viernes, 30 de abril de 2010

Triatló B Banyoles (semanas 24 y 25) – “A kind of magic”

Siguiendo la tradición de titular las entradas con canciones, no he encontrado una mejor que otro de los himnos de Queen para decorar la crónica del Triatló B de Banyoles…. Escrita originalmente por Bryan May como banda sonora de “Los inmortales”.

Ya llevaba un tiempo sin actualizar así que supongo que ésta entrada me va a salir larguita…

La Triatló B de Banyoles se disputó el domingo, 25 de Abril pero en realidad para mi empezó unos días antes… el martes previo, para ser más exacto.

Esta semana, la número 25 de la planificación para Nice, era una semana de carga, con bastante bicicleta y con la guinda final en Banyoles a la que teníamos que llegar bastante cansados.

El martes me planifiqué una ruta en bicicleta para completar en unas 3 horas y con la idea de huir de la desidiosa carretera de Sant Llorenç. El recorrido contemplaba un perfil interesante: Rellinars, Castellbell, Marganell, Ctra. Can Massana, Montserrat, Monistrol y regreso por la nacional hasta Terrassa.

Todo pintaba bien subiendo hacia el Obac y, posteriormente, subiendo por Marganell… buen ritmo y piernas fuertes, me siento contento con buenas sensaciones y alcanzo la carretera de Can Massana con relativa comodidad.

Hacía ya muuuuuuuucho tiempo que no rodaba por esta zona y, no se por qué, recordaba la carretera de Can Massana como un terreno cómodo en el que poder ir a plato así que, una vez llegado al cruce desde Marganell, pienso:

- Bueno! Ahora sube plato, te acoplas, y a muerte!!!

- Dioooooossssss!!!! ¿Pero qué pasa aquí?-, me digo mientras bajo plato nuevamente y empiezo a subir piñones.

La carretera, lejos de mi recuerdo, se pone hacia arriba de forma dramática y empiezo a notar que las cosas no van demasiado bien.

En el siguiente perfil, se puede observar que efectivamente, la zona más dura del recorrido es la que va desde el cruce de la carretera hasta el siguiente cruce, el del Bruc con rampas de hasta el 10%... y yo pensando que iría acoplado a plato!!!
De repente empieza a soplar un viento terrible en contra que me fuerza a ponerlo todo y a retorcerme sobre la bici para avanzar. Llega un punto en el que no puedo más, pienso en bajar al tercer plato, pienso en bajarme de la bici, pienso dónde está la estación más cercana de tren, pienso en pegarle fuego a la Ghost…… AAAARGGGGGG!!! Un par de gritos y por fin consigo vencer la rampa alcanzando un respiro que me lleva a otra rampa terrible en la que se vuelve a repetir el proceso anterior… y ese condenado viento!!!

Agonizando llego al cruce del Bruc, tomo la carretera hacia Montserrat e intento recuperarme físicamente. De todas formas, cada repecho se me hace un mundo y estoy dudando si llegaré a Terrassa con el globo que llevo.

Bajada hacia Monistrol, donde el viento me da algún que otro susto y enlazo con la nacional hacia Monistrol y posteriormente hacia Castellbell.
Para colmo veo que rueda por delante de mí un ciclista al que estoy atrapando.
- Lo que me faltaba! Uno que seguro que se le hincha la vena del pique y se me pega a rueda!!!

Dicho y hecho, saludo mientras le adelanto y, por supuesto! El tío pegado detrás…. Es alguien del Morenito pues lleva la equipación ciclista.
Primer tramo de ascensión y, como puedo, intento mantener un pedaleo digno que no muestre signos de debilidad, jajaja!

Se ha quedado durante la subida y ahora vendrán un par de kilómetros también cuesta arriba desde el cruce a Olesa hasta el túnel del vertedero… y ahí si que me va a costar.

Así que meto caña durante la bajada y con mucha cadencia voy avanzando con más pena que gloria hasta que, por fin, veo el túnel… el del Morenito no me ha pillado, uffff!

En Terrassa, lamentable espectáculo de un tío en bicicleta quemando los últimos cartuchos por la calle paralela a la riera y llegada a casa con un vacío absoluto y sin una sola caloría sobrante.

Las 36 horas posteriores las paso súper alto de pulsaciones, con mala cara y sin ningún tipo de motivación para la 1h40’ que tocaban de carrera a pie. En lugar de eso, prefiero meterme en el agua y hacer unos metros con mucha tranquilidad…. Creo que una muy buena decisión.

Pero el jueves, ay el jueves!!! Ahí empezó la magia, ahí empezó mi B de Banyoles:

Decido hacer la tirada larga de carrera a pie, aun a sabiendas que quizás estaba demasiado cercana al domingo, pero algo me decía que era lo que debía hacerse.
El entreno en sí sería de unos 15 minutitos suaves y 2 cambios de 30’ en mitad de la zona aeróbica 1 y 10’ suaves de descanso entre ambas.

Como no tengo ni idea de cual es mi zona aeróbica (según la prueba de esfuerzo el límite aeróbico lo tengo en 182ppm pero si voy a 180ppm me da un infarto), después de hablarlo con Jordi, decido mantenerme sobre las 165ppm en ambos cambios.

Una vez estabilizado sobre las 160 – 165 ppm, me doy cuenta que voy cómodo y la velocidad ronda los 4’15/km… ambos cambios puedo mantenerlos de forma muy constante y de repente soy consciente que puedo rodar a 4’15 en zona con ligeros desniveles con bastante facilidad…. Pienso que esto es factible hacerlo en Banyoles si no me paso con la bici y vuelvo a casa contento con las sensaciones percibidas tras unos buenos 90’ de rodaje.

El viernes sería de descanso y el sábado cojo la bicicleta con la idea de rodar algo menos de dos horas tranquilo.

Tomo el camino de Castellar y nuevamente vuelvo a sentir una fuerza especial…. Con el pie levantado en todo momento, voy cosiendo kilómetros a una velocidad similar o superior a la que llevo en días en los que fuerzo… aquí hay algo diferente a lo que llevo experimentando en los últimos meses…. A ver cuánto dura!!!

Marchamos hacia Banyoles Sandra y yo para encontrarnos con Xeli y Sergio en el camping, algo más tarde llega Carlos y entre pitos y flautas nos plantamos en la pizzería (después de pasarnos por el briefing al cual hemos llegado tarde), reservada para las 26 personas que integramos la expedición Egarense.

Emulando a Marcel Zamora, pizza de atún al canto y emulando a….. bueno, emulándome a mi mismo, cervecita fresquita para mi body... jejeje.

Después de un omitible episodio intentándole hacerle entender a Carlos como funciona el juego de los Chinos, nos jugamos las camas y nos disponemos al merecido descanso pre-competitivo roto a las 6:30 por el maldito despertador.

Hace un frío de narices y a través de la puerta se vislumbra una neblina que le hace a uno estremecerse….. qué ganas de meternos en el agua helada de l’estany!!!!

Ayer nos informaron que la distancia de natación se había recortado a 1500m siguiendo la normativa de temperatura del agua cosa que favorece a unos más que a otros pero que, en general, no gusta…. Si te apuntas a un B quieres correr un B, ¿no?.

Pese a que vamos teóricamente con tiempo, el factor Restoy (similar a la ley de Murphy en todo lo relacionado con timmings) empieza a hacer de las suyas.

Carlos ha perdido el gorro, el dorsal y la placa de la bici. Lo más normal es, por supuesto, ponerse a fabricar el material durante la hora previa a la carrera…. ¿Para qué lo vas a hacer los días antes pudiendo apurar hasta el último minuto?, jajaja.

Este capítulo merecería una entrada propia pero lo resumiremos en que Carlos ha sido el primer triatleta en el universo que ha tenido la brillante idea de fabricarse la cinta del dorsal con bridas…. Para muestra un botón:

Como en el fondo somos amigos suyos, le ahorramos la mofa de la organización, jueces y demás competidores y le conseguimos una cinta que, aunque no es perfecta, le ahorrará tener que pasar algo de vergüenza. (Bastante tiene con este blog para hacerlo público, jajaja).

Si alguna vez tienes problemas con el material, no dudes en contactar con Carlos:




Mil años más tarde, por fin, llegamos a boxes a dejar los cacharros.

Me llama la atención la poca distancia entre barras y es que ya se están pasando con el tema de las inscripciones: Si pretendes una inscripción de 600 personas, hay que trabajar acorde a esa premisa y mantener unos ciertos servicios al corredor.

Yo creo que los que organizamos carreras, tenemos la responsabilidad de hacerlo pensando siempre en el participante y ofrecerle una carrera para disfrutar… los precios se están volviendo abusivos, las condiciones peores ya que los servicios se mantienen, seamos 200 ó 600…. Eso no puede ser.

No hay que pensar en el beneficio económico como una prioridad pues, de esta forma, nos estamos echando piedras sobre nuestro propio tejado.
La federación está trabajando bien pero el triatlón avanza muy rápido y cuesta adaptarse a esta progresión tan heavy…. Supongo que habría que hacer (y así se estará haciendo) un poco de benchmarking de otros países que han pasado previamente por esta fase de crecimiento.

Pero vaya! Que yo no soy nadie para ponerme a criticar…que demagogo… jejeje.

Paseito hacia la salida de la natación, idem del olímpico y allí nos encontramos con el resto de compañeros, unos más nerviosos que otros y todos enfundados en nuestros trajes de neopreno dispuestos a pasar el frío que haga falta.

Unos cuantos nos situamos a la izquierda pues es mejor hacer unos metros más que empezar a recibir mamporros por querer ir por la vía más rápida y, casi sin tiempo a pensar, dan la salida y nos tiramos al agua.

La temperatura se puede soportar perfectamente y, tras unos primero metros de colapso y algún que otro ligero golpe, consigo encontrar un sendero por el que ir avanzando a mi ritmo.

Me lo tomo con relativa calma pues no importa perder algo de tiempo en el agua que después es fácilmente recuperable en la carrera a pie y, considerando que últimamente, no estoy nadando demasiado bien en los entrenamientos, no me obsesiono y voy pensando en mis cosas sacando la cabeza a la izquierda cada 2 brazadas.

Algunas correcciones pues tiendo a desplazarme hacia la izquierda y ya encaro la boya amarilla donde daremos un giro a la derecha que nos situará en los últimos 300 ó 400 metros hasta finalizar el parcial.

Antes del giro, empiezo a notar un dolor cervical en el lado izquierdo así que voy alternando el sentido de las respiraciones para liberar esa zona. Cada vez que giro la cabeza a la derecha, tengo una imagen de multitudes nadando… vaya estrés!!!.

Llegada a la pestilente zona de la rampa de salida y sin notarme demasiado fatigado, empiezo a correr mientras busco la tira de la cremallera.

Sorpresa al llegar a boxes y encontrarme con Sergio al mismo tiempo… unos segundos más tarde llega Samu….
- Si que nadáis mal, no?- Les digo a modo de broma.

Paso unos segundo un poco atontado y sin saber bien como proceder hasta que reacciono y me bajo el neopreno al tiempo que tomo el casco y lo abrocho.
No ha sido una transición ejemplar, que digamos… pero hoy no llevo ningún tipo de presión y prefiero tomarme las cosas con calma sin llegar en ningún momento a estresarme.

