jueves, 16 de septiembre de 2010

Extrememan 113 Illes Balears - Menorca

Más bien temprano que tarde (por las ganas de quedarnos) regresamos de menorca y con buen sabor de boca, a pesar de todo.

Los dolores en la zona abdominal, tras pasar por las mágicas manos de Jordi Hurtado, fueron pasando a una simple molestia y dos días antes de la carrera ya podía trotar así que afortunadamente no fueron un impedimento para la carrera.

Más allá de la carrera en sí, la estancia de 4 días en una isla como Menorca, con su encantadores paisajes, su tranquila y amable gente, sus idílicas playas, la arquitectura tan especial de sus pueblos y la perfecta compañía de Xeli, Sergio, Carlos y Sandra; han hecho de estos días una experiencia especial digna de recordatorio y digna de repetir el año próximo.

El ambiente “tri” no empezó hasta el sábado con el montaje de boxes, el check-in, etc… aunque una inscripción de tan sólo 300 triatletas (como lo echaba a faltar) + acompañantes tampoco era una cantidad tan importante como para paralizar una isla. Ahora bien, para una pequeña población como Fornells, este hecho hizo aumentar de forma puntual y considerable la población así como la atención de sus gentes.

Como punto negativo, la falta de Expo… fuimos a Mahó a buscar los dorsales el viernes y un simple “pues no hay” fue toda la respuesta que obtuvimos tras preguntar donde estaba la Expo que prometían todas las propagandas. Por una vez que llevo dinero para gastar!!!. No sabemos si el sábado instalaron alguna cosa, pero sería de extrañar….

La carrera resultó más dura de lo que en un inicio pensábamos Carlos, Sergio y yo, los tres valientes del CNT que participábamos en esta primera edición.

Salida de natación ideal: desde al agua con el sol saliendo frente a nosotros, sin neopreno, temperatura del agua perfecta y tan sólo 300 personas… quizás la mejor salida de todas las competiciones que he hecho hasta ahora.

Un compañero Asturiano me está explicando sus hazañas desde el 87, año en el que empezó en el mundillo del triatlón y mientras está a media frase sobre la triatlón de Barcelona del 91, dan el bocinazo de salida y todo el mundo nos tiramos al agua dejándole la palabra en la boca… y a mi con la intriga de qué pasó ese día… mmmmmm….

No hay golpes en los 1900 metros de recorrido, como mucho algún acercamiento que se evita de inmediato buscando una zona libre, cosa bastante sencilla en esta ocasión.

La natación la hago cómodo, sin agobios… Parece que pasa una eternidad hasta alcanzar la primera boya pero a partir de aquí llego a la costa en un abrir y cerrar de ojos.

Me levanto al tocar la arena y justo delante de mí veo a Sergio. Salgo contento por las sensaciones, no noto mareo ni cansancio. Como se que nuestras admiradoras nos animan desde el balcón del apartamento alquilado, paso haciendo el avión e indicando que he salido sin problemas del agua.

Parcial natación: 31’10’’ y posición 42.

Tomo la bici rápidamente y empiezo a pedalear con fuerza intentando medir y retener las energías, consciente de todo lo que me queda por delante.

El circuito de bici, sin desniveles destacables, es un continuo rompe-piernas que apenas permite dejar de pedalear en todo su recorrido. Al primer repecho con cara y ojos, sobre el km5, alcanzo a una chica pequeñita, parece una muñeca… su bici me resulta familiar pues la he visto numerosas veces en revistas y videos de triatlón. Se trata de Alexandra Louisson, triatleta Francesa y ganadora del Ironman de Niza, entre otras…

- Qué pasada!!! – pienso “tengo la suerte de compartir carrera con estos cracks!!!”

Mientras la avanzo, la miro y le envío mi grito de apareamiento – Ei, Alexandra!.

Me mira y me dedica una sonrisa y un “Ei”. Se le ve una chica muy simpática y siempre es de agradecer que la élite reserve una sonrisa para los populares (no todos lo hacen).

Sigo progresando camino de Es Mercadal mientras cuento tano la gente a la que paso como la gente que me adelanta… voy muy bien y en estos primeros kilómetros he pasado a unos 10 triatletes mientras a mi me han quitado las pegatinas un par de cabras…. Bien!!!!

Una vez se pasa Es Mercadal, entro en una carretera secundaria preciosa en la que apenas pueden circular dos coches en paralelo y en la que la sensación de andar rápido es vertiginosa. Es necesario extremar precauciones en algunos tramos de mal asfalto en los que ir acoplado se convierte en un deporte de aventura.

Pese a lo estrecho de la carretera, todo el mundo sigue la norma del drafting a la perfección (excepto algún elemento al que finalmente le acaban enseñando tarjeta… buena la actuación de los jueces, presentes en todo momento… supongo que otra de las ventajas de ser tan pocos).

Las dos primeras vueltas las paso tomando referencias de la misma gente, unas veces unos van por delante y en otras ocasiones por detrás pero siempre somos los mismos 5 ó 6 que nos tenemos a la vista. Cada vez que llegamos a una rampa, aumento cadencia y les paso con una facilidad increíble así que empiezo a pensar que en la tercera vuelta me exprimiré un poco más.

El circuito, con diversos giros de 180º, permite tomar referencias con otros triatletas que van por delante y por detrás. Veo que Sergio está aproximadamente 1 minuto detrás de mí y hacemos la coña cada vez que nos cruzamos. Carlos ha salido 4 minutos por detrás en el agua y no está teniendo buenas sensaciones en bici, lo que le está haciendo perder algo más de tiempo.

Antes de empezar la tercera vuelta, pongo en práctica mi elaborado e irresponsable plan de poner toda la carne en el asador y así voy pasando a los que me han servido de referencia durante 60km e incluso a gente que andaba por delante de mí.

Me siento fuerte y supermotivado en esos momentos, veo mis piernas más esterilizadas que al inicio de la carrera… no se si esto es bueno o malo pero me parece curioso de explicar, jejeje.

