiezo a enfocar el objetivo de mi cámara con vistas al B de Banyoles… un poco más lejos queda todavía Zarautz, donde pasaremos unos inolvidables días en compañía de un buen batallón de compañeros del CNT…. Pero mi cámara de fotos es barata y no tiene un zoom tan potente.



martes, 24 de enero de 2012

Duatló de Cerdanyola, (y muchas otras cosas que se quedaron en el tintero)

Uno de las curiosos efectos que estoy notando en mi vida últimamente es la disminución del valor absoluto en la relación “actividad/ tiempo” o, dicho de otro modo, que cada vez puedo hacer menos cosas en un mismo espacio de tiempo.

Si bien es cierto que mis dos mujeres me dan buenas concesiones a la hora de realizar mis prácticas deportivas, también es cierto que mis horarios se han ido viendo modificados aumentando un poco las actividades familiares y con la ausencia casi total de entrenamientos en la franja horaria de la tarde. No me puedo quejar, la vida ha cambiado a mejor aunque ello comporte madrugones o entrenos a horas prohibidas….

no hace falta decir nada más!!!


Asimismo, otras actividades que antes podía llevar a cabo con relativa normalidad, ahora se ha convertido en una odisea tratar de introducirlas en lo que dan las escasas 24 horas que dura un día y debo elegir muy bien con qué puedo adquirir compromisos para no poner en riesgo el resto de asignaturas en curso.

Entre ellas, el presente blog. Buscar un hueco para ponerme a escribir es complicado y sin material que me motive a dar el paso… pues, bien, puede suponer el vacío total de entradas durante casi dos meses, como ha sido el caso.

No obstante, la motivación va llegando y tras la retirada en la Media de Mataró, allá por diciembre, he ido aumento la forma física y las ganas de divertirme haciendo deporte.

Lógicamente, siguen los entrenos a horas raras y por circuitos extraños; pero esto también le ha dado un puntito de sal y pimienta al alejarme un poco de los entrenos “de toda la vida”.

Los días que siguieron a la Media de Mataró, allá por inicios de Diciembre, fueron desastrosos. No había forma de acabar un entreno con un atisbo de buena sensación y llegué a pensar en un punto de anemia por la flojera que me acompañó esos días.

Por suerte, pareció ser más una fatiga muscular que una falta de hierro, y a mediados de Diciembre noto que las piernas empiezan a generar más vatios de potencia que semanas anteriores, sobre todo en lo que a la bicicleta se refiere.

En el agua me siento bien y, pese a que los tiempos que voy tomando en la piscina no son mejores que el año anterior, tengo esa agradable sensación de leer mejor el agua… (Aunque también es cierto que algunas veces te lees un libro entero y al girar la última hoja, te preguntas: - ¿Pero de que narices iba? Y no te has enterado de nada.... ).

En la disciplina atlética es donde peor me veo… La falta de voluntad en el campo alimenticio me está lastrando en forma de grasa glútea o, expresado de forma más clara todavía, que me pesa el culo notablemente.

Aun así, gracias a lo acumulado en estos tiempos pretéritos, y algún que otro sobreesfuerzo mental; conseguí correr la Sant Silvestre en 37’36’’, pasando los primeros 2 kilómetros a media de 3’38’’ y yendo de más a menos, justo lo contrario de lo que recomendaría cualquier foro o revista especializada.

Pero, señores, lo que vale es el tiempo al pasar el arco y, para mí, fue más que satisfactorio finalizar el año echando babas al límite de las pulsaciones máximas y cruzando la línea de meta en posición 309 de 8545 corredores pese a que ello conllevara un dolor de cabeza que me acompañó esa noche hasta las 2 de la madrugada.

Con todo esto, decidí apuntarme a alguna duatlón de carretera. No es que me llamen demasiado la atención pero, al menos, sirven como escape al puro y duro entrenamiento solitario además de poner la cerecita de diversión que la competición siempre otorga.

Por fechas y disponibilidad, la escogida resultó ser la Duatló de carretera de Cerdanyola, de la cual Dani Charles nos dio buenas referencias de forma reiterada hasta rozar el cansinismo ;) y que en su primera edición cerró inscripciones con una semana de antelación.

algunos de los compañeros por los que uno agradece hacer deporte

Como me estaba sintiendo bien sobre la flaca en estas últimas semanas, tenía muchas ganas de correr la carrera aunque normalmente no me suelan salir muy bien las duatlones, competiciones demasiado explosivas desde el inicio para alguien que necesita ir aumento pulsaciones progresivamente, como es mi caso.

Sabedor de que la gente no corre mucho, sino muchísimo, en estas carreras, la estrategia a seguir era muy elaborada: Salir a saco desde el inicio, volar en la transición, pedalear como si fuera el último día de mi vida, cambiar las zapatillas en el tiempo que cae un rayo y tratar de darlo todo los últimos kilómetros a pie…. Vamos, con esta estrategia repleta de innovación e inteligencia, no podía fallar!.

Por supuesto, la noche anterior coincidió cena en casa con amigos y la elección no pudo ser más acertada: Reglete de queso con carne roja para reventar, ingesta de vino tinto y algún que otro orujito de hierbas (no daré el número exacto… ya sabéis que con uno no acabo del todo satisfecho y que no doy una cena por buena si no lleva como antecedente un par o tres de cervezas, jejeje)…. Al meterme en la cama, por supuesto de madrugada, ya no tenía ninguna duda: la carrera iba a salir bien!

Al despertarnos nos dirigimos Sandra, Amaia y el que escribe en dirección a la zona del Parque Tecnológico de Cerdanyola, donde discurrirá la carrera.

Buen material ciclista el que se ve alrededor, muchos euros metidos en boxes, y buen ambiente en las inmediaciones de la zona cero.

Voy a dar una vuelta por el tramo inicial del circuito ciclista y enseguida me doy cuenta que es exigente. Parece que tenga que ser un circuito plano donde los grupos serán la tónica general, pero los diversos repechos (alguno de considerable longitud) van a ser cruciales a la hora de romper grupos. Más aún si hay gente dispuesta a dinamitarlos….

Material en boxes completamente preparado y me dirijo a la salida. Me coloco en tercera o cuarta fila mientras los que saben que van a salir rápido se han colocado por delante.