Salgo de boxes despacio, vigilando de no golpear a nadie en la espalda con la bicicleta y avisando continuamente…. Vaya boxes!!!.


Subo en la bici y empiezo a pedalear acoplado mientras ingiero el primer gel según lo previsto.

Nuevamente me vuelvo a sorprender cuando miro la velocidad del cuentakilómetros en estos primeros metros… qué rápido vas, no?

Primera rampa que subo de pie a plato y voy adelantando a gente sin forzar excesivamente en ningún momento.

De repente, uno de los que estoy adelantando se pone a reír… miro a la izquierda y veo a Sergio camuflado dentro de un mono blanco y negro… -Serás cabrito yendo de incógnito!!!

Sigo a lo mío, voy pasando a mucha gente y me van pasando unos cuantos como motos, entre ellos Samu que va a un ritmo muy superior al mío. “-Este me mete hoy 20 minutos en bici”, pienso mientras sigo focalizándome en mantener el pie levemente levantado y sigo flipando con la velocidad de la pantalla.

Se me han “enganchado” unos 4 ó 5 en el tramo previo a la carretera que une Besalú con Figueres. No van a rueda pero claramente no van a 7m.

A lo lejos diviso un grupo con un mono rojo del CNT entre ellos y, como no conozco la posición en la que he salido del agua, no tengo idea de quien puede ser.

Me voy acercando rápidamente hasta alcanzar dicho grupo y mientras los avanzo en el repecho veo que es Jordi Hurtado.

-Qué tal vas?- Le pregunto
- Voy muy petado de piernas… no veas como se notan los acoples, me están pasando como aviones -, responde.

- Ya te digo!.

Vuelvo a acoplarme y sigo enlazando toboganes hasta llegar a la carretera secundaria que nos llevará a Esponellà. Allí hay situado un avituallamiento con agua, agarro una botella y le doy un par de sorbos.

-Pásame un poco de agua, por favor.- Me pide Jordi desde detrás…

Hay unos 10 ó 12 triatletas así que, dudosamente, se está cumpliendo la norma de los 7x3m.

En la bajada me pasan casi todos y claramente estamos infringiendo la norma hasta Esponellà donde el puerto vuelve a recolocar a todo el mundo en solitario. Pienso en dejar el plato puesto hasta que empiece a notar que el esfuerzo es excesivo y, con este pensamiento, me he plantado en lo alto sin apenas darme cuenta… madre mía! Voy como las motos! Me repito una y otra vez.

Larga recta al descubierto y, dónde hace unas semanas rodaba con Sergio y Carlos a escasos 26Km/h, hoy estoy pedaleando sin mucha fatiga a 37Km/h…. por suerte, hoy no pica el viento.

Primera vuelta completada y veo que la media ha sido de 36Km/h, ni en la mejor de mis previsiones había pensado en esa media y por un momento pasa por mi mente que quizás lo acabe pagando en la segunda vuelta o la carrera a pie pero, la verdad, voy muy entero y con confianza a tope.

Segunda vuelta similar a la primera y nuevamente se van formando grupetas… no veo a nadie a rueda pero pocos respetan de forma estricta las distancias según normativas.

Paso a Guillem, que está entrenando por la zona, y me comenta que le ha pasado Samu muy fuerte.
- Me lo imagino! A mi me ha pasado al inicio de la primera vuelta como una cuatro tiempos.
- ¿Al inicio de la primera vuelta? Pues lo llevas cerca… ¿Ves aquel grupo de allí? – Me indica un grupo que avanzan intercalados a un par de minutos por delante – Pues allí va.
Es verdad. Puedo distinguir desde mi posición el casco blanco aerodinámico y el mono rojo.

- Coñe! Pues si que voy bien, que no me lleva tanta distancia!

Pese a que apreto un poco, no consigo recortar distancias.

Los kilómetros van pasando jugando al límite con las distancias que me preceden con el de delante.

En los repechos vuelvo a sacar distancia con la mayoría de compañeros y la moto de los jueces van sacando tarjetas a doquier a aquellos que, descaradamente, van a rueda.

Cuando la carretera se pone llana, nuevamente el grupo se “compacta” y hay momentos en los que hay que meterse en el carril izquierdo (abierto al tránsito) para distanciarse de otros ciclistas.

Se llega al puerto, por segunda y última vez, el cual vuelvo a subir con el plato y todavía guardando fuerzas para el último sector.

De repente, ruido de ruedas de perfil al canto acercándose desde detrás y pienso “ No veas como viene el bestia que sea”…. Giro la cabeza a la izquierda y al tiempo escucho “- Seréis cabrones!!”…. Es Jordi Fabra!!! Madre mía, como sube el tío!!

Casi no tengo tiempo de mediar palabra….

– Tienes a Samu por delante cerca!-. Le indico.
- ¿A quién?-, pregunta.
- A Samuuuu!!!!.
- Vale!!- Y sigue progresando a ritmo inasequible.

Tenía tan asumido que el repaso sería mucho más apabullante así que, de repente, soy consciente que estoy haciendo un carrerón… con solo las dos bestias del club por delante a poca distancia…. – Hoy estás que te sales!!!- Me sigo repitiendo.

Llegada a boxes y veo a Fabra colgando el casco en la bici mientras saco el cuerpo dispuesto a bajar antes de la zona indicada por el juez.

Me lo tomo con relativa calma, cambiando el reloj cutre por el Garmin y poniéndome calcetines… no viene de unos segundos… y salgo dispuesto a hacer una carrera que me satisfaga.

Los primeros kilómetros son siempre una sorpresa, se tiende a salir rápido pero tras unos minutos los músculos se ponen en su sitio y te pagan con el ritmo que te mereces en función de cómo los hayas castigado en sectores previos.

Enciendo el Garmin y no es hasta el segundo kilómetro que me muestra el ritmo tras localizar los satélites pertinentes…. Bien!!! Por debajo de 4’/km y con buenas sensaciones.

Llego a la carretera sin parar de adelantar corredores, tomo un trozo de naranja y agua mientras noto que vuelo al entrar nuevamente en la pista. Sigo viendo constantemente como el ritmo se va manteniendo en el 4’/km, algunas ocasiones por encima y otras con el fantástico número 3 encabezando el marcador.

Moral por los cielos al pasar por la zona de claca donde están los nuestros animando a tope!... Sandra, Elias, Pardina (quien ha sufrido un golpe, por suerte sin incidencias, en el agua y se ha tenido que retirar), Xeli, Mónica, Susana, Sandra Martínez, etc….

Jordi Elias me pregunta:
- ¿Qué tal vas? Se te ve bien!.
- Me siento muy bien, la verdad.
- OK, pero vigila!

Tras la advertencia, decido levantar un poquito más el pie en la segunda vuelta y, al pasar por el avituallamiento líquido, engullo un gel. Entre la pasta que se me hace en la boca, los segundos de falta de respiración intentando tragar el gel y beber el agua, tengo unos momentos de bajón.. por suerte se trata tan sólo de unos segundos y vuelvo a coger un buen ritmo, ligeramente superior al 4’/km… fantástico.

En la zona de carretera ya veo a Samu a lo lejos, a unos 300-400 metros y de la forma en la que me encuentro, veo que lo voy a alcanzar mientras paso a Isma Oliver al cual saludo y me indica que llevo a Samu a tiro… je, je, je…. Como somos.

Antes de finalizar la segunda vuelta adelanto a Samu y pienso en reservar para la tercera y última vuelta y esperando no tener una crisis en lo que queda de carrera.
Nuevo bajón durante el proceso de engullimiento de gel y agua… glupglapsglups… Argggg! Ya está, todo para adentro!.

Durante la última vuelta, adelanto a Toni el cual lleva un ritmo muy por debajo al suyo y, aunque el mío también ha bajado ligeramente, sigue siendo muy bueno y ya voy riendo de la alegría por la gran carrera que me está saliendo.
De vez en cuando otros corredores a los que adelanto me van animando, cosa que me sorprende y gratifica enormemente.

En el último paso por el puesto de las naranjas no consigo acertar la mano del voluntario y, como si se tratase de un talismán, me paro, doy media vuelta y agarro el trozo de cítrico y la botella de agua.

Últimos kilómetros en los que vuelvo a volar y en el que adelanto a Sergio García quien, por desgracia, está sufriendo dolores estomacales durante el parcial a pie y, ya con mis dos pulseras de color, me indican hacia la izquierda mientras dos o tres personas gritan al unísono: - A meta!!! – A meta!!!

Escucho el griterío, se me ponen los pelos de punta y una valla se cae a mi paso debido al viento y obligándome a dar un salto para evitar ser chafado. No puedo evitar reírme mientras pienso… “lo que me faltaba, a 100 metros de meta y lesionado por una valla metálica”.

Entrada triunfal con brazos en alto para lo que ha sido la carrera en las que mejores sensaciones he llevado.

Tiempo final: 3h47’21’’ con los siguientes parciales:

Natación: 24’ (1500m)
Bici: 2h05’44’’ (72km + transiciones)
Pie: 1h17’37’’ (19Km)

Saludo y felicito a Fabra por la carrera y esperamos al resto de compañeros para felicitarnos y hacernos la foto de rigor:

Un grandísimo día que me da mucha confianza (que falta me hacía) de cara a Niza… como decía Macario (por hacer referencia a algunos grandes personajes de nuestro tiempo):

- Que contento etoyyyyyy!!!


Merecida carga de calorías a base de grasa en sus diversas modalidades:


Recorte Diari de Terrassa:




La anterior semana, de recuperación, sin mucho que destacar. Algunos compañeros, los que preparan corta distancia, hicieron el test de 3000m en pista… cómo está la gente!!!


Los totales de ambas semanas:


Semana 24:

Natación: 4000m
Ciclismo: 98Km
Carrera pie: 23Km


Semana 25:

Natación: 5800m
Ciclismo: 195Km
Carrera pie: 49Km

Sigo teniendo la terrible sensación de que voy justito de volumen…. Ufffff!!!

miércoles, 14 de abril de 2010

2 Vueltas al parque - TOMAAAAA!!!!

El domingo tuve una de esas experiencias que se te quedan marcadas de por vida, de las que escriben la historia personal de uno mismo….
Espero que un día les pueda explicar a mis hijos, o a los hijos de mis amigos, o a mis sobrinos que “una vez, allá por el 2010, le di dos vueltas al parque en bicicleta de carretera” y que pueda ver en sus ojos algo así como “ Este viejo estaba como una cabra!! “, jajaja….

Pero sin adelantar acontecimientos, el sábado también teníamos una sesión interesante: Test de 1500 con neopreno + 1h15’ carrera a pie.

El miércoles agarré algún tipo de virus que me durante tres días dejó hecho polvo, con un continuo dolor de cabeza y con fiebres intermitentes así que me pasé hasta el mismo viernes noche a base de Ibuprofeno y Paracetamol y con la pena en el alma puesto que veía que no llegaba sano al fin de semana, el cual prometía interesante.