El único corredor que me adelanta en estos últimos 10km resulta cómico pues a medida que avanza alguien, se gira como si tuviese un tic en el cuello para ver si se le engancha alguien a rueda o como si pensara que los avanzados batallan una guerra personal con él, incluso en los giros toma referencias para observar lo que pasa por detrás suyo… supongo que los hay más obsesionados que yo, jajaja.

Las fuerzas empiezan a faltarme ya en estos últimos kilómetros y las referencias que ahora llevaba por delante empiezan a alejarse cada vez más. Por suerte, ya estoy en los últimos compases del parcial ciclista de regreso ya a Fornells donde enlazar con la carrera a pie, una media maratón por delante para disfrutar…. O sufrir?....o ambos?...

Dejo la bici mientras veo como enseñan la tarjeta a un chico que se ha desatado el casco antes de dejar la bici…. Por mucho que discuta no le van a perdonar los 5 minutos… y eso duele!!!.

Tiempo total ciclismo: 2h33’53’’, parcial 29.

A primera vista se ven muy pocas bicis (después he visto en la clasificación que sólo habían 16 antes de llegar yo) así que puedo estar muy contento de cómo ha ido la carrera hasta ahora.

Decido no ponerme los calcetines que he dejado en la bolsa de transición y tras plantarme las zapatillas y la gorra, salgo de boxes tras una transición bastante rápida.

El circuito es de unos 6km al que le debemos darr 3,5 vueltas. Tiene una zona prácticamente plana de unos 3 kilómetros y otra más corta que castiga bastante con alguna rampita interesante y una subida del copón a la torre de Fornells, una antigua torre de vigilancia al norte de la isla a la que se accede tras 300 metros de escalada vertical (o al menos eso me pareció en ese momento).

Salgo a correr mi media maratón esperando tener buenas sensaciones pese a notarme las piernas tostaditas de la bici.

Nada más salir me sorprendo de la cantidad de gente que hay animando, aplaudiendo, gritando…

- ¿Qué dicen?- me pregunto mientras intento entender lo que dice el público cercano.

De repente entiendo lo que ocurre: un par de metros por detrás está corriendo Marcel Zamora, 5 veces ganador del Ironman de Niza, y es por eso que la gente está tan enervada animando al ídolo.

Con el subidón que llevo, continuo delante suyo unos 300 ó 400 metros hasta que “me dejo pasar”, jejeje. Mientras me adelanta le animo con un “Venga crack” que seguramente no habrá oído jamás. Es lo que tiene ser una persona volcada en la innovación.

Llego al km3 y ya me noto cascado, sin muchas energías y unos cuádriceps duros como el mármol que intentan subirse continuamente. Llego a la famosa subida a la torre donde, irremediablemente, me pongo a caminar.

El calor es brutal y las sensaciones horrorosas… y solo estoy en el Km4!!!!

Cuando empiezo a bajar mis cuádriceps dicen basta, se me clavan las dos piernas al mismo tiempo. Los dos músculos mayores de las extremidades inferiores se me han subido obligándome a parar de golpe. Intento estirar para que se bajen pero son entonces los gemelos los que se me suben y me obligan a gritar dolorido.

Cogiéndome a un murito con las manos trato de descender manteniendo las piernas lo más rígidas posibles mientras una chica de la cruz roja se interesa por mi.

Convencido de que deberé abandonar, le comento que intentaré llegar a boxes como sea y allí me quedaré. No creo que pueda seguir con estas rampas como jamás antes había tenido.

Sergio me pregunta como estoy al llegar a mi altura. Le digo que estoy jodido de rampas y que hoy va a ser su gran día… el tio me pasa riendo con los brazos en alto en forma de victoria, jajajaja!!!

Bebo en el avituallamiento situado en la zona más baja de la subida a la torre y, poco a poco, empiezo a trotar aprovechando que el terreno vuelve a ser medianamente plano. Así llego a la altura de Sandra y Xeli donde vuelvo a pararme para explicar como estoy y que, aunque voy a probar de seguir un poco más, si me vuelven a atacar esas rampas me tendré que retirar.

Progresivamente vuelvo a coger mi ritmo y a la altura del km8 vuelvo a alcanzar a Sergio con quien voy comentando la jugada y pensando nuevamente en la siguiente subida a la torre.

A la altura de boxes volvemos a cruzarnos con Carlos el cual también lleva cara de sufrimiento, unos 3km por detrás nuestro.

Por suerte llego a la subida y ya no tengo problemas musculares. Vuelvo a subir caminando pero esta vez menos tramo que en la primera subida y la bajada la puedo correr sin problemas musculares aunque en absoluto sobrado de energías.

Al volver a pasar por boxes me quedo clavado nuevamente.

-Aaaaaaaaaarggggggg!!!!

Esta vez no se trata de un problema con los músculos sino de un punzante apretujón que me tuerce como un 4 mientra la gente me mira y me anima a continuar… buuuuffffff!!!... Par cagarse 8nunca mejor dicho).

El dolor mengua y vuelvo a trotar preguntándome qué narices estoy haciendo aquí y deseando llegar a meta… en ese momento estoy en el Km 12… todavía 9 por delante!!!!

Un kilómetro más tarde, un nuevo pinchazo en el estómago enciende mi alerta y desesperadamente busco con la mirada un lugar íntimo donde realizar una vaciada de urgencia.

Por suerte, estoy pasando unos campos de cultivo delimitados por unos muros y arbustos así que cruzo raudo la carretera, salto detrás del muro y procedo con la parte escatológica.

Para proseguir sumando calamidades a mi larga lista de desgracias, la quemada que llevo en la cadera debido a la caída en bicicleta que tuve hace unas semanas se me ha reblandecido y se me ha pegado al mono así que, al bajármelo, me arranco parte de la piel con los consiguientes gritos, audibles a varios kilómetros de distancia.

- Madre del amor hermoso!!! Que ganas de llorar!.

La vaciada ha sido importante y, con ella, llega la consecuente deshidratación pero ahora ya hay que acabar como sea. Me incorporo nuevamente a la carrera y vuelvo a alcanzar a Sergio, quien me ha pasado mientras evacuaba tras el muro.