Dan la salida, en ligero ascenso, y es que como si hubiesen lanzado millones de bombas fétidas de las que se hace urgente huir antes de que la peste quede impregnada en nuestros cuerpos de por vida…. Santísimo cielo! Cómo sale la multitud!!!.

Miro mi reloj y, pese a que llego a los primeros 500 metros a un ritmo en todo momento por debajo de 3’20’’, parezco un abuelito de paseo mirando obras. El grupo se ha estirado y ya no consigo ver a los que van por delante... esto es una locura.

Sigo a tope (y cuando digo a tope, es a tope) notando como avanzo con una total falta de técnica. Las manos van por un lado, las piernas desbocadas por otro y aun así voy viendo como algunos compañeros de sección se van alejando irremisiblemente. Llevo a Jordi Romero muy cerca y, a unos metros más allá me parece ver a Edu Gallardo. A Albert Grimaldo (menuda bestia corriendo) y a Lluis Vila (de otra galaxia), lógicamente, ni en recuerdos…

Consigo mantener un más que fabuloso ritmo durante los primeros 4,85 kms que dura el primer tramo a pie finalizando en 17’28 a 3’36´´/km de media y entrando en posición 44 en boxes.

Rapidísima transición, adelantando ya algunas cuantas posiciones y saliendo por delante de Edu y Jordi, quienes no enlazarán con el grupo ciclista que se forma en ese momento.

En el grupo que se ha formado de 6 o 7 duatletas, sólo un par vamos con fuerzas para dar relevos y el resto se dejan llevar así que, en uno de los repechos, el otro compañero (un chico del Blanes, creo recordar) y yo, decidimos cambiar la marcha y dejar al resto del grupo. Vamos avanzando a base de relevos hasta alcanzar el grupo donde va Albert, sobre el km 10.

Allí le comento al compañero del Blanes que me quedo a “descansar” pues el desgaste en esos 10kms ha sido importante y necesito recuperar.

Por lo visto él no está por la labor y, antes de finalizar la zona de ascenso, ataca dejando a todo el grupo que empieza a estirarse para darle alcance.

Pese a que mi intención es recuperar, un bicho interior me hace saltar al poco rato y acabar de romper el grupo que se disemina antes de llegar al giro de 360º, en el punto más elevado del circuito.

Me acoplo aprovechando la pendiente, ahora en ligero descenso, y fácilmente enlazo nuevamente con el duatleta del Blanes al cual se le han unido un par de unidades.

Poco a poco el grupo va in-crescendo repartiendo la labor motriz entre 3 ó 4 que nos encargamos de meter la leña en la caldera. Aun así, el ritmo de los últimos 5 kilómetros desciende un poco mientras la fatiga va haciendo mella y nos vamos acercando al momento de la transición.

Trato de colocarme en las primeras posiciones para evitar el colapso de entrada a boxes y me bajo en tercera posición de mi grupo encarando el laaaaaaargo pasillo que recorre en paralelo toda la longitud del parque de bicicletas.

Gran parcial ciclista, el 9º mejor tiempo y tan sólo una veintena de bicicletas sobre las barras.

Localizo mi número, cuelgo la bici tirando el casco sobre ella, rápido engarce de las voladoras y estoy ya en marcha para enfrentarme a los últimos 2,5Km de carrera a pie.

El último sector, repetición de parte del primer circuito de carrera a pie, empieza con una corta ascensión sobre asfalto a la cual le sigue una agradable zona de llano y un descenso gracias al cual consigo mantener un ritmo digno hasta llegar al terreno en ascenso, de algo más de 1km, con alguna rampa que se convierte en un calvario para mis maltrechas piernas.

Veo que tanto los corredores que me preceden como los que me persiguen, sufren su propia precesión en este pequeño ascenso a la carretera y no hay sorpresas de última hora en lo que a posiciones se refiere y voy a mantener la misma posición en la que entré en boxes al acabar la bicicleta.

Muy buenos los últimos 500 metros de carrera, en ligero descenso donde vuelvo a correr a ritmos inferiores a 3’40 para pasar por el bonito arco de llegada con buena afluencia de público y feliz por la carrera realizada.

Tiempo 2,5Km: 9’24’’ y parcial 34.

Tiempo total: 1h00’46’’ y 23º clasificado.

Muy feliz de haberme divertido durante la carrera, encontrándome muy bien sobre la bicicleta y mejor de lo esperado en la carrera a pie, voy saludando a los compañeros que llegan tras de mí:

- Albert Grimaldo, que aunque le falten kilómetros sobre la bici, al bajarse de ella, ha firmado el 7º mejor parcial de carrera a pie y eso sólo lo hace un portento de la naturaleza. Segundo sub23 a tan sólo 3 segundos del primero. Que gran, Albert!

- Jordi Romero, que ha mejorado la bicicleta de forma abismal y marcando el parcial 56 sobre la flaca, llega en posición 32 de la general… y con margen holgado en el parcial atlético.

- Edu Gallardo, que pese a no encontrar buenas sensaciones consiguió acabar entre los 60 primeros con buenos parciales, sobretodo en la parte a pie.

- Quique de Llorens: Empezó la cursa con una mano rascándose lo que no suena acompañando a otro compañero y que, sobre la marcha, decidió ponerse a progresar… pues parcial 23 ciclista y último parcial a 3’48 entrando entre los 60 primeros… y encima no ha empezado a entrenar la bici…insultante.

- Samu Madrid, al cual la patenidad no le ha restado mucha forma y llega a sólo tres posiciones de Quique.

- Dani Charles: No ha sido su día y, ya desde el inicio no ha tenido buenas sensaciones. La próxima será… seguro que no siguió la dieta precompetitiva adecuada.

- La familia Palomino: Jaime y Patricia, después de meterse (junto a Quique) 90 kilómetros el día anterior y acercarse a Cerdanyola desde Terrassa en bicicleta, todavía tienen la poca vergüenza de hacer la duatlón y acabar sobrados cómo si hubiesen estado sentados picando tapas… Jaime finaliza el 158 de casi 400 y Patricia (por cierto, hasta el jueves a las 13h en TV3 participando en “el gran dictat”), acaba 8ª en categoría femenina.