Entre la Semana Santa y la tontería febril, no había podido meterme en el agua desde hacía diez días y, teniendo en cuenta mi última experiencia con el neopreno en la piscina, tenía miedo incluso de no acabar el test de 1500m.

Por suerte el sábado me desperté sin fiebre y bastante entero, con una tos residual pero nada importante así que me preparé el material y me fui hacia el club sin saber si podría hacer los 1500m o no.
Charlita con los compañeros, que hoy no somos pocos… unos 25 para ser más exactos entre el test de 1500 con neopreno para los de larga distancia y los de 800 y 400 para los que preparan triatlones más cortas… mientras me voy colocando el neopreno, con especial atención a las mangas para intentar ir lo más suelto posible de brazos dentro del agua.

Me tiro al agua al tiempo que los compañeros ya han finalizado el calentamiento. Yo a lo mío, a probar unos metrillos para ver qué tal me encuentro. No noto ningún mareo, que ya es buena señal y hago algunas series de 50m muy suaves para irme probando a mí mismo.

Enseguida Jordi indica que a la roja arriba se empieza…. Ya no tengo tiempo ni a pensármelo!.

Estoy en el mismo carril que Jordi Pardina y en los carriles siguientes están situados los que, teóricamente, llevarán el ritmo más lento quedando al otro lado los que llevan el cuchillo entre los dientes.

Mucho mejor así, sin presión debido a ritmos locos pues hay que intentar acabarlo… sólo sumar metros con el neopreno y consciente de las limitaciones que uno tiene en este momento.

Empieza el test, primeros metros dentro de un ritmo asumible y finalizando los primeros 100m en 1’22 para pasar a regular un poquito más los siguientes metros hasta estabilizarme en 1’30’’ dentro de la comodidad y contento cada vez que consigo sumar 100m más al cómputo total. Me voy guiando por el reloj y confirmando el ritmo. Cuando veo que me he pasado de lento, aprieto un poquito más y consigo recuperar un par de segundos.
Llego al 1000 bastante bien y sigo pensando en finalizar los 1500m con solvencia así que reservo fuerzas para llegar al final sin estresarme en exceso.
En los últimos 200 metros fuerzo el ritmo un poco más y bajo nuevamente de 1’30 estos parciales.
Tiempo final, sin pena ni gloria, 1h22’14’’ pero que me sabe a miel, además no me ha molestado el neopreno en exceso… vamos por el buen camino!.

Del resto de compañeros, hay de todo un poco: desde los que han nadado en tiempos que yo no haría ni con aletas (Casoni en 19’ o Hurtado en 20’), pasando por los que estamos en buenos tiempos (Sergio, Samu, Isma, Mendoza – rozando los 12’ – quince segundos arriba o abajo), hasta los que han tardado más en completar el test (Charles, 27’18’’ y Fabra, 29’31’’ lo cual nos permitirá verle quitar pegatinas ya subidos a la flaca).

En la transición de carrera a pie, sólo voy a hacer una media hora pues, entre que el tiempo se ha tirado encima y que una tos seca me empieza a atormentar a la altura del Egara, decido dar el día por bueno y volverme al Club para tomar una ducha caliente.

El sábado por la noche, con el corazón en un puño, me da la una de la madrugada preparando bocadillos, barritas, geles, hichando ruedas, la ropa, etc, etc, etc… parece que me voy de viaje una semana, jajaja…

6:30am, suena el despertador y procedo con el desayuno, traje de luces, repaso del material y camino del matadero…

No hay demasiada gente en la salida aunque me entero que 6 personas ya se han puesto en marcha y otros van goteando a medida que avanzan los segundos.

La idea es realizar una vuelta al parque cronometrada sin drafting (norma aplicable a los de larga distancia, mientras los que preparan corta pueden hacer lo que les venga en gana). Esto supone unos 90km con 1400m de desnivel positivo acumulado.

Al finalizar, unos cuantos locos, nos aventuraremos a dar una segunda vuelta en grupo para ahondar en la propia miseria mental y física… experimentar en lo absurdo, vamos!, completando unos 180Km y 2800 de desnivel positivo.

Tomo la salida y hago el Terrassa-Castellar más rápido de mi vida. No se la media al llegar a Castellar pero sí tengo claro que si sigo a este ritmo no llego ni al perro así que empiezo a tomármelo con más calma… Veo como la distancia con Alex se recorta pero al llegar al perro me veo en la necesidad de bajar el plato con demasiada antelación y eso significa que la potencia ya se está gastando y hay que tirar de ritmo y cadencia.

Cristian me pasa en la recta previa al perro con facilidad mientras Samu y Fabra lo hacen en la siguiente curva….. pero, vamos a ver!!!! Qué coño han desayunado estos????. Y encima Fabra sube hablando como si estuviese tomando un café con leche:

- Isma!, no llevo el pulsómetro puesto!- Me dice.
- Tranquilo, debes ir a 80!!! – Le grito durante el ínfimo momento en el que coincidimos.

Y ahí se van como cohetes -

Mejor no pensar demasiado y seguir a lo mío pues, de lo contrario, uno agarra una depresión tal que necesitaría 30 ó 40 Argentinos para el tratamiento…

Empiezo a darme cuenta de que, en cuanto me pasen Elias y algún otro que haya salido (Edgar, Casoni, et…), iré el último…. Me cago en…. Hay que apretar las nalgas!!!.

Al iniciar la subida al 25 ya tengo a tiro a alguien que va de blanco… no consigo ver quién es pero creo que es Carlos Restoy…. Desde la distancia saludo levantando el brazo haciendo guasa y bromeando responde golpeando el manillar a modo de rabia… si es que no se lo pasa bien el que no quiere..

En las curvas le alcanzo, es Xavi Bigordà… Tras algunos comentarios por ambas partes me pregunta:

- Quién viene por detrás?
- Pues creo que Elias y alguno más- respondo.
- Joder! Voy a quedarme el último!!!

Ja, ja, ja, eso iba yo pensando hace un rato.

Tiro para arriba camino del siguiente punto blanco en la distancia. Esta vez si, Carlos Restoy.

Durante el descenso, Xavi Bigordà vuelve a colocarse detrás mío respectando la distancia a la perfección… eso es ser legal!!!.

Alcanzo a Carlos y estamos un rato rodando en paralelo. Aunque no se permita rodar en paralelo, nos tomamos unos segundos de relax hablando sobre como han pasado las balas de casco aerodinámico y relajándonos un poquito.

Se inicia la subida al carro y ahí si que no quito el plato. Empiezo a abrir distancia con Carlos y Xavi mientras me acerco rápidamente a otro compañero que va por delante. Creo que es Sergio pero todavía no lo puedo ver con claridad.
En una de las zonas donde quedamos en paralelo a diferentes alturas nos reconocemos y no podemos evitar las risas mientras le hago una señal con mis dedos indicando que voy a por él, jajaja.

Final de subida y le alcanzo mientras se está comiendo una barrita.

Hacemos la bajada hasta Navarcles a base de relevos, siempre guardando las distancias legales y, una vez se pone la carretera cuesta arriba en Navarcles me voy por delante hasta que se me cae el gel que estaba preparando para afrontar los 20km de ascenso.

Entre el coste que tiene el gel y que sólo me queda uno más, decido que los segundos que pueda perder no tienen demasiada relevancia así que doy media vuelta y vuelvo sobre mis pasos a recogerlo.

En ese momento pasa Sergio riéndose de mí.... bastardillo!, y unos segundos más tarde, Carles Perés… eh??? Pero si había salido por delante de mí y no lo había adelantado!

- Me he equivocado de carretera y me he ido hacia Sant Fruitós!!! – Grita mientras sigue carretera abajo.

Monto en la bici y salgo unos metros detrás de él. Le grito en un momento en el que está a punto de tomar la ruta equivocada nuevamente y lo adelanto unos metros más adelante. Es la primera vez que hace esta ruta, se ha pasado con el ritmo y lo va a pagar muy caro… Estenalles no perdona.


También adelanto a Sergio no sin soltar alguna vacilada verbal y tiro de plato durante un primer kilómetro hasta que nuevamente la potencia empieza a fallar y la cadencia se hace la reina de las herramientas de escalada.

Sin pormenores voy enlazando kilómetros, más lento de lo esperado pero cómodo en cualquier caso.

En este tramo, como era de esperar (por mi constitución pequeña), adelanto a algunos compañeros más: Ródenas, Mendo (quien también lleva un globo importante) y Pardina mientras veo como la distancia con Alex, aunque poco a poco, se va recortando.

Llego a lo alto del puerto consciente de que bajo mejor que Alex así que meto todo el desarrollo y tiro para abajo como un loco.

En el primer kilómetro adelanto a Guillem al cual saludo brevemente y sigo tirando de plato camino de Terrassa.
A la entrada de Terrassa, alcanzo a Xavi Aloy con quién también cruzo un par de voces y a Alex lo veo al final de la Avenida…. Je, je, je…. Ya es mío!!!.
Avinguda Bejar, a tope en mitad del carril a 40 por hora y pasando de los coches… Ja, ja, ja… cómo me lo estoy pasando!!! … pero creo que no lo voy a alcanzar.

Llegada a Can Petit y lo veo a escasos 100 metros por delante, últimos metros dándolo todo, paso a Isma Oliver al cual casi no reconozco y llegada al centro logístico de la prueba en un estratosférico 2h56’ y 29Km/h de media… buf!!!! Ni en mis mejores sueños!!!.

Viendo los tiempos del resto de compañeros, hay que quitarse el sombrero sobre la forma física de la mayoría…. Algunos han sido capaces de hacer la vuelta en medias superiores a 30Km/h… con 1400 metros de desnivel positivo… así no se puede, hombre!!!!.

A recuperar fuerzas a base de bocata de jamón y plátano cortesía de Sandra para afrontar el segundo round.

Un buen grupo empezamos la segunda vuelta donde unos cuantos ya han planteado hacer el regreso por la V en lugar de bajar a Navarcles, algunos por miedo a morir en el intento (cosa totalmente comprensible) y otros por horarios.

Los pocos inconscientes que quedamos para intentar completar una nueva vuelta al parque, Dani Charles, Fabra, Elias, Hurtado, Xavi Bigordà, Alex Frías y yo, finalmente conseguimos la gesta de llegar a Terrassa sin poner el pie en el suelo.

Fabra, Elias y Hurtado a ritmo se nos fueron yendo, como era de esperar, aunque también sufrieron (al menos Fabra y Hurtado) durante los últimos repechos mientras el resto íbamos esparcidos sobreviviendo como podíamos a los terribles 20km.

Al iniciar el puerto Dani avisa que va jodido y que irá tirando a su ritmo, los 3 máquinas se van yendo, yo voy pegado a la rueda trasera de Alex y Xavi Bigordà también se empieza a descolgar.
Yo empiezo a sufrir tempranito mientras miro escéptico los tramos de subida que se van abriendo a nuestro paso cada vez que tomamos una curva pero ahí sigo, a rueda de Alex con todo puesto (excepto el tercer plato) e intentando guardar algo para el postre de Estenalles.