El también va petadísimo, le encuentro mis peripecias acrobáticas tras ver su cara de sorpresa. Estoy con él unos segundos y sigo a mi ritmo que, pese a ser lento, es un pelín más rápido que el suyo.

Sergio camino de la torre

Me cruzo con Carlos y le escucho gritar: - Estoy muerto!!!

Le respondo que nosotros vamos igual, que por fin esto se está acabando.

La última subida a la torre la hago caminando en tooooooda su longitud, tras bajar me paro en el avituallamiento, Km 16, como y bebo como un poseso… ya noto la deshidratación y voy muy vacío.

A partir de este momento, 6 eternos kilómetros en los que suplico agua a quien puedo y donde voy alternando el trote cochinero con el caminar, ahora camino 100m, ahora voy un rato trotando… Venga, que ya queda poco!!!

Estoy a escasos 150 metros para cruzar la meta y soy incapaz de mantenerme corriendo, camino 50 metros más para retener las últimas energía que me permitan cruzar la meta al trote… al menos para dar un aspecto digno a la llegada.

Momento especial, muchos gritos del público y paso bajo el arco por el que he sufrido más que en Niza…. Quién me lo hubiese dicho antes!!!.

Muerto, no paro de beber y comer mientras Sandra me busca y felicita por la carrera. No puedo quedarme más rato y subo al apartamento tras un nuevo retorcijón en el estómago… vaya tela!!!.

Finalmente a la gran mayoría se le ha atragantado el tercer parcial así que, a pesar de mi magnífico tiempo de 1h49’23’’ en la media maratón, he finalizado en la posición 31 de la general.

De todas formas, sin duda alguna, lo que más me satisface es haber completado la carrera ya que he pasado momentos críticos, alguno de ellos seguro de que iba a abandonar.

Hoy cobran todavia más admiración algunos compañeros de equipo a los que he visto acabar más de una carrera sufriendo terriblemente... Guillem, Fabra, Hermies, etc... deportividad y voluntad extrema... otra forma de élite en el triatlón!!!.

El resto del trio calavera finaliza en condiciones similares a la mía demostrando que la fuerza de voluntad y apacidad de sufrimiento forma parte del carácter de estos máquinas, una carrera muy dura para todos pero una prueba a tener en cuenta en el calendario del año próximo... seguro que ayudaron las cervezas y paellas que han caído estos días pero, sea por lo que fuese, posiblemente allí estaremos en la próxima edición!!!.

miércoles, 8 de septiembre de 2010


En pocas horas tomaremos el avión que nos lleve a Menorca, donde pasaremos 4 laaaaaaaaarguísimos y perfectos días de relax aderezados con una triatlón “half” llamada Extrememan Illes Balears 113.

El dígito 113 indica la distancia total a recorrer, sumadas las 3 disciplinas:
- 1,9 Km natación que se desarrollará en el puerto de Fornells a una sola vuelta.

- 90 Km ciclismo en circuito absolutamente rompepiernas.

- 21 Km carrera a pie recorriendo un circuito a varias vueltas incluyendo 3 subidas a la torre de Fornells con su fuerte pendiente de 300m.

Destacar, a priori, que la organización se ha volcado para que el evento se equipare a las grandes competiciones-espectáculo organizadas por otras empresas privadas, del tipo Ironman.
Un buen elenco de profesionales visitarán la isla: Marcel Zamora, Clemente Alonso, Ana Burgos, Alexandra Louisson, Xavi Llobet, Francisco Pontano, François Chabaud, Patxi Villa y Phil Mosley… ahí es na!.

Mi apuesta personal es para Clemente Alonso pues Marcel, tras las victorias de Niza y Embrun, debe estar ya saturado de tanto entreno y acude más como medio de promoción de la carrera que con el fin de disputarla seriamente.

El próximo año, la misma empresa, organizará el 226 Salou ya en formato “Ironman” y con toda la pinta de generar un éxito de asistencia… la situación, organización, precio, etc… todo de cara para tener una gran prueba de larga distancia en Catalunya.

Por parte del CNT: Sergio Lozano, Carlos Restoy y yo participaremos para pasarlo lo mejor posible y aunque llegamos los 3 con diversos remiendos debidos a algún tipo de tara que se está dando en los nacidos en el 73, llegamos con ganas y motivación a la carrera.

Sergio, con ganas de quitarse la espinita de Niza, donde podía haber hecho una gran carrera pero no tuvo el día. La primera de las taras del trío calavera está en la rodilla del amigo Sergio: una condromalacia rotuliana lo ha tenido sin correr un solo kilómetro durante las últimas semanas substituyendo los entrenos de carrera a pie por bicicleta… se comenta en los bajos fondos que ha hecho más kilómetros que un profesional preparando el Tour…. A ver si se va a plantar en la T2 antes que la élite???.

Carlos, tiene lo que él llama una lesión leve …. Se trata de un problema de asimetría en las piernas que le produce una inflamación en algún tendón (o similar) en la zona de la cadera. Esto no le impide entrenar pero, tras sesiones de carrera más exigentes, arrastra una cojera notable durante las horas posteriores.

¿Lesión? Quizás… pero Sergio y yo tenemos la teoría (quizás equivocada) de que un tío que es capaz de hacer las series de 1000 sobre tierra y con subidas a 3’20’’/km, debería cambiar la acepción “lesión” por “molestia”, jejeje…

En definitiva, que entre la progresión en la natación (su punto débil), un final de temporada en bicicleta brutal y que es el más rápido en la carrera a pie de los 3, sumado a un estado de euforia y motivación extra; hace que tenga muchos números de hacer una gran actuación el domingo.

Por último, y como me comentaba David González en la última entrada, a mí me ha salido de todo en este final de temporada: fiebres, caídas, flemones y el dichoso problema muscular en el abdomen. Está claro que el cuerpo está pidiendo a gritos un receso pero la mente todavía tiene un puntito de motivación que me mantiene espitosillo.