Mención especial merece el último de los compañeros que se ha unido a la sección, aunque ya es un viejo conocido de todos puesto que inició su carrera deportiva en el Terrassa. Se trata de Lluis Vila Aguilar, un hombre de otro planeta que llega con la motivación a tope y recuperado ya de una lesión pulmonar que le provocaron los ácidos tras el estallido de una batería eléctrica mientras desarrollaba su trabajo como bombero.

Lluis realizó la carrera, reteniéndose durante el primer parcial a pie a un ritmo de 3’10’’, rodando en el grupo ciclista inicial y, tras dejar la bici junto a cinco duatletas más, marcó nuevamente el mejor parcial a pie corriendo por debajo de los 8’ los 2,5kms finales y distanciando en más de 10 segundos al siguiente competidor….. Sin palabras.

Si a esto le sumamos que Lluis es un tipo humilde, con una sonrisa y una palabra agradable siempre en la boca… pues le hace ganarse la ovación que se llevó al subir a lo más alto del podio.

Felicitats Lluis, que bueno compartir sección contigo!.

Además, a nivel de clubs, conseguimos la tercera plaza junto al Mataró y al Prat.

Y a nivel de grupos de edad, en pre-viejos, me situé en tercera posición…. Datos sin relevancia, pero que me hacen gracia, jejeje.

Con respecto a la organización de la carrera, desde mi humilde opinión, hay que darle a la sección de triatlón del club de Hoquei Cerdanyola un 10 como la copa de un pino. Todos los detalles se han cuidado con esmero y se nota la multitud de horas de cariño y de experiencia deportiva que le han puesto los organizadores.

Aspectos como el trazado ciclista con un altísimo grado de seguridad, el generoso número de amables voluntarios, los metros de cinta marcando el circuito, la bosa de obsequio donde se agradece encontrar un fuet y un vino (entre otras cosas), el muy currado blog con continuas actualizaciones, el fabuloso reportaje fotográfico que han colgado en dicha web, la zona habilitada para recoger la bolsa con todas las carpas de colaboradores (ya me gustaría haber encontrado una feria del corredor así en alguna competición que se las da de “internacional”) y un sinfín de pequeños detalles que marcan las diferencias entre las cosas bien hechas y las cosas muy bien hechas.

Muchas felicidades a la organización, todo un ejemplo en su primera duatlón de carretera.

Y ahora a seguir sumando lo que se pueda y a tratar de hacer alguna tirada larga que me garantice acabar de forma digna la Media de Granollers, en dos semanas. Acabando entre 1h22’ y 1h24’ ya me daría por satisfecho.

Un par de semanas tras Granollers nos iremos a divertir al Prat, en la duatlón de carretera por equipos donde, el principal aliciente estriba en correr la duatlón con compañeros manteniendo el grupo cohesionado y trabajando en equipo para tratar de entrar en meta con el mayor número de integrantes y en el menor tiempo posible...

martes, 6 de diciembre de 2011

Duatlo btt Ametlla del Vallés (27 Noviembre)



El sonido repentino de alguna desconocida emisora me anuncia que un nuevo día inicia su caminar y hoy toca vestirse de luces por primera vez esta temporada.


Las 7:30. Aprieto el botón gracias al cual cesa el murmullo de voces monótonas y aburridas. Miro a mi derecha y veo que Sandra ha acomodado a Amaia entre los dos y esta última se encuentra durmiendo plácidamente con su carita de inocencia absoluta.


- Buffff!!!, que enorme palo tener que correr una duatlón esta mañana – Pienso para mis adentros.


Apuro media hora más la cama mientras Sandra toma su ducha matutina y rodeando con el brazo a la pequeña voy ordenando los pasos a seguir: aseo, almuerzo, ropa para competir, bicicleta, etc…


Poco a poco voy cerrando etapas y con algo de retraso salimos los tres en dirección a l’Ametlla del Vallés.


Demasiados coches para el escaso aparcamiento que brinda las inmediaciones de boxes así que usando astutamente (es un decir) la tecnología GPS doy un buen rodeo que me sitúa en otra zona cercana con menor densidad de automóviles.

La temperatura indicada por la sonda es de unos 6ºC pero la sensación de frio no es tan pronunciada. Mientras caliento un poco me auto convenzo que pasaré un poco de calor con la camiseta técnica y, firmando un acto de hombría repentino, me desembarazo de ésta quedando mis brazos expuestos a la temperatura ambiente y mis mollejas pechunas asomando por los laterales prietos de mi mono.


Mientras deambulo en busca de mi número en boxes , veo a una buena representación del CNT:


Jordi Ureña (en el mejor estado de forma desde que lo conozco), David Guinart (bombero-torero.. ya me entendéis, jejeje), Dani Laforet (a ver cuándo explica que lo llamaron de la radio en una de esas bromas matutinas), Jordi Maiques (Cafés Dern, de tota la vida), Xavi Durán (una bestia de la btt), Dani Charles (el omnipresente, está en todas las movidas), Toni Miró (estrenando su Specialized 29”) y Jose Manuel Rio (la constancia personificada); compañeros con los que tengo la suerte y el placer de compartir un trocito de este soleado día de Noviembre.


Mientras estamos situando los enseres en boxes me comenta Ureña que ayer se acercó a hacer el circuito y que, según su entender, es un circuito bastante técnico donde las lluvias han provocado numerosas zonas de regateo así como abundante fango en la segunda mitad del parcial.


- Fantástico!... Las pocas ganas que tenía de betetear se me acaban de evaporar espontaneamente.


Sabedor de mi poca destreza con la bicicleta me dispongo a hacer mis últimos minutos de calentamiento arrepintiéndome de haber olvidado los guantes y un tanto preocupado por mi integridad física.


En estas me cruzo con Sandra, paseando a Amaia en el carro, y la veo reír.


- ¿Qué pasa? – Le pregunto
- Je, je, je, …. Vaya pinta de padre que haces – Me responde, la muy….


No me hacen falta más datos para saber que mi estado de forma está todavía lejos del ideal y por un momento me imagino a mí mismo como el típico madurito “pechopalomo” que intenta, sin ningún atisbo de éxito, ocultar su tripa cervecera de forma digna al tiempo que pasea su escaso bañador entre las toallas de alguna playa ochentera, jejejeje.