No se ni cómo ya hemos llegado a Talamanca, me queda muy poco líquido y creo recordar que me tomo otro gel para intentar engañar al cuerpo. Todavía voy pensando que es muy posible que ponga el pie en el suelo así que me pongo el ipod en marcha y le digo a Alex que voy a seguir a mi ritmo, con la música puesta y que cuando me vea jodido del todo, bajo plato y con el molinillo puesto iré haciendo.

Voy haciendo la goma con Alex, Xavi nos ha pillado y llegados a la zona chunga volvemos a estirarnos quedando los 3 distanciados entre nosotros unos 20 metros de distancia. Pedalear ya se ha convertido en un suplicio con el desarrollo que llevo, el 39 es un plato demasiado grande para las escasas fuerzas que ejercen mis piernas así que cambio al fabuloso 32 dientes, eso si, bajando un piñón para poderme decir que no lo llevo todo puesto, jejeje.

El cuentakilómetros me confirma el estado en el que estoy subiendo el puerto y, en un momento dado, llego a ver el 10Km/h…. pero ahí estamos, sobre la bici y pedaleando.

Ya acaba lo peor y tomo la primera curva a la derecha que te deja en una zona algo más agradable. Esta es una zona en la que siempre me levanto, doy unas cuantas pedaleadas con fuerza y tomo velocidad para elevar el ritmo en el último kilómetro de ascenso… incluso en este estado semi-vegetativo, seguimos siendo competitivos y cada vez escucho el ruido de los radios de Xavi que se va aproximando…. Eso no puede ser!!! Tengo que llegar arriba antes que él como sea, jajaja!!!. Me levanto, me dispongo a dar mis cuatro golpes de pedal que me catapulten hasta arriba y pffffffffffffffffffffffffffffffffff……. El culo se me coloca automáticamente en el sillín sin poder ejercer nada parecido a fuerza desde mis piernas. No puedo evitar reírme de mi mismo… pero el éxito está asegurado… ya ni Dios me evita que le de las dos vueltas al parque.

Un par de curvas más adelante, con Xavi ya colocado dentro del campo visual de mis ojos, subo el plato nuevamente y voy enlazando vueltas de biela aumentando un poquito la velocidad y consiguiendo algo de margen sobre él…. Qué bonito, el compañerismo, jejeje.

Alex está unos 40m por delante así que los 3 estamos a punto de triunfar como la Coca-Cola y, de hecho, así lo hacemos unos segundos más tarde coronando el puerto con caras evidentes de agotamiento. Bajamos comentando la jugada… Xavi ha tenido un pequeño mareo durante los últimos metros de subida pero ya se ha recuperado. Llegamos a Can Petit y recepción con aplausos por parte de los primeros llegados.
Dani llega no demasiados minutos más tarde y también es ovacionado a su llegada.

Un día memorable…. No se si jamás lo volveré a repetir… pero mereció la pena!!.

La anterior semana, Semana Santa, a destacar los tres días de estancia en Mas Teixidor, Pedrinyà, a unos 15Km de Banyoles lo cual me permitió un par de entrenos fabulosos: 130Km dándole vueltas al circuito de Banyoles y otro buen entrenos de transición con Sergio y Carlos, los cuales quisieron visualizar el circuito de la B de Banyoles in-situ con un par de horas rodando a buen ritmo en bici y una horita aproximada de carrera a pie donde Carlos nos fustigó los primeros 30 minutos a ritmo de locos… También hubo buenos momentos de barbacoa (parrillada carne, sardinas, sepia, etc….) bien acompañada de cervecitas, vermutitos y digestivos…. Esto es vida.

Total de kilómetros semanales:

Semana 22:
Natación: 6000 m.
Ciclismo: 255 Km.
Carrera: 25 Km.

Semana 23:
Natación: 1700 m.
Ciclismo: 276 Km.
Carrera: 39 Km.

Me temo que todavía un volumen un tanto reducido…..

martes, 30 de marzo de 2010

Mitja Marató Montornés y Semana 21 – Del 22 al 28 de Marzo

Semana de descanso para afrontar un nuevo bloque de volumen e intensidad (por fin!) en la que ha destacado la Mitja Marató de Montornés de la cual he sacado un buen provecho como entrenamiento psicológico y a nivel higiénico gracias al formidable lote de productos Henkel con el que se obsequiaba a los corredores.

Aparte de los aspectos meramente de entrenamiento, esta semana también me hice la prueba de esfuerzo en la Clínica Cornella, uno de los centros concertados con la Federació Catalana de Triatló.
Lo cierto es que fue bastante completa: toma de datos (medidas corporales, grasa subcutánea, tensión arterial, revisión vista), electrocardiograma en reposo, espirometría y prueba de esfuerzo sobre cinta.
La prueba en sí consistía en correr sobre la cinta empezando lento e incrementando la velocidad 1Km/h cada minuto hasta alcanzar el nive máximo de consumo de oxígeno. Durante la prueba estás monitorizado en todo momento mediante un ordenador en el cual se mezclan los datos obtenidos desde las ventosas diseminadas por el cuerpo, la mascarilla para consumo oxígeno y el Polar para medir pulsaciones por minuto, todo ello con una fantástica armilla de rejilla… ríase usted de la pasarela Cibeles!!!.


En una semana me llamarán para darme todos los resultados y aconsejarme acerca de las zonas de entrenamiento, etc, etc, etc….
El principal objetivo de dicha prueba era descartar cualquier posible patología en el corazón que fuera peligrosa para la práctica deportiva.
Aparte de un tamaño anormalmente grande del corazón, cosa bastante normal entre deportistas bien entrenados, nada destacable. No obstante, recomendación de un ecocardiograma debido al tamaño… demasiado corazón, jejeje.

Un dato que si me dieron fue mi límite aeróbico: 184 ppm, lo cual me pareció brutalmente alto pues, aunque todavía no se con exactitud mis pulsaciones máximas, no deben andar mucho más altas que eso.
Según Jordi Elias es absolutamente normal y cuando alguien está bien entrenado, este límite se acerca mucho a las máximas.
La teoría dice que trabajando por debajo de estas pulsaciones no se produce fatiga muscular por acumulación de lactato y, si no es por una falta de combustible o por falta de resistencia muscular, se podría llegar a mantener el ejercicio de forma infinita.

Con todas estas premisas, mi estrategia para la Mitja de Montornés cambió radicalmente:
Utilizaría el pulsómetro por primera vez en una competición y, haciendo caso omiso de mis sensaciones, me regiría por dicho aparatejo al que tan poco aprecio le tengo.
La noche anterior a la carrera programé el Garmin para que pitara sobre las 182 ppm… Si conseguía aguantar a estas pulsaciones toda la carrera podía batir el record del mundo y, de lo contrario, tendría una nueva experiencia en cuanto a mis límites.

Lo cierto es que los días previos no me comporté demasiado bien en lo referente a hidratación y nutrición con ración de tapas y sidra la noche del sábado y costillas de cerdo al mediodía para celebrar el 70 cumpleaños de la tía de Sandra… por no mencionar que el viernes noche también tuve cena de empresa donde volvieron a caer otras tapitas, cervecitas y hasta un Gin-tonic,,, juo, juo, juo…. Vaya carga de hidratos y deportista de pacotilla!!!.

Domingo tempranito, convención en Don Candido con Xeli, Sergio, Carlos, Fabra, Jordi, Gemma, Josep, Ingrid, Sandra y yo.
Sin incidentes llegamos a Montornés donde no hay ningún problema para aparcar gracias a buenas extensiones de terreno en la zona cercana a la salida.
Pese a tratarse de una media en la que no destaca en absoluto su paisaje, es una de mis preferidas y este año vuelve a haber un perfil más agradable que en el ocasiones anteriores donde tenías que martirizar al cuerpo durante los últimos 5 km con continuos repechos rompepiernas. En esta ocasión, se sale bajando y se toma la carretera hacia La Roca del Vallés en un suave ascenso que se puede hacer a buen ritmo. En la Roca, Km11, media vuelta y se deshace la misma carretera cruzándote con el resto de corredores. Los últimos 2 kilómetros transcurren por el interior del polígono de Montornés y son básicamente llanos.
Está claro que, si se sabe reservar adecuadamente, se pueden conseguir marcas interesantes. De hecho, mi mejor marca en Media la conseguí aquí en el 2005 (1h21’49’’).

Pequeño caos para conseguir los dorsales y chips, es lo que puede ocurrir cuando las organizaciones se vuelven demasiado ambiciosas respecto a número de inscripciones.

Veo a un montón de conocidos, tanto de la sección como de fuera de ella: Xavi, Montse, Dani, alex, Jose Manuel Río, Xavi Aloy, Mónica, Nuria, Eva, … siempre hace ilusión encontrarse con los amigos en una competición y un día radiante como fue el domingo.

Breve calentamiento y a buscarse sitio en la salida pues promete ser lenta si no nos posicionamos adecuadamente. Alex y yo nos vamos bastante adelante y, una vez creemos estar en el sitio adecuado a nuestro nivel…. sorpresa! Nos encontramos a Carlos Restoy… je, je, je… hoy la gente no va en broma.
- ¿A cuánto vas a ir tu?-, me pregunta Carlos.
- La verdad es que no lo se, voy a fijarme en el pulsómetro y quiero ir muy alto de pulsaciones pero al no haber hecho series, no se si iré a 3’40 ó a 4’15… supongo que iré rápido y espero mejorar la 1h24 de Terrassa- le digo, honestamente.
- No, es que yo quiero salir a 4’10 – me comenta el.
- Ya, seguro –

Alex va preguntando: - ¿Queréis hacerlo a 4’/km? Bufff, yo no creo que pueda, bla, bla, bla… - como nos gusta llorar, JAJAJA.

Salida y sorteando gente como siempre. No entiendo como puede haber gente que va a realizar la media en casi 2 horas situada justo detrás de los Marroquís, es un peligro tanto para ellos como para los que venimos por detrás!!!.

Primer kilómetro mirando la pantalla del pulsómetro y rapidísimo marco el lap a 3’34’ en el punto Km1.
A partir del segundo ya empezamos a subir y el ritmo tiene que bajar por narices. Sigo mirando el pulsómetro y ya voy rondando mi límite escuchando el pitido cuando supero las 182ppm… voy forzado pero hay que seguir la estrategia definida. Segundo km a 3’49 y sigo avanzando a buen ritmo y pulsaciones por los cielos.
Los kilómetros siguientes siguen saliendo por debajo de 4’/km pese a ser ascendentes.
Sobre el km9 voy en un grupo en el que me cuesta aguantar mientras por detrás escucho un grupo numeroso que se acerca y decido dejarme caer para meterme en él.
Me pasan los primeros integrantes del grupo y veo que el primero de ellos es la liebre para hacer 1h20’…. Coñe!!! ¿Pero que estoy haciendo? Me parece que voy pasado de ritmo absolutamente. De todas formas, yo a lo mío, a pulsaciones… por cierto, ya voy por debajo de las 180 desde hace unos cuantos kilómetros.
- Pero que fots aquí, cabró???- escucho desde el interior del grupo.
Miro a la izquierda y veo a Fabra al abrigo del grupo.
- Ei, Jordi!!! – Y yo que pensaba que estaría muy por delante de mí.