Tras mi visita al osteópata (Jordi Hurtado), éste me estuvo observando y decidió aplicar el “kinesio taping”, unas cintas de esparadrapo de color que actúan limitando las tensiones sobre los músculos afectados. Parece que, más allá de tratarse de una moda como muchos lo tachan, la compresión y limitación de movimientos que ofrecen es muy notable y, entre dichas tiras y los antinflamatorios, en dos días he conseguido mejorar mucho los movimientos hasta el punto de poder trotar ayer durante 45 minutos…. Todo un éxito pues dos días atrás lo veía imposible, hasta llegué a sopesar si enviaba la bici a Menorca!!!.

Se que no llego en mi mejor estado de forma, que tuve la suerte de tener en Niza y un pelín pasado de peso pero, si todo acompaña, intentaré pasarlo bien en la carrera a pie… no quiero dejarme la vida en la bici para después sufrir durante 2 horas y que me quede un mal sabor de boca… Si consigo hacer una carrera a pie buena, puedo hacer una buen resultado, un top 50??? Pero si hago un top 300 ya estará genial (hay 300 inscritos, jajaja).

Lo realmente importante del viaje, son los cuatro días que pasaremos Xeli, Sergio, Carlos, Sandra y yo… 4 días para recorrer la isla, sus calitas, sus calles, sus ciudades, su caldereta, mmmmmm…… Menorca, que ganitas te tengo!!!!

Una imagen (o dos) vale más que 1000 palabras… nos vemos a la vuelta!!!.

martes, 7 de septiembre de 2010

TRIATLÓN OLÍMPICO BANYOLES 2010 – que mal ratito...

A una semana del desembarco en la Extrememan de Menorca, hoy tocaba un nuevo encuentro con la población que vio nacer el triatlón en Catalunya y que tan buenos recuerdos me ha dejado siempre que he competido aquí.

Pese a que se trataba de un entreno de calidad, mi idea era hacerlo fuerte y tratar de mejorar la posición y tiempo del año pasado, esperando hacer una buena natación, encontrar un buen grupo con el que rodar en bici y finalmente encontrar buenas sensaciones en la carrera a pie.

La carrera me salió casi al contrario de como la había planeado, jejeje… y esa es precisamente la magia de este deporte… cuando piensas que estás bien.. PLAAAASS!!! Collejón para que te pongas en tu sitio.

El día anterior, durante la activación, tengo unas sensaciones como hacia tiempo no notaba: alguna serie nadando a 1’23 sin ir a completamente tope, en la bici rodando muy rápido acoplado sin presionar los pedales y una corta transición de 15’ a pie que me sale a 4’14’’/km por el Egara sin sufrir en exceso.

Si, ya se que no es la activación más recomendable pero a mi me genera confianza de cara a la carrera.

Como va siendo tradición en la noche previa a la prueba y tomando como referencia al gran Marcel Zamora, pizza para cenar (esta vez sin cerveza… quizás me falló eso… mmmm) y a dormir, que mañana será un gran día!.

Una pequeña comitiva marchamos hacia Banyoles desde el Candido, el resto ha salido disgregado. Un total de 22 participantes del Terrassa harán que sea un día memorable con motivación, que se empieza a desvanecer cuando en la autopista dos accidentes nos tienen parados casi 1 hora… continuas llamadas entre nosotros preguntándonos los unos a los otros si llegaremos a tiempo.

Finalmente la autopista se aclara y en el límite de la velocidad máxima permitida llegamos a Banyoles donde encontramos aparcamiento rápidamente.

No hay tiempo de calentar, sólo dejar las bicis, preparar el material y la larga caminata hasta la salida al otro lado del lago.

Unos 900 participantes hace increíble la vista a medida que nos acercamos a la salida… aglomeración de gorros naranjas en la salida, un aspecto impresionante que nos hace coger aire irremediablemente.

Este año algunos aspectos del recorrido han cambiado. Debido a la cantidad de participantes, los boxes ya no están situados en el asfalto junto al club de natación sino en el parque situado tras el pabellón deportivo.

Esto significa, a priori, que el final de la natación se realiza en un lugar diferente generando una larguísima transición desde el agua hasta la bicicleta.

El circuito de ciclismo permanece igual que otros años mientras que el de carrera a pie cambia sustancialmente y el camino que antes se tomaba de llegada al pabellón ahora se hace en sentido contrario. El famoso y desidioso serpentín donde el público puede ver a los triatletas durante un par de kilómetros se mantiene. Pese a lo cansino que puede resultar el interminable zig-zag a mi me parece que tiene su encanto.


Como siempre que he competido aquí, voy con la idea clara de colocarme a la izquierda. Es preferible nadar unos metros más en contra del tiempo que se puede perder por las continuas paradas que se repiten en la zona más concurrida. Por no hablar de la leña que se reparte en la “zona corta”, al lado de las corcheras que conducen en línea recta a la boya de giro.

Además, mis quemaduras tras la caída en bici del pasado sábado todavía son demasiado dolorosas como para correr el riesgo de ir recibiendo golpes en dichas zonas de mi cuerpo.

Una vez colocado en la salida me llama la atención lo lejos que está la boya de giro, es bastante difícil de localizar en la distancia e incluso algunos competidores son incapaces de divisarla. Yo diría que hoy van a caer más de 1500m!!!.

Ya estoy colocado junto con Carlos en el dique de la izquierda, no hay mucha gente con nosotros y hemos visto que Guillem y Hermies también están por aquí cerca.

De repente, la organización toma los megáfonos y avisa a todos los triatletas que están en el dique de la derecha que la salida se va a realizar desde donde estamos nosotros y que todo el mundo se debe dirigir hacia nuestra posición.

Horrorizado, veo como mi cómoda, espaciada y tranquila posición en la izquierda se convierte en la peor de todas las situaciones: me encuentro justo en la zona más cercana a la boyas, apretado entre cuerpos que me sobrepasan un palmo y situado justo detrás de la cinta de salida… es decir, el primero!!!.