En concordancia con esta imagen fraternal de mí mismo, me coloco en la cola del gran grupo que está a punto de iniciar la carrera donde también se encuentran Charles, Laforet, Maiques y Jose.
Salida y dando saltitos voy esquivando a personal (mi nueva densidad me ayuda a coger velocidad en bajada).


Una vez consigo situarme en una zona despejada pongo el “control cruiser” en modo “Media Maratón” y con ese ritmo controlado dejo que pasen los primeros kilómetros. Según el perfil indicado en la web, la mitad del primer parcial (unos 3kms) son en bajada mientras que los últimos 3 serán en ligero ascenso así que es conveniente retener las ganas de salir a 200 ppm y llegar justo de fuerzas a la subida.


Manteniendo ese ritmo paso, sobre el kilómetro 4, a Toni quien ha salido muy fuerte y ahora le toca recuperar. A Guinart y a Duran les voy dando alcance entrando casi al unísono a boxes.

Tiempo carrera a pie 1: 22’31’’; Parcial 83


Me lo tomo con calma, calzándome las zapatillas específicas con lentitud y, sorprendentemente, con ganas de dar pedales.


Junto a David, quien ha hecho también una transición digna del APM, avanzo los primeros compases del parcial ciclista aunque a su rueda ya veo que su ritmo está un punto por encima del que yo puedo llevar.


Tomando de referencia la información original de la prueba, el circuito de 23kms se dividiría en dos mitades, siendo la primera mayormente de ascenso y la segunda básicamente de bajada… así de fácil… ¿no?.


No obstante, con el cambio de circuito y las últimas noticias dadas por Ureña, cualquier cosa se puede esperar de lo que está por venir.


Primeras rampas que pican y enseguida me quedo cortado en un grupito mientras avanzamos por un sendero estrecho de ascenso por el cual progresamos en fila a ritmo lento (lo cual me viene muy bien para ir recuperando fuerzas).


Algún descenso que transcurre entre surcos erosionados por el agua que paso sin complicación y nuevas rampas a las que ya hay que enfrentarse con el molinillo y por las cuales se hace complicado adelantar a los que me preceden debido a la escasez de espacio.


Veo a David por delante, algunas veces más cerca y en otras ocasiones más alejado pero siempre a la vista, hasta llegar al km 8.


Es sobre ese punto kilométrico donde veo a Ureña regresando en sentido contrario descabalgado de su montura y con cara de resignación.


- Qué pasa noi?
- La cadena rota – Me muestra el conjunto de eslabones metálicos colgando de su mano derecha.
- Vaya putada! –


En fin, los problemas mecánicos forman parte del juego aunque es una lástima cuando estás en una forma tan buena tener que apearse de una carrera por problemas de este tipo.


Yo continuo a la mía pero, a partir del kilómetro 9, el sufrimiento es continuo:


Barro por todas partes que provocan que la cadena se me salga en diversas ocasiones;


Zonas excesivamente técnicas para mí teniendo que bajar de la bici varias veces para seguir avanzando o para evitar un “tatoo” en la cara;


De repente el freno delantero pierde su eficacia y, por mucho que apriete la palanca, el aceite no llega correctamente a los pistones y las pastillas no actúan sobre el disco.


De esta forma debo extremar las precauciones para no pasarme de largo en alguna curva y los derrapes de la rueda trasera se hacen continuos mientras sigo accionando la palanca izquierda con la esperanza de que el circuito vuelva a equilibrarse y el freno delantero vuelva a despertar.


Supongo que debido a lo anterior, repentinamente me doy cuenta que estoy en una zona sin indicaciones y empiezo a pensar que me he salido del camino adecuado. Efectivamente, tras tomar un par de cruces al azar por donde pasea algún sorprendido montañero que me mira atónito, consigo ver a lo lejos como se cruzan ciclistas por un camino frente a mi donde vuelvo a meterme en carrera nuevamente.


La idea de que el circuito sería de bajada a partir de la mitad del recorrido se trunca gracias a constantes repechos que me ponen las piernas al rojo vivo.

Cuando por fin las gomas pisan asfalto y creo que estoy a punto de finalizar el parcial ciclista, una nueva salida del pueblo nos obsequia con unos agónicos metros de riera repleta de fina y mojada arena sobre la cual, el solo hecho de mantener el equilibrio sobre la bici resultó ser todo un éxito.


Un buen manojo de zarzas punzantes me marca el brazo izquierdo de arañazos sangrantes poniendo un broche de oro final al parcial de btt y recordándome por qué me gusta tanto la bicicleta de carretera.


Al menos estoy entero.


Con más ganas de las que me imaginaba previamente, llego a boxes. Dejo la bicicleta calada de barro hasta los acoples y calzándome las zapatillas salgo con ritmo alegre para enfrentarme a los últimos 3kms de carrera a pie.


Tiempo btt: 1h30’43’’; Parcial 84


El ritmo alegre que consigo imprimir los primeros 1,5kms de bajada se convierte en ritmo fúnebre en cuanto la carretera cambia el desnivel de signo menos a sino más.


Concentrado en no ponerme a caminar avanzo tristemente mientras, sorprendentemente, aun adelanto a algunos corredores que van todavía peor.


Cruzo la meta y, pese a todo, me alegro de haber venido. El estado de forma es el que es y, teniendo en cuenta los volúmenes que ahora puedo sumar entre viajes y deberes familiares, estoy contento por como he finalizado esta dura carrera.


Tiempo carrera a pie 2: 15’39’’; Parcial 31
Tiempo final: 2h08’53’’. 77º Clasificado.

Desde mi última entrada hace un mes y medio, hago un recuento de mis viajes y los datos cantan por sí solos: Roma, Mondragón, Zaragoza, Frankfurt y una fabulosa tournée de varios días por Turquía.

De todas formas, he podido ir realizando sesiones cortas de forma más o menos continuada y espero empezar a sumar más volumen de base próximamente.

El pasado domingo me dirigí a Mataró para enfrentarme a la media maratón, prueba a la que me había inscrito más por presión externa que por propia convicción y donde pude comprobar que no está el olmo para peras (se dice así, ¿verdad?) o (dicho de otro modo) que sin entrenar unos mínimos, 21 kms es una distancia que se me puede hacer demasiado larga.