Aguanto 1 kilómetro más con ellos pero ya empiezo a notar que no voy fino y voy cediendo metros a medida que nos aproximamos a la zona más alta de la carrera. Sólo pienso en llegar allí y aprovechar entonces el terreno descendente para volver a coger un buen ritmo.

El km 10 lo he pasado en 38’59’’.

Media vuelta en La Roca y nuevamente dirección a Montornés, esta vez en descenso.
El primer kilómetro de bajada me sale en buen tiempo pese a que me empiezo a notar muy cansado y ya pienso que será difícil soportar el ritmo durante lo restante.
Empiezo a cruzarme con gente: Carlos que no va demasiado lejos, algo más tarde con Sergio. A Alex no lo he visto y durante un rato no paro de saludar a gente: Xavi Aznal, Jordi Ferrera, Gemma, Jordi Llobet, Xavi Ruiz, etc, etc, etc…. Que pasada!.

Mi estado cada vez es peor, a duras penas consigo que puntualmente las pulsaciones alcancen las 175ppm y llego a tener un pequeño bloqueo mental debido al efecto óptico que producen las sombras de los corredores que están ascendiendo con respecto a mi propio avance ya que me proyectan una sensación de que voy avanzando con mucha lentitud. Se que se trata sólo de un efecto mental pero, aun así, decido ponerme lo más a la derecha posible para no “pisar” las sombras de los que suben.

Parece que cada vez cuesta más llegar al siguiente punto kilómetrico y cada vez que alcanzo uno pienso que ya lo había pasado antes y resto los kilómetros que TODAVÍA me quedan hasta la meta.

Definitivamente, empiezo a llevar un globo considerable. El rimo sigue siendo ligeramente inferior a 4’/km pero se que, de estar bien, debería estar corriendo unos 10 segundos por kilómetro más rápido.
Me alcanza Alex quien me pregunta qué tal voy. Le respondo que voy jodido mientras a él se le ve fresco y tirando de un grupito de 5 ó 6 corredores.
Me engancho detrás como puedo y, tras algo más de un kilómetro, empiezo a hacer la goma. Cada pequeño desnivel se me hace un mundo y me da la sensación de que voy casi parado aunque la velocidad que indica el GPS no es mala.

Carlos Restoy es el siguiente conocido en adelantarme, me anima a seguirlo para alcanzar a Alex pero la diferencia de ritmo es demasiado grande ni para planteármelo. Además, me pilla en plena fase de abandono. En esos momentos tan solo me estoy dejando llevar para intentar acabar la carrera y pienso en pararme repetidas veces.

Incluso así, los peores kilómetros (el 17 y el 18) me salen en 4’09 y 4’16 y, aprovechando nuevamente que el km19 vuelve a descender, éste último sale en 3’56’’.

Los ultimos 2 kilómetros, por el interior del polígono, los vuelvo a sufrir sobremanera con continuas ganas de ponerme a caminar. El ritmo vuelve a ralentizarse hasta el km 20 y aun veo que bajaré de la 1h24 pese al pedo que llevo.
Última curva y…… joder!!! Pero dónde han puesto la meta???? Veo los arcos y el reloj leeeeeeeeeeejos… nuevamente pienso en pararme, ja, ja, ja, ja… vaya globo mental que llevo!!!
Para más INRI el viento en contra hace la última recta todavía más difícil y no dudo en poderme rastreramente tras la estela de un par de corredores que me sobrepasan y me miran con una mezcla de incredulidad y rabia al ver mi nariz enganchada a su espalda.
Lógicamente también me acabo desenganchando y llego a meta después de sobrevivir durante más de 9 kilómetros.

Tiempo total: 1h23’46.

Felicito a Fabra (1h21’45), Carlos (1h22’15) y Alex (1h23’07) pero no puedo soltar una sola palabra y necesito un minuto para recuperarme. Tras ese minuto, ya no tengo ningún signo de cansancio…. Así que, al menos, mi recuperación es excepcional.

Sinceramente, acabo muy contento pues ha sido un buen ejercicio de resistencia mental que me va a venir muy bien para la interminable recta de Niza y para enfocar futuras medias maratones.
También muy positivo ver que, a pesar de ir “empajarao” he conseguido llevar un buen ritmo (aunque el hecho de ser bajada ayudó mucho, la verdad) y acabar con una buena marca.


Ahora toca recuperarse y enfocar las próximas 3 semanas, que serán clave para Niza.

En otro orden de cosas, esta semana ya hemos recibido la nueva equipación del C. N. Terrassa. A mi, personalmente, me encanta!...



TOTAL SEMANA:
Natación: 3700m
Ciclismo: 80Km
Carrera pie: 37 Km.

lunes, 29 de marzo de 2010

Semana 20 – Del 15 al 21 de Marzo “Another brick on the wall”


Pues eso, como rezaba la famosa canción de Pink Floyd: “otro ladrillo en el muro”, otro pasito más hacia el objetivo principal del Ironman.

Ha sido una semana en la que ya he sumado algunos kilómetros más sobre la flaca encontrándome mejor, lo cual me da moral para seguir progresando en volumen e intensidad hasta alcanzar ese punto en el que la mente ya vea factible finalizar la carrera (intentando que sea sin detenerme demasiado).

Tanto el inicio como el final de la semana han estado remojados en la piscina para “recuperarse” de los días previos mediante sendas sesiones de natación, el lunes con algo de técnica y el domingo algo más regenerativa. Poca agua y velocidad lenta pero, en el caso de carreras de larga distancia y sin drafting, es el sector menos decisivo, casi un tránsito donde no importa invertir 5 ó 10 minutos más frente al riesgo de desgastar energías necesarias para la bici o el maratón.

El resto de la semana se puede considerar de carga de volumen tanto a nivel de ciclismo como de carrera a pie con algunos entrenamientos interesantes como los 100Km del miércoles haciendo la vuelta a Moià + rodaje por Can Petit o las 2h05’ de trote a pie del jueves completando la ruta denominada “Tartana extreme” según Xavi Ruiz y sumando kilómetros por Matadepera y los campos del Egara… una locura, vamos!.

La misma noche de las 2 horas de rodaje, al salir de la ducha, nueva inflamación de la banda iliotibial y acabo la noche en la tasca de Sonia y Ramon (El Pou) aplicando un cubito de hielo a la rodilla con la mano izquierda y aplicando zumo de cebada a mi hígado con la mano derecha…. Terapia de choque!!... (por cierto, al día siguiente ni rastro de la inflamación... Cerveza con hielo, la solución milagrosa???…. mmmm).

Los 100km del miércoles se me volvieron a hacer duros sobretodo por la soledad durante tanto rato sobre la bici… la mente juega una mala pasada cuando vas solo, gritándote que estás flojo a cada repecho. Justo a 10km del final, en Castellar, me alcanza un colega de Marc Guindo que me conoce del Club. Me comenta que tiene 17 años y que está compitiendo con la Nicky’… mientras continua hablándome con una cadencia de pedaleo de 12.000 rpm, yo empiezo a pensar: “- Madre mía, la que me espera hasta llegar a Terrassa”.
Curiosamente, pese a llevar un ritmo alegre todo el rato, compruebo que puedo seguir la conversación… Le hago una pregunta rápida tipo: - ¿el cuadro es de carbono? - y el se pasa 20 minutos hablándome de modelos, materiales y componentes de los otros chavales del equipo, jejeje…. Bendita juventud!.

Por fin llega el sábado, el día que me había marcado como principal hito de la semana. El plan era realizar una transición de unas 4h en bici + 1h corriendo y yo quería hacerla dura.
Se empezó a gestar la ruta entre unos cuantos durante la semana quedando finalmente una ruta bastante exigente: Terrassa – Castellar – Sentmenat – Caldes -Sant Feliu Codines – Gallifa – Sant Lloreç Savall – Monistrol Calders – Calders – Navarcles – Talamanca – Terrassa.
Esto suponía unos 115km y 2000 de desnivel positivo acumulado, que se dice pronto.
Falta un trozo del recorrido y del perfil pues olvidé poner en marcha el Garmín en alguna parada.

Salida a las 8am desde el CNT e iniciamos la marcha Raul, Hurtado, Alex, Fabra, Jordi Valls (que nos dejaría en Sentmenat) y yo…. Vaya grupeta!.

Los primeros kilómetros hasta Castellar vienen marcados por los deslizamientos de la rueda trasera que sufrimos Hurtado y yo continuamente (¿?). Con un miedo terrible por mi parte debido a la mala experiencia de la semana anterior llegamos incluso a parar en Castellar para verificar si estaban manchadas de aceite!.

En los primeros repechos desde Caldes de Montbui a Sant Feliu, Raúl y Fabra marcan la diferencia y se marchan por delante a un ritmo superior al nuestro mientras nosotros subimos más tranquilamente a unos 100 metros de distancia.

De Sant Feliu a Gallifa todos nos lo tomamos con calma y subimos charlando de pulsaciones, sensaciones, nutrición y este tipo de chorradas que todo el día nos llenan la boca, jeje… Alcanzamos la fuente de Sant Llorenç Savall con parada obligada a reponer líquido. Saltamos nuevamente sobre las flacas para proseguir camino del segundo repechillo del día: La subida hasta el 25 donde se vuelve a imponer un ritmo severo por parte de Fabra y Raúl. Una vez más el resto nos vamos rezagando y observamos como en la zona de curvas previas al cruce de Granera ambos van subiendo de forma cada vez más progresiva. Fabra va pedaleando con fuerza mientras Raúl no deja que entre un dedo entre su rueda delantera y la trasera de Jordi…. Y todavía queda Estenalles!!!

En esta salida me he preparado 3 bocadillitos de jamón dulce y queso con la intención de ir probando manjares con los cuales evitar la temible pájara (y voy “acollonit”, la verdad). El segundo cae al llegar al cruce dirección “la V” y me lo como mientras avanzamos dirección Monistrol de Calders.

El tercer tramo de subida, antes de alcanzar Calders, vuelve a separar en dos secciones el grupo pero en esta ocasión la distancia no es tan grande pues los dos guerreros se lo han tomado con más calma. Nosotros empezamos a acelerar el ritmo y yo me mantengo con el plato puesto separándome poco a poco de Hurtado y Alex. Me acerco sigilosamente a los dos líderes del grupo dispuesto a meterles un buen palo y amenizar un poco la salida antes de Estenalles, jejeje…
Paso como una exhalación desafiando a ambos con mi mirada y una media sonrisa en la cara JAJAJA…. Tras unos metros me giro y veo que la chispa ha iniciado el fuego y ambos se han levantado de los sillines dispuestos a la caza, jejeje, no puedo remediar reírme al mismo tiempo que, mientras coloco mi trasero en el sillín, les muestro el dedo corazón de mi mano derecha desafiante….

Creo que no llegan a pasar más de 15 segundos hasta que me alcanzan, me sobrepasan y siguen su pique personal hasta finalizar la subida a la que llega Fabra en primer lugar… si es que somos como niños, jajajaja!!!.