Para más inri, avisan que la salida será desde arriba así que hay que tirarse de cabeza.

Dioooooosssss!!!! La que me va a caer!!!

- Ei, ahora no nos vayamos a matar!!!!- Voy repitiendo sin cesar.

De repente me doy cuenta que estoy junto a la élite, los cuales me miran mientras sus caras reflejan un – ¿Pero qué dice el tontoelculo éste?.

Las chicas ya están a medio lago cuando se da nuestra salida.


La gente corre como si les persiguieran zombies hacia el agua, se tiran de cabeza sin problemas y yo, contagiado por lo salvaje de la situación, hago lo mismo.

Las milésimas de segundo que pierdo en decidir el mejor hueco donde tirarme son suficientes para que 3 ó 4 triatletas me tomen la delantera.

Me tiro y noto como van cayendo cuerpos a ambos lados, tras de mi, casi sobre mi…. Que situación tan asfixiante!!!

Me cuesta salir de la zona pues continuamente se agolpan sobre mi otros competidores mientras yo me subo en los que están delante mío.

Poco a poco y a base de recibir y dar muchos golpes (que bestia es este deporte, en ocasiones), consigo irme desembarazando del contacto humano a medida que me voy dirigiendo hacia la izquierda para salir de este infierno. Debo parar a menudo pues mi trayectoria se cruza en las de los que vienen en sentido contrario buscando ya las corcheras….

Chillo en algunas ocasiones cuando alguno se refrega sin piedad sobre mi cadera quemada, acelero el ritmo para salir de zonas concurridas y por fin, a los 500 ó 600 metros, encuentro unos pies en una zona relativamente ordenada.

Cada vez que toco los pies del que me precede, el tio da unas batidas poderosas para desembarazarse de mi..

- Lo llevas claro, chavalote!!! Con lo bien que se va aquí detrás!

Las sensaciones son de ir muy bien dentro del agua, realizando un buen y constante esfuerzo. Creo que saldré en mejor tiempo que el año pasado.

Alzanzo a un compañero del Terrassa, Guillem al cual adelanto forzando un poquito más el ritmo. Todavía debemos estar en los ¾ del sector y el haberme encontrado a Guillem es una muy buena señal.

Boya de giro, me abro todo lo que puedo para evitar golpes y encaro la recta que nos llevará a la rampa de salida.

El último tramo se hace eterno…. Pero cuánto hemos nadado hoy???

Tras la carrera, nos comentan que en la natación han salido 1640 metros… Yo diría que incluso más… un tío como Pontano haciendo casi 21’… !!!... en todo caso, salgo contento y con buena impresión.

Tiempo final: 26’39’’ (parcial 114).

Recorriendo la interminable alfombrilla que nos lleva a boxes, adelanto a Carles Perés. Otra señal de que mi natación ha sido muy buena, si tenemos en cuenta que no he trabajado casi nada de velocidad por la preparación del Ironman.

Llego a la bicicleta anormalmente cansado, casi agotado… mmmm… que raro!

Rápida transición: cinturón con dorsal, casco y para afuera mientras esquivo a otros compañeros que están por la zona.

Subo a la bici sin problemas aunque no acabo de colocar bien un pie dentro de la zapatilla. No importa, lo haré una vez me coloque dentro del grupito que se ve a lo lejos.

Calentón de piernas acoplado y rodando muy rápido hasta conseguir colocarme en la retaguardia del grupo. Creo que en este grupo está Martí Bigordà y, sin duda, se trata del grupo a agarrar!.

Introduzco los pies en las zapas, cierro velcros y llegamos al repecho por el que suelo subir siempre bastante entero… las subidas se me dan bien así que vamos para allá!

Los que lideran el grupo empiezan a imprimir un ritmo de subida que obliga a poner la carne en el asador. Ya he vivido estas situaciones en otras carreras: el apretón de los primeros kilómetros que hay que aguantar para después ir cómodo cuando la rabia de los metros iniciales se calmen.

Pero esta vez las piernas no siguen la teoría, noto como mis intentos de aguantar el ritmo se almacenan en forma de ácido láctico en mis cuádriceps y voy perdiendo rueda poco a poco. Esta gente está un punto por encima de mí!!!!

Pese a todo, junto a Josep Franco, un triatleta del Inef Lleida sabedores que ese es el grupo que marca la diferencia, nos ponemos a trabajar para volvernos a meter.

Su fortaleza en los llanos nos hace avanzar a buena velocidad mientras yo le doy los relevos en los repechos y dónde buenamente puedo.

Estamos a punto de enlazar en un par de ocasiones pero sucesivos cambios de las bestias que tiran del pelotón hacen que la distancia se vaya haciendo mayor.

El viento, además, nos juega una mala pasada y los músculos están resentidos de tanto luchar sin éxito. Miro hacia atrás y veo otro pelotón a lo lejos. Le comento a Josep que no merece la pena seguir perdiendo energías y decidimos dejarnos coger para tratar de recuperar el aliento.

A estas alturas soy consciente que me he desgastado en exceso, tostándome los músculos en varias ocasiones durante estos excasos 20km que hemos andado en tierra de nadie y empiezo a dudar sobre cuál será mi respuesta en la carrera a pie.

Alcanzados por el grupo, empiezo a echar un vistazo sobre las caras conocidas de quien lo forma: Victor Dobaño (a este lo conozco del blog, jejeje) y del Terrassa veo a Samu, Guillem y Carles…. Tal y como voy, hoy me pasa hasta el tato corriendo.

Unos pocos kilómetros de tranquilidad y decido que no voy a asomar la cabeza ni una sola vez por delante, sólo dejarme llevar… y si puede ser tranquilo, mejor!

Desgraciadamente, Samu no está por la labor. Se acerca a mí y me comenta que al entrar en la carretera que lleva a Esponella, tras el avituallamiento, va a pegar un palo para tratar de irse.

Se coloca por delante y poniéndose en pie, mete un apretón al cual responden los que están colocados en cabeza. Yo, que me he acercado a las primeras posiciones, me engancho a los que saltan pues se lo fácil que es quedarse cortado en esta zona.. ya me pasó en el 2008 y no hay forma de enlazar más tarde.