Primeros 7 kilómetros con buenas sensaciones, reteniendo y aun así a ritmos entre 3’48 y 3’58 (cierto es que en la primera parte predomina el descenso).
A partir del 7 me vacío con rapidez y paso el 10 en escasos 39’ sufriendo en exceso.
Decido entonces que no voy a realizar los 21kms y daré por bueno un entreno de unos 18 kms.

A la altura del km 15 las reservas van muy justas y debo ponerme a caminar aprovechando para dar la vuelta, cosa que debía haber hecho bastante antes puesto que, para regresar al punto de salida, voy a tener que recorrer unos 20kms… de hecho, casi la totalidad de la carrera… vaya tela!.

Al ritmo que me permite el cuerpo voy sumando kilómetros caminando nuevamente en el ascenso del km19 de la carrera para, por fin, llegar al final bastante fatigado y consciente de que no es todavía una buena época para hacer medias maratones.

En fin, espero reducir la frecuencia de mis viajes por un tiempo y poder ir incrementando los volúmenes paulatinamente pese a que, por ahora, lo veo un tanto complicado.

De momento, estoy inscrito en la Cursa dels nassos y la Media de Granollers. No tengo muy claro cuál será la próxima duatlón que correré pero quizás me inscriba directamente a alguna de carretera ya que, a día de hoy, siguen sin motivarme las de montaña en demasía…. Se las dejo a los más valientes !!!.

lunes, 17 de octubre de 2011

Aburrimiento y entrenamiento, dos palabras que no deberían ir nunca unidas.


Evitar el aburrimiento es el principal objetivo que me he marcado en este inicio de temporada.

Y ¿cómo conseguirlo cuándo el estado de forma todavía no es, ni de lejos, el más agradecido? Y aún más.. ¿Cómo puede uno no alcanzar esa meta cuando el núcleo del entreno debe estar basado en los ritmos aérobicos?.

Pues, en mi caso, tratando de huir de los circuitos de siempre, introduciendo nuevos “juegos” durante los entrenos, buscando horarios fuera de lo común…. Vale, reconozco que esto último debo agradecérselo a Amaia y sus horarios de recién estrenada personilla… pero, en todo caso, cualquier excusa suma a la hora de hacer más ameno el inicio de la temporada.

En términos generales voy haciendo entrenos cortos, encontrándome bien dando pedales, pasable con el gorro de silicona y mal con las zapatillas de correr. Pero no importa, sé de sobras que las sensaciones y la forma vendrán, la época competitiva está lejos todavía y hay que sumar lentamente manteniendo la motivación…. Así que, en ello estamos.

Para conseguir seguir sumando sin caer en la desidia han llegado a mis manos, aprovechando cumpleaños y algún ahorrillo escondido, una serie de artilugios fantásticos que he incorporado a mis rutinas con gran ilusión.

El primero de ellos, un gran compañero para estos días de salidas solitarias. Sustituye a uno similar que sólo me podía aguantar el ritmo durante 1 horita pues su avanzada edad ya no le permitía rellenar las baterías como lo hacía antaño…. Descanse en paz.

El segundo, me permite salir a correr por caminos y montes a horas en las que el astro solar está trabajando duro en el hemisferio opuesto… un buen frontal de peso pluma para mis escapaditas nocturnas:

Por último, un magnífico artefacto que hacía ya tiempo quería incluir entre mi material ciclista: una brutal luz de 900 lúmenes con batería de litio adquirida en Ciclos Morenito y con la que no existe oscuridad que se resista a mi paso. Debo decir que con esta luz es aconsejable mantener la concentración ya que, pese a ser muy efectiva, no deja de ser una visión reducida de la que la luz diurna nos ofrece. Ahora bien, con este foco, no hay excusas para salir en btt por la noche y su potencia permite incluso bajar por caminos a una buena velocidad. Con el cambio horario, va a ser sin duda una buena compañera.

Como resumen de estas semanas pasadas, diría que muy pocos entrenos de natación, siempre a ritmos tranquilos e introduciendo algo de técnica.

En bicicleta sigo sumando básicamente en btt con buena cadencia de pedaleo y ganando confianza en las bajadas lo cual me está ayudando a disfrutar cada vez más de esta vertiente del ciclismo.

A destacar una salida con algunos compañeros del CNT y liderando la reunión Martí quien nos llevó a uno de esos circuitos suyos “sencillitos” tras los que acabas con el culote rascado de tanto pegar el culo a los tacos de la rueda trasera. Me sorprendí a mí mismo descendiendo por lugares por donde jamás hubiera apostado que pasaba una bicicleta aunque la salida se alargó más de esperado y me tocó saltarme un merecido almuerzo regresando por la carretera de Rellinars con el cuchillo entre los dientes para llegar a tiempo al recogimiento familiar.

Respecto a la carrera a pie, las sensaciones son generalmente malas. Tan sólo en los entrenamientos de transición, un par de ellos en estas primeras diez semanas, me encuentro cómodo corriendo. Qué curioso, tendré que calentar en bicicleta siempre antes de ponerme a correr.

He empezado a acumular sesiones de mayor duración por montaña, siempre alternando el caminar con el correr. Creo que es un gran método para adaptar la estructura y evitar las desagradables periostitis que cada año se convierten en indeseables compañeras durante los primeros meses.

Por el momento las semanas pasan amenamente con ganas ya de formar pelotón de alguna que otra carrerilla de fin de semana que me empiece a dar un poquito de chispa... quizás vaya a los 10kms de montaña de St. Llorenç Savall... veremos.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Primeras semanas aletargadas y primeros tests


Qué extraño inicio de temporada!!!!.... Bueno, dejadme cambiar el adjetivo “extraño” por “original”, que otorga una visión mucho más optimista a la frase.

Es curioso como uno tiene que buscarse alternativas para poder sumar algún que otro kilómetro de entrenamiento sin perjudicar a las otras áreas importantes de la vida, como pueden ser el santo matrimonio, poder estar con tu recién estrenada hija o cumplir con el mísero trabajo remunerado….