El tercer bocadillo cae justo antes de llegar a Navarcles desde donde se inician los 20km de subida (salvo algún descanso) y nueva parada en la fuente del pueblo para rellenar nuevamente los bidones.
Ya hemos llegado al momento más esperado: los 20km de ascensión a Estenalles:
El primer tramo lo intento subir a plato para emular a Jordi Elias pero la realidad se impera de forma veloz y después de algo así como un kilómetro, tengo que utilizar un desarrollo más “humano” para que la rueda siga girando en sentido favorable a la ascensión.

Hoy a Alex se le ve más tocado que otros días y es que el animal no sólo no se salta ni un solo entrenamiento sino que creo que hace más de los planificados ;). Se va quedando junto con Hurtado el cual ha hecho pocas salidas este año y debe andar con sigilo.

Yo voy metido entre Jordi y Raúl todavía cómodo con el ritmo tranquilo con el que se ha iniciado el puerto… ya supongo que las amistades y concesiones se aguantan hasta Talamanca y a partir de ahí… marica el último!!!.

Reagrupamos en Talamanca tan solo disminuyendo el ritmo pues Alex y Hurtado vienen muy cerca y empieza el festival: El ritmo de salida ya se ha incrementado y enseguida quedamos Fabra, Raúl y yo por delante sin mucha conversación entre nosotros y, personalmente, concentrado en lo que viene por delante pués las sensaciones nada más tomar las primeras rampas en Talamanca son desastrosas.
Nuevamente aparecen los mensajes de alerta que me dicen: -Uy! No vas a llegar arriba! –Ah! Estás pillando otra pájara…. Joder!!!!!
Ya está bien, hombre!!! En cada salida en bicicleta me pasa igual!!!

De repente, Fabra empieza a marcar el territorio (tal y como a él le gusta), inicia el cambio de ritmo y esta vez ni tan siquiera se me ocurre plantearme el seguirle… está literalmente jugando en otra liga y se va sin ningún tipo de problema.

Ahí me quedo yo, enganchado a rueda de Raúl, sufriendo como un perrillo y todavía no hemos llegado a la zona de mayor pendiente! Últimas curvas de semi-descanso antes de alcanzar la zona dura, me levanto de la bici y noto que, para mi propia sorpresa, no voy tan mal al iniciar esta zona.
Incluso decido dar un relevo a Raúl pues, sinceramente, me sabe fatal andar todo el puerto enganchado a rueda. Me pongo delante de él y sigo marcando mi ritmito con el que me empiezo a encontrar cómodo y me parece intuir que Raúl va alg o forzado detrás.

Sin darme apenas cuenta llego a la curva a izquierdas tras la cual se inicia el sector final del puerto, ya de menor dureza y me percato de que Raul se ha descolgado unos metros... no puede ser!, me digo a mí mismo.
Definitivamente, esta es la inyección de moral que necesito coger después de las semanas fatales sobre la bici.
Raúl es uno de los cracks de la sección sobre la bici y, pese a que su constitución no le hace un gran escalador, poder dejarlo a ritmo me dice que no estoy tan mal.

Así que empiezo a pedalear cada vez con más fuerza, alternando el ir de pie con ir sentado y mirando hacia atrás pero temiendo que en cualquier momento lo veré acercarse como una moto para hundirme moralmente.

Sigo progresando y veo que, pese a que está poniendo la carne en el asador, no consigue recortarme las distancias y mi corazón continúa bombeando sangre a toda máquina a través de las dilatadas venas y arterias que recorren mi cuerpo… Diossss!!!!

Casi sin darme cuenta, voy adelantando a otros ciclistas como si fuera en moto y supongo que están pensando – Pero donde va el inconsciente éste???. Unos segundos más tarde se repite la misma estampa, esta vez con una figura mucho más estilizada (Raul).
No es hasta la última curva que me convenzo que ya no me va a humillar e internamente sonrío con la mirada ya fija en los últimos 100 metros de agonía. OHHHHHH!!!

Felicitaciones por parte de Raul a su llegada y yo tratando de tomar oxígeno como puedo. No tardan demasiado en llegar Alex y Hurtado, que se acuerda de mi familia por el recorrido escogido pero que está hecho un toro, por mucho que se queje… Ojo con el amigo Hurtado en Niza!!!.
Descendemos para enlazar con la transición y, tras hablarlo, Hurtado, Alex y yo quedamos en vernos por mi casa para hacer el trote juntos mientras Fabra lo realizará en su casa y Raúl se marcha con la idea de realizar al día siguiente la “Terra de Vins i Caves” (vaya tela!).

Salgo de casa vestido de corto pues la temperatura ya apreta y, enseguida, me encuentro a Hurtado con el que realizo la primera vuelta de unos 3 kilómetros. Los primeros compases a trote son súper duros y el ritmo es muy, muy lento pues los cuadriceps están duros como el mármol.
Al iniciar la segunda vuelta vemos a Alex en la distancia y Jordi decide regresar hacia casa.
En ese momento me encuentro bien y realizo un cambio de ritmo para alcanzar a Alex que voy a pagar el resto del entreno, jejeje.
Nada más cogerlo me encuentro con un Alex destrozado, casi a punto de darse la vuelta para casa, y le convenzo de rebajar el ritmo y tratar de hacer la vuelta completa sin subir hacia el Egara y tratar de ir por el terreno más plano posible.
Poco a poco va cogiendo el ritmo y encontrándose mejor a la vez que mis sensaciones se van volviendo cada vez peores pero, finalmente, no nos damos por vencidos y nos salen 55’ de trote completando uno de los mejores entrenos de las últimas semanas: 115Km bici con 2000m desnivel positivo + 55’ carrera a pie (a 5’/km media)… OLE!.


TOTAL SEMANA 20
Natación: 4600
Ciclismo: 242
Carrera: 45

miércoles, 17 de marzo de 2010

Semanas 18 y 19 (Del 1 al 14 de Marzo) – “Sunday, bloody Sunday”

Al igual que una salsa de restaurante Chino, las sensaciones agridulces se van alternando. El cuerpo ya empieza a soportar mayores cargas con menores tiempos de recuperación pero el coco todavía me dice que la gesta a realizar el 27 de Junio es demasiado osada para un tirillas como yo. Lo que más me está costando es, sin duda, aumentar el kilometraje en bicicleta y no me encuentro para nada cómodo dando pedales.

El viaje a Turquía por motivos laborales, entre el 1 y el 4 de Marzo, marcó la semana 18. Como positivo de dicho viaje, el trote cercano a una hora a una temperatura agradable por la costa de Estambul, paralela a la muralla que cercaba la antigua Constantinopla allá por el siglo IV.

Vista del entreno en el cuerno dorado - Estanbul

Aunque siempre me resulta un palo viajar perdiendo mis rutinas y costumbres por unos días, la verdad es que en Turquía me siento muy cómodo y ya se ha convertido en algo familiar pasear por las calles céntricas de Estambul, ciudad internacional y multicultural donde las haya donde la gastronomía y la gente tienen ese aire mediterráneo que tanto se agradece encontrar.
A la vuelta de Turquía, una sesión de natación para recordar como era eso de moverse dentro del agua y el sábado un buen entrenamiento de transición:

Con Sergio y Alex salimos a las 8:15h del club dirección Sentmenat donde damos la vuelta dirección Sant Llorenç Savall para realizar la vuelta al parque y que aparecieran los 100km en el cuentakilómetros.
Un cuarto de hora más tarde, cosa que nos costó una bronca de mil demonios, unos cuantos compañeros salían también desde el club para hacer la vuelta al parque.

El plan era sumar algunos kilómetros más para llegar a los 100 y engancharlos durante el camino. A la altura de Sant Llorenç nos atrapa Sergi Mendoza quien se ha dormido y va a toda máquina intentando acortar distancias con el resto.

No fue hasta llegar a Navarcles que los encontramos parados en la fuente mientras algunos se habían parado a echar un café…. Esta juventud que no tiene remedio!!!

El grupo no era nada desdeñable: Jordi Elias, Jordi Hurtado, Jordi Pardina, Cristina Bombardó, Dani Charles, Xavi Aloy, Xavi Gonzalo, Alex Pérez y Albert Ródenas (creo que no me dejo a nadie).

Reiniciamos la marcha con la mente puesta en los 20km que tenemos por delante y el grupo empieza a estirarse y romperse. Los primeros compases camino de Talamanca los hacemos a ritmo quedando un buen grupo formado por Elias, Pardina, Hurtado, Sergio, Mendo, Alex, Xavi Gonzalo y yo… lo hemos subido a buena media y llama la atención que, pese al poco entrenamiento de algunos como Hurtado o Mendo, han aguantado estoicamente todo este primer sector de subida…. Como está la gente!!!.

Segunda mitad de la subida, a partir de Talamanca y donde están las rampas de mayor graduación.

Jordi Elias no ha bajado el plato en toda la ascensión y pese a llevar su ritmo de paseo, nos lleva a todos ahogados. El grupo se va rompiendo: Sergio se empajara y se va quedando, Mendo y Pardina también se quedan rezagados, Hurtado va haciendo la goma (brutal) con lo cual nos quedamos Elias, Gonzalo, Alex y yo hasta llegar a la zona más dura donde Xavi también se queda.
Jordi sigue con el plato puesto y yo voy con los ojos inyectados en sangre dándolo todo cuando se gira y comenta: - Oye, si no os importa voy a hacer un progresivo…
Intento decirle amablemente: -Anda a la mierda, pisamosto!!! – pero tengo la boca tan seca que no se me separan los labios, jajaja…

Jordi desaparece en dos curvas y Alex y yo bajamos un poco el ritmo para garantizar que coronaremos el puerto con el corazón todavía latiendo.

Poco a poco van llegando el resto de contertulianos y procedemos al descenso sin demasiadas novedades más allá de la misteriosa recuperación de Sergio que nos lleva a toda leche camino de Terrassa… no deja ni que le entren al relevo!!!

Rápida transición en casa y completo con 30’ de carrera a pie a una media de 4’37’’ que me deja buen sabor de boca al finalizar la semana.


La semana 19 se estrenaba con una formidable nevada en todo el area de Barcelona, la más grande en los últimos “nosecuantos” años y el aspecto que tomaba el paisaje era espectacular.

Foto de la terraza de casa… creo que no la he visto nunca de esta forma:

(No disponible todavía)

Como no podía ser menos, hoy tocaba trotar al mediodía por la montaña para aprovechar este difícilmente repetible escenario, así que sobre las 13:30h me pongo en marcha hacia la Font del Janot para completar un circuito de unos 10km y disfrutando mientras las Mizuno Gore-tex se hunden por completo en la nieve virgen.

Muchos árboles caídos en mitad del camino dificultad la progresión hacia la fuente y supongo que tardaremos en verlo totalmente despejado de nuevo mientras parece que la nevada está cogiendo mayor fuerza.

Los últimos kilómetros, ya en la zona despejada del Egara, son especialmente duros pues está cayendo mucha nieve y un fuerte viento la proyecta contra la cara a alta velocidad….. esto es vidaaaaaaaaaaaaa!!!!!!. Se me han quedado las facciones rígidas como la Lomana pero ha valido mucho la pena.