Tras ser neutralizado y tras alguna que otra palabrita con alguno del Prat, Samu me comenta riendo que todavía queda una segunda oportunidad en el puerto, jajajaja… qué bestia.

Pasamos Esponella y ya estoy preparado para la segunda embestida que llega tan buen punto se inicia el puerto. Esta vez no es tan explosiva pero si lo suficientemente constante y dura como para notar nuevamente el dolor en los muslos y que el grupo se rompa quedando Guillem y Carles cortados en el segundo pelotón.

Samu mira hacia atrás al finalizar el puerto, levanta el dedo pulgar indicando aprobación y supongo que, al igual que yo, sorprendido que con mi cara de agonía siga todavía enganchado en el mini grupo que se ha formado, jajaja.

Puesto que no hay sucesión en el ritmo, a pocos kilómetros de boxes el grupo perseguidor nos vuelve a enlazar y llegamos unos 25 triatletas a la segunda transición.

Tiempo ciclismo: 1h09’49’’ (parcial 74)

Esta vez la realizo con más calma pues noto que no ando fino del todo.

Me coloco la gorra, las zapatillas, agarro un gel en una mano y el Garmin en la otra para salir por la zona indicada a través de un tramo de hierba al circuito a pie.

Piso los primeros metros y ya me doy cuenta que voy a sufrir. Ni llevo buena técnica, ni buena respiración, ni na de na… Al colocarme el GPS veo que, además, olvidé ponerlo a cero tras la activación de ayer así que me marca algo más de 3 kilómetros… para fortalecer el componente mental del sector!!!.

Aun así, veo que estoy corriendo a una velocidad cercana a 4’/km, hecho que dura un par de kilómetros en los que todavía voy viendo a Samu… pero a partir de este segundo kilómetro empieza un calvario psicológico que durará hasta el final de la prueba y en un par de ocasiones pasa por mi mente ponerme a caminar un rato.

No obstante, el hecho de ver un todavía muy buen ritmo (4’20-4’25) para el estado que llevo, el hecho de no ser sobrepasado por demasiados corredores e ir adelantando a otros que van peor…. son factores que ayudan a mantener el esfuerzo.


Cuando veo a conocidos animando no tengo demasiadas fuerzas para sonreír ni saludar y el serpentín se hace interminable en las dos ocasiones que lo paso.


En las últimas curvas del serpentín, a escasos 300 metros de meta, veo a un Hermies en aun peor estado que yo y al que voy recortando metros rápidamente. Última curva, hace un barrido con la mirada y me encuentra dentro de su óptica, lo cual le hace sacar fuerzas de quién sabe dónde y forzar el ritmo lo suficiente como para que yo, que ya no tengo aliento ni para tan siquiera acelerar, llegue a 12 segundos detrás suyo.

El nuevo circuito se ha atragantado a la mayoría de corredores y es curioso ver como las primeras posiciones han marcado tiempos cercanos a los 40’. El GPS delata que han sido unos 10km200 metros, en lugar de los 10km estipulados… esta vez si me han sobrado los 200 metros!!!

Tiempo carrera: 44’24’’ (parcial 118).

Tiempo final: 2h20’52 (posición 75).


Los primeros clasificados han sido Xavier Torrades, Francisco Pontano y Alvaro Rance siendo sus tiempos de 2h01’57’’; 2h04’33’’ y 2h07’55 respectivamente.

Cuanto menos curioso que el tercer clasificado haya invertido casi 2h08’ en completar el recorrido… ciertamente, ha sido un olímpico larguito!!!.


Muerto, voy ladeándome en busca de comida y bebida para recuperar energía lo antes posible. Saludo a Hermies, Samu y Martí… vaya carrerón se ha cascado este último mientras sigo buscando más hidratación.

El resto de compañeros finalizan su prueba, algunos más animados, otros menos… ha sido un día duro para la mayoría.

A destacar la gran carrera y super-remontada de Jordi Casas y Carlitos Restoy (38 y 49 mejores parciales en la carrera a pie). Éste último se está saliendo en este final de temporada y la semana próxima, en Menorca, puede hacer una gran actuación (y quitarnos las pegatinas a Sergio y a mi… grfgffgfggffg!!!).

También muy bueno el debut en Olímpica de Manu, que ha acabado con buenas sensaciones. Teniendo en cuenta la dureza de la prueba, significa que está haciendo las cosas bien, paso a paso y camino de su irremediable título de Finisher… más cerca de lo que él cree…!!!

Repentinamente me aparece una punzada en el costado izquierdo, bajo las costillas y a medida que el tiempo transcurre se va acrecentando más y más.

A la media hora, el dolor ya es demasiado fuerte y me empieza a preocupar por si se trata de algo muscular o, incluso, algún problema cardiovascular así que junto a Manu me dirijo a la asistencia de la cruz roja.

Me estiran en el suelo y me empiezan a examinar el costado apretando la zona dolorida.

- Se trata de un flato muy fuerte – Me comenta uno de los asistentes.

- El aire se ha metido entre el diafragma y el pulmón y oprime la zona produciendo este dolor. Hay que apretar fuertemente el área mientras respiras lentamente para favorecer la evacuación de este aire. En un par de horas ya se habrá pasado.

Tras dos días con los dolores he decidido acudir a urgencias para que me miren el “supuesto” flato: Desgarro abdominal que me tiene en ascuas de cara a Menorca!!!!.


Y aquel hombre haciéndome ver las estrellas mientras me apretaba los abdominales para sacarme el aire…. Buffff!!!!.

Espero poderme recuperar a base de lo que me han dado en urgencias y una visita esta tarde a Jordi Hurtado, osteópata del CNT y compañero triatleta de fatigas… Ya os contaré!.

martes, 31 de agosto de 2010

BENDITAS VACACIONES... pese a todo.