Meterse en la piscina a las 6:30 para nadar un par de miles de metros, utilizar la bici para ir a trabajar estirando el regreso a casa un poquito todavía vestido con camisa y pantalones de “señor mayor” o improvisar 40’ de carrera a pie a las 22h con el frontal son algunos de los ejercicios de funambulismo que estoy aprendiendo a integrar en mi día a día. Pero debo reconocer que le estoy cogiendo el gustillo…. Aun le da un valor añadido al esfuerzo que debemos hacer los sufridos triatletas populares para mantener nuestra maltrecha forma.

No es cierto que un hijo te cambie radicalmente la vida (casos habrá), creo que sería más justo decir que te modifica los hábitos… y esta apreciación, como cantaba Alejandro Sanz……. no es lo mismo.

Feliz durante estas primeras seis semanas de mi personal temporada, he ido ejercitándome en las 3 disciplinas con mejores o peores sensaciones, dependiendo del día y observando mi diario de entrenos (una cutre hoja de Excel que se ha mantenido con el mismo formato desde que la inicié allá por el 2002) me doy cuenta que empiezo la temporada con un pequeño incremento de nivel respecto a como la empezaba el Octubre pasado.

Nadando cada vez lo paso mejor. Me falta fuerza todavía pero sigo progresando en el complicado proceso de “lectura” de esa sustancia tan común en nuestra vida, formada por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, pero a través de cual tanto cuesta moverse con facilidad. Dichosos los que empezaron a nadar siendo niños… no sabéis cómo os envidiamos!!!.

Creo que sobre la bicicleta es donde mejor me encuentro y, siempre hablando de distancias cortitas, veo que no he perdido demasiado nivel con respecto a otros compañeros que se encuentran en plena fase competitiva.
Me estoy dedicando a sumar salidas en btt y debo reconocer que me divierto mucho más de lo que lo hacía años atrás aunque no creo que llegue nunca a quitarme el miedo irracional en los descensos. De todas formas, alguna que otra caída sin consecuencias remarcables están ayudando a que vaya cogiendo confianza y perdiendo el miedo al dolor físico… Está claro que la naturaleza es sabia e hizo de mi un ser sin matriz para que no tuviese jamás que pasar por el proceso de parir.

Otro factor que también está ayudando mucho a mi integración dentro del sector betetero, es el hecho de cabalgar sobre una bici en condiciones. Gracias al amigo Quique que muy generosamente me ha ofrecido su segunda montura, una pequeña y ligera gacela montada con XTR en su totalidad…. Hombre! Es otro mundo!.

Ahora bien, como cada temporada me ocurre, no hay forma de disfrutar los primeros compases de la temporada cuando me calzo las zapatillas de correr…. Malditos quilos de más!!!!.

Todavía tengo grabadas en mi subconsciente las fantásticas sensaciones de flotar liviano durante los entrenos de carrera a pie llegando a correr con cierta facilidad a ritmos cercanos a 3’30’’/km….. madre mía! Como me cuesta acabar los rodajes ahora por debajo de 5’!!!... Qué coño, como me cuesta acabar los rodajes!!!.

En fin, paciencia en ese sentido es la medicina que toca tomar… y a seguir sumando rodajes aeróbicos, caminatas por la montaña, etc, etc, etc….. todo llegará. Ahora es tiempo de generar una buena base.

Como todo inicio de temporada que se precie, han caído los divertidos tests de campo donde poder tomar una primera referencia sobre el progreso de la temporada.

Como siempre, en natación 800 metros en piscina de 25m, en bicicleta la subida al puerto de Estenalles desde Matadepera y en la carrera a pie, test de 3000m en pista.

Los resultados y sensaciones confirman lo que antes exponía:

Natación: 11’53 sin extenuarme.
Ciclismo: 29’25’’ rozando la pájara, no daba para más.
Carrera: 11’15’’… el peor tiempo de mi historia (a 3’45’’/km)… Correr teniendo la sensación de ir a tope y pensar que el garmin se ha roto, es una sensación jodida ;).

Por ahora poca cosa más que añadir… intentaré incrementar un poco los entrenos a pie y a cuidar la alimentación para perder algún kilillo y a seguir tomando cucharadas de paciencia.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Cursa Festa Major Terrassa, Duatlon popular Canovelles y el trofeo más bonito que podía haber ganado….




Pues empezando por el final, cómo no podía ser de otra forma, el nacimiento de Amaia ha sido sin lugar a dudas la mejor y más importante noticia de mi vida así que me tomado la licencia de desconectar durante un tiempo de mis quehaceres deportivos, incluido el presente blog… espero se me disculpe por ello.

En vistas que la niña empezaba a tener un tamaño considerable al tiempo que escaso interés en conocer este nuevo mundo, quedo programado el nacimiento de Amaia para el día 12 de Julio, sin prisas, sin sufrimientos y sin grandes preocupaciones.

Y así fue como, tras algo menos de una horita, me encontraba yo todavía incrédulo en un pasillo escuchando el llanto de la que se ha convertido en la persona más importante de nuestras vidas. Tras un rato que se me antoja bastante largo, me acercan en una canasta de metacrilato a una preciosa niña con mucho pelo, 4Kgs de peso y 51,5cm de estatura…. Esta es mi hija! Buf!!! Qué momento!.

Sandra la ve durante un breve periodo instante antes de que se la llevan al postoperatorio para que se recupere. Yo, mientras tanto, me dirijo a la habitación con Amaia y me paso más de una hora de silencio y paz absolutos con mi hija apoyada en mi pecho y rodeada por mis brazos hasta que llega Sandra para hacer hueco en su seno a un premio bien merecido.

De aquel día ya ha pasado un mes y medio y no hace falta explicar que estamos encantados: Sandra se ha recuperado fantásticamente y Amaia es una delicia que se porta de maravilla y que crece de acuerdo a la genética de su madre. Desde el sexto día estamos saliendo con ella y se adapta fantásticamente a nuestra vida que, aunque ciertamente ha cambiado en algunos sentidos, no ha sufrido una completa transformación.

De todas formas, como no es mi intención alejarme demasiado del tema deportivo en el blog, haré un breve resumen de lo acaecido en las semanas previas al nacimiento de Amaia y lo que ha de venir en los meses próximos.

Tras el Extrememan de Salou el único objetivo era el de intentar mantener la forma lo mejor posible para no sumar demasiados meses de “dejadez” a la espera de que Amaia hiciera acto de presencia.