El martes doblo sesión, al mediodía chapuzón y por la tarde un par de series de 5000 con Sergio y Alex en las pistas a 4’30’’ para ir sumando kilómetros a ritmo.

Al día siguiente salgo puntual del trabajo para ir en bici hasta el Km25 y poderme deleitar nuevamente con las vistas nevadas que todavía cubre la zona más allá de Sant llorenç Savall. Por le camino me encuentro a Alex Frias, Dani Charles, Jose Manuel y por lo visto Quique, Samu y Martí también han salido hace un par de horas…. Aquí no trabaja ni el tato!!!

Magníficas vistas desde el Km25 tomadas por Dani Charles con el movil:


Quique se ha aventurado a hacer una V y las fotos que envían son simplemente espectaculares:



A mi madre la operaban el jueves así que estuve recluido en la clínica Sagrada Familia entre el jueves y el sábado, durmiendo en un sofá-cama, mucho más sofá que cama y alternando bocadillos con la comida que mi madre no tocaba pues el postoperatorio lo pasó realmente mal debido a alguna reacción a la medicación o a la propia anestesia. Por suerte, el sábado empezó a comer algo y a recuperar fuerzas con lo cual el sábado por la noche le dieron el alta y ha acabado de recuperar fuerzas en casa gracias a la sopa super energizante que preparó Sandra.

Pese a no poder asistir a la charla que nos dio el megacrack Marcel Zamora para los miembros de la sección en el Club Natació Terrassa, por lo menos pude hacer alguna escapadita para entrenar.

Momento en que Jordi Elias le entrega a Marcel el mono del CNTerrassa personalizado, a modo de recuerdo y agradecimiento.

Me acerqué a mi amada Carretera de les Aigües, donde tantas y tantas horas estuve entrenando durante los 3 años que estuvimos viviendo en Barcelona.


Para quien no conozca este lugar, se trata de un camino totalmente plano ubicado en Collserola y desde el cual se tiene en todo momento unas vistas increíbles de Barcelona. Se pueden completar hasta 9 kilómetros seguidos (ida y vuelta 18Km) y todos los kilómetros están perfectamente marcados….
Normalmente puedes encontrar a atletas de la élite entrenando allí y cada vez que hay carrera importante en Barcelona puedes fácilmente coincidir trotando con las estrellas del atletismo… un paraíso para los deportistas.
Hace unos años estuvo rondando por allí una familia de jabalís totalmente acostumbrados al contacto con las personas con lo cual era normal ir trotando al lado de aquellas bestias sin inmutarse en absoluto…. No se si todavía rondarán por ahí.

En mi escapada hice algo más de 23Km en 1h48’ con últimos kilómetros en progresivo dejándome la vida. ¿Para qué? Y yo que se!!! Debe ser algún defecto congénito pues es algo que no puedo remediar en los últimos 2-3 km de este lugar… siempre acabo apretando ritmo.

El domingo, para finalizar la semana, tocaba la parte agria de la salsa.

Muchos de los compañeros del Terrassa se fueron a completar los 200km de la Brevet de Manresa.
Aparte de resultarme impensable realizar 200km a estas alturas tenía que estar en Sant Vicenç para celebrar el cumpleaños de un buen amigo y no me podía permitir el lujo de llegar más allá de las 12:15 a casa, así que me marqué una rutilla hacia Sant llorenç, Carders y Moià. Una vez llegado a Moià decidiría si tiraba dirección Tona o regresaba via Castellterçol y completaba dando vueltas por alguna zona cercana a Terrassa.

El día anterior he preparado un puñado de galletas energéticas en una bolsa, un montón de ositos de goma y dos botes de líquidos: unos con sales y otro sólo con agua para asegurar un cierto aporte energético durante la salida.

7:15am, me pongo en marcha.

La temperatura debe rondar los 0ºC pues el frío se va introduciendo a través de las zonas descubiertas de la cara y, a medida que me voy alejando de Terrassa, algunas clapas de nieve se resisten a disolverse en la tierra y permanecen depositadas sobre las zonas más sombrías de los arcenes.

Ando acoplado camino de Castellar y bajo la velocidad al aproximarme a una curva que parece mojada. Me tumbo a la derecha y de repente ambas ruedas pierden la adherencia por completo y me voy al suelo en la misma posición fetal que llevaba hace un momento sobre los acoples.
La curva está situada sobre un puente y enseguida veo que me deslizo hacía el otro carril (por suerte no hay ningún coche circulando en sentido contrario) y me dirijo peligrosamente hacia la valla que separa el puente del precipicio. Consigo cambiar la posición del cuerpo mientras por mi mente cruza la imagen de los motoristas retorciéndose para colocarse hacia arriba y minimizar así las lesiones… vaya tela!!!.
Con los guantes voy frenando el cuerpo y la bici se ha frenado contra la valla.
Mientras caía también me ha dado tiempo de ver cómo uno de mis bidones salía disparado en dirección a la valla y desaparecía hacia el precipicio.

Me pongo en pie dolorido por el golpe y un poco mareado recojo la bicicleta rápidamente y me coloco a un lado del puente.
Me siento por unos momentos para evitar una de mis usuales pérdidas de conciencia (mi cerebro trae de serie un complejo mecanismo de cobardía mediante el cual, al mínimo indicio de dolor, provoca una desconexión automática mediante desmayo…. Vaya bastardo, jajaja).

Algo más recuperado empiezo a valorar las pérdidas: chaqueta rascada, mallas rotas, rodilla sangrando, cambio trasero tocando los radios, palanca de freno movida…. El primer sentimiento que me visita es el de cabreo pensando que debo volver a casa si la bici ha quedado inservible.
Tras observar con un poco más de detenimiento me doy cuenta que se trata de una deformación en la patilla de aluminio que une el cambio al cuadro. La enderezo en un par de movimientos y el cambio vuelve a la vida, con algún pequeño desajuste, pero vivo de nuevo.
Como Murphy hace su trabajo de forma eficiente, de los dos botes de líquido que llevaba el que ha caído puente abajo es el de las sales, por supuesto. Desde lo alto de puente lo veo reposando 15 metros abajo entre la maleza…. Curioso lugar para acabar sus días de servicio. (Requiescat In Pace)

Vuelvo a subir a la bici y decido continuar para hacer un autoscanner en marcha, dirección a Sant Llorenç Savall. Paro un par de veces más a echar un poco de agua en la rodilla y a enderezar la palanca de freno y llego a Sant Llorenç Savall una hora más tarde de haber tomado la salida.

Vuelvo a mojar la herida, relleno de agua el bidón y de nuevo en marcha. Pienso que es un buen momento de comer algo pues el incidente me ha hecho perder energía en modo de nervios.
Con las morcillas en las que los dos pares de guantes me convierten los dedos es prácticamente imposible coger una sola galleta así que decido sacar la bolsa por completo del bolsillo. La extraigo mientras pedaleo sin manos, la abro y SORPRESA!!!!!... la bolsa está al revés, la abro y se van todas las galletas a tomar por culo en la calzado….. DIOSSSSSSSS!!!!!! Hay días en los que es mejor quedarse en casa con las ventanas cerradas.

Tras un repaso a los insultos más memorables de nuestra lengua introduzco nuevamente la bolsa vacía en el bolsillo trasero y me dirijo hacia Calders donde el paisaje está completamente nevado y la temperatura ha bajado sustancialmente.

Por primera vez en mi vida tomo la carretera dirección Moià y durante un par de kilómetros entablo una conversación con un ciclista de Calders que avanza hacia Moià para encontrarse con su grupeta a mitad de camino. Me explica las condiciones tan duras que han pasado durante estos días de nieve y tras taladrarlo con la historia de mi caída me advierte que la carretera camino a Castellterçol puede estar lleno de placas de hielo…. Perfecto!.

Ya en Moià, tomo el desvío hacia la derecha para rodar por una carretera agradable donde se alternan los toboganes suaves.

En un momento dado (Johan Cruyff) empiezo a cruzarme con Mossos motorizados que me indican que me debo parar…. No cero que me pidan la documentación, no? Igual me hacen soplar… ¿?¿?¿?.

Resulta que hay una prueba ciclista y paran el tráfico durante unos minutos. Aprovecho para rebuscar ositos de golosina entre mis bolsillos y ver pasar un pelotón dividido en 3 partes rodando a plato y sin poder meter un papel entre ellos…. Sinceramente no se de qué prueba se trataba pero es brutal ver un grupo compacto a tan alta velocidad, hablándose entre miembros del propio equipo y parece mentira que no se toquen entre ellos… vaya leche me metía yo ahí en medio.

Otros 10 minutos parado y cada vez tengo menos margen para realizar kilómetros antes de llegar a las 12:15h, hora límite planeada para llegar a casa. Reemprendo el pedaleo una vez pasa el coche portador de la bandera verde y ya estoy cercano a Sant Feliu de Codines. A partir de aquí el camino ya es un viejo conocido y voy calculando la hora y kilómetros a la llegada a Terrassa para saber qué puedo añadir a la ruta.

Las poblaciones van pasando: Sant Feliu, Caldes, Sentmenat, Castellar…. Hasta Castellar todavía llevo la idea de sumar unos 20-30km a mi llegada a Terrassa, bien sea subiendo al Obac o a la Mata.

Pero los últimos kilómetros antes de alcanzar Terrassa me ponen en mi lugar y en los pequeños repechos tiendo con demasiada frecuencia a mirar hacia el cambio por si llevo algún piñón menos del que creía o hacia los frenos por si alguna pastilla estuviese frenando la rueda…. Señal clara de que ya no queda demasiada gasolina para gastar.

Al llegar a Terrassa ya tengo muy claro que la única carretera que puedo tomar para seguir sumando kilómetros es nuevamente la de Castellar así que doy media vuelta en Can Petit y me dirijo nuevamente hacia el Atlétic.

Paso la curva donde me fui al suelo unas horas antes y pese a ir decidido a pasarla acoplado y rápido, no puedo evitar un sutil toque en el freno instantes antes de entrar en la curva, jejeje…

En Castellar me encuentro con Isma Oliver quien está dándole al pico con dos chicas (si es que….) y me explica que hará unos 100km y transición a correr. Me despido y continuo dirección Sant Llorenç Savall hasta ver los 110Km en la pantalla del Sigma, media vuelta y a sufrir los últimos kilómetros con la sensación de no ir ni para atrás.

No puedo evitar pensar, al llegar a casa, que todavía me quedarían 55km por completar y una maratón en una recta interminable de más de 5km que hay que recorrer 8 veces, por no hablar de los 3,8Km previos de natación…. Tal como he llegado hoy, lo veo muy lejano pero como cantaba La Orquesta Platería: “La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida… ay Dios!”.

Por suerte, tras la paliza mental que ha supuesto la bicicleta de la mañana, hoy celebramos el aniversario de Carles en su casa de Sant Vicenç con todos los ingredientes para pasar una magnífica tarde: barbacoa de carne, buen vino, genial compañía, sesión de guitarra y voz, unas copas para calentar el cuerpo cuando la temperatura baja y risas sin parar…. Si no fuera por esos ratitos!!!.