Por fin las vacaciones se iniciaban y el pequeño Ismael estaba feliz y ansioso por desconectar su mente de la rutina, del continuo repicar de dedos en los teclados y de los elevados índices de decibelios que normalmente se alcanzaban en la oficina en la que invertía sus jornadas laborales.

Soleados y tranquilos días le estaban esperando para entregarse a varias de sus actividades favoritas como sus famosas barbacoas en las que el proceso de encendido del carbón se hace eterno y las patas de la mesa deben retar a la física para soportar los numerosos cascos vacios de las cervezas acumuladas en lo que dura la preparación de la atemperada parrilla.

Algunas sesiones de cartas adornados con la milagrosa mezcla de Pacharán Baines y Bombay Sapphire + tónica también se habían trazado en su hoja de ruta de este Agosto.

Puesto que no había viajes exóticos a la vista ni largas sesiones de conducción, nada de hoteles ni maletas con ruedas… Ismael veía factible seguir con sus entrenamientos de cara al Extreman de Menorca y deseaba hacer alguna sesión de calidad después de taaaaaantos meses moviendo el motor a base de Gasoil. Ya iba siendo hora de introducir gasolina de alto octanaje en los inyectores!!!.

Poco a poco, algunos de los sueños de nuestro protagonista se fueron cumpliendo y las cervezas se empezaron a acumular en la mesita apostada junto a la barbacoa del móvil-home alquilado en Torroella de Montgrí.

Los primeros días acompañaban y el calor, pese a que presente, era soportable.

Y allí estaba Ismael, correteando a través de los arrozales de Torroella rodeado de mosquitos famélicos, pero a Ismael eso no le importaba… algunos cambios de 10 minutillos a ritmo alegre sin reloj, tan sólo sintiéndose libre…. Ohhhhhh!!! Esto es vida!!!!

Al anochecer, las sardinas crepitaban sobre la parrilla de nuestra hermosa barbacoa y las cervezas se seguían acumulando en la sufrida mesita. Cenas tranquilas, rodeados de velas tras acostar a los granujas de mis sobrinos, Adrià i Marc…. Mucho más agotadores que las series más terribles que os podáis imaginar.

Largas carreteras nacionales con generoso arcén para introducir algo de rodaje fuertecillo con acople (Profile T2 Cobra, gentileza de Fabra), nuevos paisajes, nuevos escenarios alejados de los ya cansinos alrededores de Terrassa.

Pero no todo podía ser excepcional. Por lo visto, al relajarse tras el Ironman, el cuerpo de Ismael, vigoroso por naturaleza, sufrió una bajada de defensas y un buen día amaneció un tanto apático y sin fuerzas. El poderoso hombre en el que se había convertido aquel enclenque niño, aquel día daba un poco de pena… para ser honestos. Unos días con fiebre fue el primero de los tributos a pagar por los excesos del pasado e Ismael tuvo que sacrificar algún que otro entrenamiento…. y alguna que otra cerveza.

Algunos días más tarde, con algunas calenturas en la boca pero ya restablecido de sus dolencias, Ismael prosiguió con su nueva vida: más barbacoas, más extracto de cebada y más entrenamientos: algún que otro cambio por los arrozales, bicicletadas por la costa Gironina y, más humildemente, algún metrillo de natación sorteando bañistas y pelotas de playa pues, podemos explicar que Ismael era un tanto cagado en lo que a nadar en el mar se refiere.

Las patas de la mesa estaban a punto de vencer y se arqueaban peligrosamente mientras la panceta y las botifarres convertían el rastro humeante del carbón en un regalo para el sentido del olfato del resto de campistas cercanos a nuestra barbacoa. Supongo que el olfato de los extranjeros no debe seguir las mismas pautas que el nuestro pues se encerraban en el interior de sus caravanas tan pronto el humo se hacía el amo y señor del ambiente de todo el camping…. Que gente más rara!.

Uno de esos días, Sandra e Ismael fueron invitados por Jordi i Gemma a (como no) una barbacoa en un camping de Avià y hacía allí se fueron ambos para pasar un día junto a sus amigos Jordi, Gemma, Xavi, Montse, David, Che y los pequeños Jan, Anna y Nora. Fue un día muy grato en el que pudieron coger ningún bolet, jugar a ping-pong, bañarse en la piscina y estar un rato con los peques.

Aquella misma tarde Ismael empezó a sentir un malestar en una de sus muelas y a darse cuenta que un pequeño flemón acechaba tras su encía….. Nooooo!!!!

A medida que transcurrían las horas, el dolor y el flemón crecían hasta que la cara dejó se ser simétrica y un par de noches supusieron un calvario para conciliar el sueño…. Antiinflamatorios, antibióticos… qué les voy a contar que ustedes no sepan ya.

¿Dónde está la pelotita???

Pese a ello y atontado por los efectos de la medicación, nuestro valiente sufridor siguió entrenando aquellos días e incluso pudo finalizar sólo en la pista de atletismo las famosas 10 series de 1000m que el míster les había impuesto como castigo por algún grave pecado del pasado.

Cruzando ya las tristes puertas de salida de las vacaciones, este pasado fin de semana, todavía dos nuevas hazañas para completar el libro del legendario guerrero:

Sábado una salidita + transición con algunos de sus compañeros del Terrassa y el domingo la travesía a nado de Coma-ruga.

La salida del sábado no está tampoco exenta de anécdota, como suele acompañar últimamente la vida de nuestro protagonista:

Temprano (para tratarse de vacaciones) se congregaban en el CNT los mercenarios Hermies, Carlos, Alex G-C, Samu e Isma. Sin ruta preestablecida pero con la idea de ir a trotar tras la bici, se habla de hacer una vuelta a Gallifa.

Las series de 1000 de hace dos días han dejado las piernas tocadas a los que desafiaron al cronómetro y las completaron a ritmos cercanos a los 3’30’’ mientras que los más conservadores (o más malos, depende como se mire… Isma entre ellos) tenían las piernas más enteras esa mañana.