Así pues me dedique a salir a entrenar en función de lo que me viniera en gana comprobando que la forma que había adquirido para Salou era fenomenal: Si un día salía a Sant Llorenç en bici y me animaba, era capaz de acabar a una media de 33Km/h la ruta. Otro día subía a Estenalles aumentando progresivamente el ritmo y alcanzaba la cima en 28 minutos escasos. En el agua seguía teniendo unas sensaciones geniales agarrando agua y en la carrera a pie algunas series desganado me salían cerca de 3’30… magnífico!.

Aproveché mis últimos días como “pre-padre” para apuntarme a un par de competiciones: la Cursa de Festa Major de Terrassa y una Duatlón superpopular en Canovelles que me sugirió Carlos.

Cursa Festa Major Terrassa 2011:

A la Cursa de Festa Major me hacía ilusión ir pues es la de casa, lo llevo haciendo durante muchos años y no son demasiados kilómetros. Además es siempre muy agradable encontrarse a tantísima gente conocida, ya sea vistiendo pantalones cortos o animando desde las aceras.

Con ganas de correr rápido pero sin ganas de sufrir me presenté en la línea de meta sin apenas calentamiento y coincidiendo con un montón de amigos: David García, Jordi Ureña, Jordi Romero, Xavi Gonzalo… y ya posicionados cerca de la élite a los más rápidos a estas alturas de temporada, Manel Casoni y la bala Carlos Restoy.

Salida de manicomio y todos desbocados camino del Portal de Sant Roc donde he llegado a una media de 3’25 y puedo ver unos metros ante mí a lo mejor de lo mejor, entre ello va Jaume Leiva, a un nivel años luz del resto… qué bárbaro.

Veo también a Carlos y a Manel bastante cerca de la cabeza y yo me dedico a mantener un ritmo un punto por encima de mi intención inicial aprovechando la nada desdeñable estela de las dos primeras féminas, Meritxell Calduch e Inna Lebedieva.

Con ellas llego a la mitad del recorrido donde los continuos sube-baja van haciendo mella en mi ritmo y mis energías van reduciéndose notablemente.

La subida al monumento de la Dona Treballadora se me hace especialmente duro y el ritmo sube hasta acercarse a 4’30’’ en el tramo final…. Aaarggggg!!!! Que sufrimiento mientras Txell e Inna se han ido alejando de mi a una velocidad relativa considerable.

Bocanadas de oxígeno al entrar en la Avinguda Jaume I y nuevamente a sufrir el último tramo de la avenida, en ligero ascenso. Por un momento se me pasa por la cabeza ponerme a caminar y dejar de sufrir sin habérmelo propuesto previamente… ¿a quién se le ocurre salir tan fuerte al principio?... pero, pienso para mis adentros, para lo que queda en el convento….

Voy saludando como puedo a conocidos que animan sin cesar deseando encarar la última recta donde está el arco de meta.

Dios! No recordaba que la Rambla fuera tan larga…. Pero si se me está haciendo eterno el último tramo también!!!!.

Por fin cruzo la llegada con mayor sufrimiento del que pretendía pasar hoy e intentado tomar aire veo a Manel y a Carlos que han llegado respectivamente con 1’ y 40’’ de antelación.

Yo lo he hecho en 30’45’’ y en posición 36 lo cual está fantásticamente bien considerando el nivel de los corredores que hay aquí. En mi Garmin me han salido 8,4Km.

Sería imposible nombrar a todos los compañeros, conocidos y amigos que van llegando y saludando. Sin duda, esta es una carrera especial para pasar un buen rato charlando con todos y cada uno de ellos pero hoy, para variar, toca salir a cenar unas tapas y ya hace rato me esperan en casa.

Duatló popular Canovelles:

Una curiosa carrera la que el Club Atletic Canovelles organizó el pasado 8 de Julio en la localidad adyacente a Granollers.

Se trata de la tercera edición de una duatlón popular que consta de 6,7Km a pie + 13Km en btt + 2,4Km a pie.

Lo más curioso del caso es que la duatlón se celebra un viernes por la tarde y si no fuera porque Carlos la vio surfeando por la red, jamás hubiera conocido su existencia.

Era mi última oportunidad de “competir” antes de que naciera Amaia (ese mismo fin de semana no había ninguna carrera sugerente) así que, ni corto ni perezoso, me dirigí con mi hierro hacia Canovelles al salir del trabajo.

Tan pronto llego a la zona donde se ha montado la carrera me doy cuenta del ambiente popular de la duatlón: los boxes no existen, se trata de un conjunto de vallas metálicas donde el personal va apoyando las bicicletas que, por cierto, no tienen mucho que envidiar a mi vieja Mondraker.

En esos momentos se está disputando la carrera para féminas y chavales, que se realiza al mismo tiempo en un circuito de cross a la vista del público, miembros del Club de Atletismo Canovelles, la gran mayoría.

Intento localizar algún responsable para pagar los 5€ que cuesta la participación y deambulo de aquí para allá hasta que encuentro a Jordi Martos, cara visible de la organización y un magnífico corredor (si no me equivoco 33’ en 10km y 1h15 en media). El chico lleva una caja metálica para ir cobrando las inscripciones y no puedo evitar esbozar una sonrisa por lo familiar del evento.

Hoy he preferido vestir con mallas y una camiseta de ciclismo. Creo que si la carrera es realmente popular, ponerse el mono de triatlón queda un tanto cutre aunque alguno que otro lo llevaba puesto.

Ya pasa media hora del horario previsto y empieza a ser demasiado tarde, Sandra está sola en casa con un panzón de escándalo y existe la pequeña posibilidad que pueda ponerse de parto en cualquier momento (aunque según el ginecólogo es una cosa bastante improbable).

Justo en el momento que me estoy planteando agarrar la bicicleta y volverme para casa nos llaman a la salida.

Somos poquísimos para correr la carrera, exactamente veinticinco personas. Veo que la mayoría son corredores de atletismo aunque también algún mono del Vic, del Sabadell y del VO2.

En el briefing nos explican el circuito y nos advierten de un par de zonas peligrosas en el sector de ciclismo donde habrá que prestar atención.