Lo que dieron de sí las dos semanas:

SEMANA 18
Natación: 4100
Ciclismo: 137
Carrera: 33

SEMANA 19
Natación: 4200
Ciclismo: 181
Carrera: 48

viernes, 5 de marzo de 2010

DUATLON POR EQUIPOS DEL PRAT y Semana 17 – Bohemian Rapsody


Los amantes de Queen conocerán perfectamente una de sus obras de arte, llamada “Bohemian Rhapsody”, creada por estos genios en el año 1975.
Las voces de Freddy, Roger y Bryan se mezclaban a capella nada más la aguja del giradiscos surcaba aquel vinilo llamado “A night at the opera”. Al coro le seguían unas sencillas notas de piano al tiempo que Freddy deleitaba al personal con una cálida y juvenil voz explicando la historia en primera persona de un hombre que es condenado a muerte por haber asesinado a otro mientras arrepentido se lamenta al darse cuenta de todo lo que no va a poder vivir por su error.
De repente, la canción pierde el tono melancólico y se inicia una rápida sucesión de coros operísticos hasta llegar a una explosión de guitarras eléctricas combinadas con un Freddy desgarrando la voz bajo un estilo rockanrolero que sorprendió a todos los críticos de la época.

Todo este rollo viene a que no he encontrado una forma mejor de definir la semana pasada como la estructura del Bohemian Rapsody: una semana que empezó tranquila y relajada como una balada hasta llegar a la Duatlón por equipos del Prat donde, BUMMMM!!!, NOOOO!!! WE WILL NOT LET YOU GO!!!! MAMMA MIA, MAMMA... LET ME GO....NEVER LET YOU GO … OH MAMMA MIA!!!!.... y la adrenalina se disparó y las pulsaciones se pusieron donde hace tiempo no habían estado!!!

Pero veamos qué dio de sí esta original prueba:

En Terrassa está lloviendo a las 12 del mediodía y no puedo evitar que los recuerdos del año pasado acudan a mi mente: vaya duatlón pasada por agua tuvimos entonces: barrizal en el parque, transición horrible corriendo en calcetines sobre el fango, sector ciclista sumamente peligroso y masticando continuamente la tierra que el compañero desprendía con sus ruedas, …. No, no puedo decir que lo pasara demasiado bien y pasar de nuevo por la misma experiencia me parece, cuanto menos, masoquismo.
Tras cargar las bicis en el nuevo C4 de Marcos, nos encontramos con buena parte de la familia en el Cándido, desde donde emprendemos el trayecto camino del Prat de Llobregat.
Ha dejado de llover y a medida que nos acercamos, la carretera se va secando, cosa que me reconforta y tranquiliza.
Descargamos bicis y saludamos sin parar a compañeros y conocidos. Hoy vamos a competir 8 equipos masculinos y 1 femenino del CNT. Un total de 42 personas!!!... que se dice pronto.

Como estamos en pleno proceso de cambio de equipación, el efecto no es tan impactante aunque el ruido lo vamos a hacer de todas formas!!!.

La sistemática de la competición es sencilla: un total de 76 equipos (de entre 3 y 5 personas) salen cada minuto para completar 5 km a pie + 20 km de ciclismo + 2,5 km de carrera a pie nuevamente. El grupo debe ir unido y en caso que algún componente llegue descolgado a los boxes en cualquiera de las 2 transiciones, éste queda eliminado.

Es una competición distinta a todas las demás donde la estrategia de equipo es primordial.
Supongo que nuestra estrategia era la de la mayoría de equipos: el primer tramo lo marcaría el que tuviese el ritmo más lento (Quique, teóricamente), transición rápida para hacer un buen parcial de bici gracias, sobretodo, a los más fuertes en esta disciplina (Quique, Samu y Cristian…vaya animales). Los dos primeros se debían dejar la vida mientras que Casas y yo, más rápidos en la carrera a pie, nos debíamos reservar para hacer un último parcial a pie a saco junto a la super-máquina Cristian.

Bueno, esta es la teoría. La práctica, como siempre, escoge senderos diferentes a los planeados :)))))))))))))))).

Uno a uno van saliendo los equipo y nosotros, el equipo B del Terrassa, lo haremos a las 16h.

Calentamos, mengitamos, estiramos y volvemos a mengitar. La hora se acerca y nos dirigimos a la salida. La claca es increíble y el ambiente, junto a la meteorología, acompaña.

5, 4, 3, 2, 1…. VALE!!!


Salimos manteniendo bastante desde el inicio, Samu pasa delante para marcar el ritmo pues Quique así lo ha pedido.

Los kilómetros pasan y vamos clavando un ritmo de 3’49’’/km que se repite vuelta tras vuelta con una precisión Suiza.
A falta de 2 vueltas, me dice Cristián que pase yo al relevo y así lo hago durante la segunda mitad de la carrera a pie que se me hace cómoda pese a que el ritmo es para nada desdeñable.
Completamos los 4,9 km que dura este parcial en 18’56’’ y procedemos a realizar la transición según lo entrenado durante la tarde anterior.
Buena transición y en apenas 45 segundos ya estamos montados en las bicicletas. Colocados según el plan: Samu, Jordi, Cristian, Quique e Isma; empezamos a mover desarrollo para comernos los 20km que nos quedan por delante.

Sinceramente, tenía serias dudas de que pudiera aguantar el ritmo puesto por las bestias ciclistas de mi equipo y honestamente pensaba que llegaría descolgado a la segunda transición.

Los primeros 10km se suceden a base de relevos efectivos, los que están más fuertes hacen los relevos más largos y los que no estamos tan bien, acortamos nuestro tiempo en la cabeza del grupo.


Me sorprendo a mí mismo de lo bien que voy aguantando durante esta primera mitad de parcial ciclista.

La segunda mitad ya es otra cosa: el ritmo del Km10 al K15 se incrementa respecto al previo y cada vez sufro más para volverme a meter en el grupo al finalizar mi relevo.

Jordi va igual que yo y cuando entramos al relevo, la velocidad baja sustancialmente.

Los últimos 5 kilómetros los sufro de una manera especial, apretando los dientes para reengancharme al grupo en cada relevo. De la fuerza que estoy haciendo sobre la punta del sillín al acoplarme, éste se ha empezado a aflojar rotando su posición para poner a prueba mi fábrica de soldaditos…. Manda huevos!... nunca mejor dicho, jejeje.

En una de las rotondas se nos descuelga Jordi y pese a que Cristian hace la goma para intentar ayudarle a recuperar su posición, va a resultar imposible que llegue con el grupo a boxes.

Empezamos a dar relevos continuados de 2-3 segundos (también practicados el día anterior, jejeje) y Samu va chillando: - Como molaaaa!!!!

Ja, ja,… yo voy petadísimo y estos tíos se van partiendo la caja… les tengo que preguntar donde compran la bebida energética porque no veas….

Llegada a boxes (tiempo total 28'39'' a una media de 39,8Km/h), entramos rápidos y cuelgo la bicicleta como puedo pues el sillin está totalmente suelto. Dejo el casco y me agacho para agarrar las zapatillas. Me dispongo a meter la derecha y….. RAAAAAS!!!.. – Aaaaaarggggg!!!, el gemelo se me agarrota. Estiro un poco pero se vuelve a subir mientras los compañeros empiezan a correr ya hacia la salida de boxes.
Pruebo con la izquierda y el gemelo también se agarrota, no obstante he sido más rápido y he conseguido calzarme la zapatilla.
En ese momento estoy a punto de dejarlo pues no hay forma de meterme la condenada bamba. Entonces pienso (raro en mi) que delante sólo han quedado 3 compañeros y si algo le pasa a alguno, nos quedamos sin puntuación. Así que hago un último intento y zaaaass… la cuelo en el pie.

Salgo dando saltitos de boxes para evitar que los gemelos se vuelvan a subir (después me entero que a Jordi Elias le pasará lo mismo, demostración incuestionable de que esto es un problema común entre los mejores, jajajaja).


Al final de la recta inicial veo a Quique y a Samu. Cristian va un poco más retrasado esperándome para ayudarme a enlazar. No hay forma, los gemelos van rígidos y aunque el ritmo no es malo, no consigo recortar un solo metro.

De repente, me pasa resoplando Jordi Casas al cual, extrañamente, no han descalificado pese a no entrar con el grupo a boxes. En ese momento dejo de apretar pues estamos ya a mitad del recorrido y en caso de que algo pase, Jordi ya está mejor situado que yo.

Por otro lado, los compañeros están corriendo muy bien y el minuto que he podido perder en boxes es imposible de recuperar.

A falta de 0,5 Km, la rigidez de las piernas desaparece y puedo empezar a forzar el ritmo viendo como la distancia con Jordi se va reduciendo… simple anécdota.

Samu, Quique y Cristian han cumplido con el objetivo extraordinariamente bien y hemos finalizado en la posición 17 con un tiempo de 59’42’’. Yo he llegado casi un minuto más tarde pero super-satisfecho de la carrera realizada.

Para mí, a las alturas de la temporada que estamos, preparando larga distancia, con algún kilillo de más y sin ser bueno rodando en bici; es todo un éxito haber podido aguantar las ruedas de los que han sido mis compañeros este año… todo un lujo.


Me sabe mal no haber podido contribuir con la última carrera a pie pero no tengo demasiada chispa ni suficientes entrenos de velocidad como para hacerlo mejor y evitar las rampas tras una bici tan exigente.

El año pasado me ocurrió lo mismo en las duatlones en las que participé durante esta época y, posiblemente, el año que viene me ocurra lo mismo pero ahora no tocan series ni entrenamientos de transición… así que muy contento.

Todo el mundo está satisfecho con sus respectivas carreras, las nuestras craks féminas (Sandra, Patricia y cristina) han realizado un fantástico 4º puesto!!
y los machotes del equipo A han quedado 6º lo cual es una posición espectacular considerando que (a excepción de Elias que todavía mantiene nivel de élite) se trata de un equipo de populares, excelentes pero populares y que por delante han corrido pros de la talla de Marcel, Godoy, Leyva, Parreño, etc... para flipar!!

Al finalizar, foto con un par de cracks… Toni y Quique…. (También se nos han juntado un par de tíos raros para hacerse la foto con nosotros… estos populares aprovechan cualquier descuido para colarse).

Foto final de familia.... vaya pasada de sección!!!:

Como nota negativa, el robo de material por parte de unos delincuentes. Jugándome la vida, he conseguido unas fotos suyas y las distribuyo siendo consciente de las consecuencias físicas que esto me pueda acarrear. (se comenta en los bajos fondos que el material lo han vendido para abastecerse de sustancias no legales).
Estos son los individuos en cuestión en un momento previo de la carrera tocando palmas y armando jaleo:

JAJAJAJAJAJA.... Vaya pinta!!!!


En definitiva, semanita corta de volumen pero con algo de chispa. Teniendo en cuenta que la siguiente estoy en Turquía por trabajo... se me está empezando a soltar el esfínter de pensar en el poco volumen acumulado...
Total semana:
Natación: 2300 m.
Ciclismo: 60 Km
Carrera a pie: 26Km.
Pffffff!!! que no nos pase na!!!