El perro se sube increíblemente tranquilo y no hay indicios de guerra en el frente hasta iniciar la subida al Km 5 desde Sant Llorenç Savall donde Samu se pone delante del grupo marcando un ritmo exigente que fuerza al grupo a cerrar la boca y estirarse en línea.

Sobre el Km3 un par de jovencitos que suben a ritmo trepidante alcanza al grupo, cosa que Samu no está dispuesto a permitir… Se coloca detrás de ellos mientras Ismael aprieta los dientes (y con ello también el flemón) para no perder la rueda de Samu.

Ismael no mira atrás, no sabe quién sigue enganchado mientras piensa que el ritmo es muy, muy fuerte. Antes de finalizar este pensamiento, Samu se pone en pie y adelanta a los dos chavales arrastrando tras de sí a Ismael, que no sabe ni como sigue a rueda… el ritmo ha pasado a infernal…. Este tío está como una moto.

Un vistazo rápido hacia atrás y uno de los dos chavales se ha descolgado. Hay alguien del Terrassa también en el grupo... puede ser Hermies…. Y a ritmo de vértigo se alcanza el Km 5 donde el terreno se vuelve piadoso y permite la recuperación.

Se inicia el descenso hacia Gallifa y en una de las curvas cerradas a derechas la bicicleta de Ismael derrapa sin poder evitar el accidente. La bici se desliza sobre el asfalto y tras ella el cuerpo de Ismael sigue la misma inercia de su maquina. Por suerte no hay males mayores pero unas buenas quemadas en la piel van a dejar marca segura.

Alguna rascada sin importancia en la bicicleta. La más dolorosa en la punta de los acoples .

Por suerte, no son los de Jordi Fabra ya que, casualmente el día anterior y con motivo del inminente aniversario del eternamente joven Ismael, su mujer le regaló unos fantásticos Hed s-Bend Lite que fueron montados las horas previas al accidente.

El resto de la salida sin más aspectos destacables que los continuos y esperados palos de Samu y Carlos en cualquier desnivel que la carretera ofreciera.

Carlos e Ismael completaron el entreno con unos 40 minutillos de trote tranquilo y unas coca-colas, que siempre son de agradecer.

El día siguiente, uno previo a la vuelta al cole, se dirigen al Club Naútico de Coma-ruga Sergio, Carlos, Samu e Isma (+respectivas) para participar en una travesía a nado. Se trata de 2000 metros con salida desde la costa de Coma-ruga y llegada al club naútico.

La principal preocupación de Ismael estriba en cuál será la reacción de sus heridas tras tomar contacto con el agua salina del mar. En su ofusca mente ya se está viendo dando saltitos de dolor a la orilla de la playa entre todos los nadadores y pidiendo a la organización que lo vuelvan a meter en el autocar que les ha acercado a la salida, sollozando de dolor.

Durante el trayecto a la playa entabla conversación con Sergi, un waterpolista de Sallent, el cual finalizará la prueba entre los primeros en un tiempo inferior a 26’…. Sin comentarios.

Primer contacto con el agua intentando disimular el endurecimiento testicular por el potencial picor…. Primero los tobillos, después las rodillas y…… Choffff!!!!, una ola le cubre por completo. Parece que el mar le grite: - Pero no seas ridículo y métete ya!!!!.

- Gracias al cielo!- Tan sólo un pequeño picor aparece en las zonas magulladas y ahora sólo hace falta mantener las distancias con el resto de nadadores para evitar golpes en las quemaduras.

Se da el bocinazo de salida y la masa inicial corre como loca hacia el agua. Las continuas olas les obligan a caminar bastante tramo y los que no luchan por puntuar en la clasificación de la liga de travesías, avanzan sin demasiada prisa.

Casi sin darse cuenta llegan a la primera boya, situada a unos 200 metros. Un giro a la izquierda y ya sólo hay que preocuparse de tomar la referencia de los nadadores que preceden para intentar no desviarse demasiado en la larga línea que une la boya con el club náutico.

Con un ritmo mantenido y sin forzar demasiado avanza intentando recortar distancias con un pequeño grupo que nada unos 15-20 metros por delante. Pequeños golpes en los pies son indicativo de que alguien va aprovechándose de su estela…. – Esta juventud, no hacen nada por ellos mismos, jejeje !!!.

Harto ya de avanzar sin nadie de quien aprovecharse, Ismael decide forzar la máquina y durante un par de minutos aumenta la cadencia de brazada hasta que puede ponerse a pie del grupo que iba por delante (finalmente se trataba tan sólo de 2 nadadores).

El nadador que hasta el momento chupaba pies empieza a progresar por la derecha y, Oh sorpresa! el bañador del CNTerrassa delata a Samu como el culpable del aporreamiento de dedos. Es momento de invertir el orden de los factores y ahora es Ismael quien alterna los pies de Samu con los de algún otro nadador. Es divertido y las sensaciones son buenas.

Las boyas rojas ya son visibles a unos 400-500 metros e Ismael decide poner pies en polvorosa forzando nuevamente el ritmo y empezando a adelantar al grupo. Una vez se encuentra solo su sentido arácnido deja de funcionar y de repente escucha los gritos de la embarcación de la organización y un tripulante haciendo gestos de que se ha desviado notablemente hacia la derecha. Corrige la dirección y se concentra en mantener una línea lo más recta posible para entrar por el embudo creado por las boyas rojas que marcan el final de la travesía.

Al mismo tiempo Samu aparece por la izquierda apretando los últimos metros y saliendo por la pasarela un par de posiciones por delante de Isma.

El tiempo total ronda los 32’ aunque sin confirmar pues no han salido clasificaciones completas de la travesía.

Sergio ha finalizado con un minuto de anterioridad aproximadamente mientras que Carlos, confirmando su progreso, sale un par de minutos más tarde.

La paella junto a Sergio y Xeli con unas inmejorables vistas en el Roc de Sant Gaietà ponen la guinda al pastel de unas ya caducas vacaciones donde ha habido de todo: deporte, flemones, fiebres, caídas, paellas, barbacoas…. y una mesa que al final no pudo soportar el peso de tanta cerveza..... Benditas vacaciones!!!.