Me sorprende ver la seriedad con que algunos afrontan los momentos previos a la carrera, como si se tratara del objetivo principal de la temporada... quizás así fuera.

Con un chillido se da la salida y el grupo sale en tropel para iniciar el primer tramo de carrera a pie. El primer kilómetro se realiza en una zona plana y el ritmo que llevan los primeros está por encima del que yo puedo llevar…. Paso el primer kilómetro en 3’32 y todavía queda algo menos de 6kms por recorrer… debo buscar mi ritmo rápidamente, sobre todo teniendo en cuenta que ahora empieza el terreno de ascenso.

Hasta el kilómetro 4 voy situado el cuarto aunque en ese momento me pasa el que acabará siendo el ganador de la carrera, un enorme jovencito con mono del Gavà mientras los que nos preceden ya nos sacan un buen trecho y se divisan cada vez más lejanos.

Llego al km 5 todavía a media cercana a 3’40’’ y es en ese momento cuando empieza la zona más “técnica” del circuito, que también deberemos hacer con la bicicleta, con alguna rampa dura y el paso por una pequeña riera seca… un área bonita, pienso.

Por fin entro de nuevo en el circuito circular que dará paso a la transición mientras el público asistente aplaude a los corredores locales que han llegado ya a boxes.

Un minuto me separa de los 3 primeros y medio minuto del cuarto. A ver cómo se me da el parcial ciclista.

Agarro el móvil, que previamente había dejado en el interior de una de las zapatillas de ciclismo y compruebo que no hay novedades en cuanto a Amaia. Me meto el móvil en el bolsillo trasero del maillot y salgo a dar pedales a tope.

Los primeros kilómetros del circuito no son nada técnicos y permiten darle caña al plato así que aprovecho para sacarle partido a tantas horas preparando Salou y alcanzo rápidamente al cuarto clasificado, pasando yo a ocupar dicha posición.

En la zona del polígono, una larga recta asfaltada en la que incluso me acoplo, veo al segundo caminando… ha pinchado. Mala suerte pero forma parte del juego!. Ahora soy el tercero.

He completado ya la primera vuelta, de unos 7 kilómetros, y ya tengo a tiro al segundo clasificado al que veo que alcanzaré sin problemas.

Efectivamente, sobre el kilómetro 9 ya lo paso.

La estampa deja clara que se trata de un corredor…. Sillín bastante bajo y pedales con catadióptricos que le acaban de dar a la competición el aire popular que antes mencionaba.

Puesto que es el que mejor parcial ha hecho en la carrera a pie, calculo que debo llegar a la transición con al menos 40” de ventaja para poder garantizar la segunda posición de la carrera así que aprieto un punto más y me lanzo a pedalear con fuerzas.

Recta asfaltada del polígono y vuelvo a acoplarme mientras tiro de todo el desarrollo, me giro antes de volver a la pista y ya casi no puedo ver al tercer clasificado. Creo que ya le puedo llevar los 40” necesarios y todavía queda la zona de subida y la parte más técnica así que veo bastante factible la segunda plaza.

Salto para sortear el bordillo que separa la calzada de la pista de tierra…… pero PUFFFFFFFFFFFFF!!!!, el lerdito del Ismael ha calculado mal y la rueda trasera ha acabado pellizcando el bordillo con el consecuente pinchazo.

En segundos la llanta ya está tocando el suelo.

- Aaaaarggggg!!!!. No me lo puedo creer!!!!.

Sigo subido en la bici pedaleando a una velocidad de pena e intentando controlar los derrapes de la zona trasera.

- Madre del amor hermoso!!! Y todavía me quedan 2kms para llegar a boxes!.

Decido continuar alternando tramos pedaleando con tramos a pie corriendo con la bici a mi lado no sin llevarme algún que otro susto cuando la bici se ladea repentinamente al perder tracción.

De esa forma llego a la zona de transición y, en ese preciso instante me vuelve a pasar el que hasta ahora ocupaba la tercera posición. El cuarto y quinto participante llegan unos segundos tras de mi a la transición así que tampoco me puedo dormir si quiero mantener la tercera posición.

Dejo la bici, me cambio las zapatillas y agarro el móvil en la mano para que no vaya dando saltos en el bolsillo.

Me dispongo a iniciar el segundo tramo a pie cuando una rampa en el gemelo izquierdo me obliga a parar y estirar hasta que regresa a su posición. Dando saltitos inicio la marcha y, tras algunos metros ya estoy corriendo a buen ritmo sin problemas.

Controlo los que van detrás de mí ya que al que me precede no le voy a dar alcance. Por suerte el ritmo de los que van por detrás no es mejor que el mío así que me mantengo a ritmo cómodo sin forzar más de la cuenta para mantener la tercera posición hasta cruzar la línea de meta.

Llamo a Sandra para comprobar que no hay novedades y darle la buena noticia. Con ilusión subo al podio a coger mi trofeo y más feliz que un ocho regreso a casa con mi bici pinchada en la parte trasera del coche.


Cuatro días más tarde, nacía Amaia y aprovechaba para tomarme algo más de una semana de descanso absoluto y cuatro semanas más de descanso casi absoluto con alguna sesión anecdótica de cada disciplina y mucha hidratación de la buena:

Ahora, y con unos 5 Kgs extra situados estratégicamente en mis lorzas y estómago, he iniciado los entrenos nuevamente.

Son entrenos muy suaves a ritmo aeróbico para ir recuperando un poco la forma y las sensaciones y volver a adaptar mi estructura a la carga.

Este año todo va a depender de cómo me lo pueda combinar con Sandra así que no puedo planificar con demasiado detalle la temporada. Creo que haré hasta Noviembre una buena base aeróbica y empezaré a participar en duatlones de montaña para usarlas como entrenos de chispa. Si hago las cosas bien, estaré mejor que el año pasado para cuando se inicien los triatlones y, si puedo hacer algún entreno más largo, me apuntaré a Zarautz o a Getxo (Medio Ironman). Por el contrario, si por horarios sólo me puedo dedicar a hacer 4 ó 5 sesiones cortas por semana, pues intentaré divertirme con las distancias cortas… aunque a medida que me acerco a los 40 cada vez cuesta más unir las palabras “cortas” y “diversión”.

En fin, que volvemos a la normalidad… seguiremos informando.