martes, 31 de mayo de 2011

Triatló Sprint Sant Feliu Guixols y semanas previas a EM Salou

Madre mía! Como me he colgado con el blog!!! Creo que he alcanzado el record en dos años respecto a intervalo de tiempo entre entradas… casi 4 semanas!!!.










Un incremento en mis viajes laborables, compromisos varios y otras tareas que no vienen a cuento, han priorizado mi tiempo sobre ponerme al día en el blog pero ya estoy listo para plasmar en cuatro (ja, ja, ja, ja) líneas, lo más interesante de estas pasadas semanas.

Tras el Triatlón por equipos del Prat, que tan buen recuerdo me ha dejado, tocaba ponerse las pilas para vivir entrenos “valiosos” de cara al Extrememan. Entrenos que sumaran en el aspecto físico pero, sobre todo, en el mental ya que no hay forma de afrontar una carrera tan larga si no se ha amueblado el coco con unos mínimos.


Como siempre, tendencia a pensar que no se ha entrenado lo suficiente y a estas alturas deberían aparecer las dudas lógicas sobre si estamos preparados para la gesta.

Me acojo a las palabras sabias de Mr. Scrooge: - PAPARRUCHAS!!!.

El año pasado llegaba a Niza con una bolsa de dudas más grande que la deuda externa de España pero el resultado era inapelable y las dudas se mostraban como infundadas.

Así que este año, pese a que el circuito tenga mayor desnivel que el de Niza, aunque parece que la distancia sea superior a la edición Francesa o que el recorrido de carrera a pie tenga un par de kilómetros picando ligeramente para arriba…. El domingo próximo estaré en la salida con mucho respeto, eso sí, pero al menos sin dudar que puedo finalizar.

Este año, si cabe, lo he pasado mejor que el anterior y puedo afirmar que es el año en el que mejor forma me encuentro, tanto soportando cargas como en velocidad. Supongo que la recurrida “memoria” de lo entrenado la temporada pasada, tiene un efecto real sobre el rendimiento ya que no he cambiado nada de lo realizado en años anteriores.


En fin, resumiendo un poco de lo acontecido en las últimas 4 semanas:


Travesia de Coma-ruga


En natación, mención especial a la esperada Travesia de Comarruga, una actividad organizada por el Club Naútic de Coma-ruga de forma excelente y exclusivamente para nosotros y que, año tras año, va ganando más adeptos. En esta, ya su tercera, edición se sumaron algunos compañeros del TerrassaSports siendo el número de participantes en la travesía cercano a la cincuentena de triatletas.



El estado de la mar hacía presagiar más de un mareo o acojone previo pero, entre la inconciencia de unos y la inmadurez de otros, de repente estábamos todos braceando en dirección a la primera boya, situada a unos 1000m.

Este año, por lo movidito del agua, se había situado la boya a 1000m y, en función de las ganas de cada uno, se podía escoger entre 1 ida-vuelta de 2000m o el completo de 2 vueltas (4000m).





Personalmente la ida mucho mejor de lo esperado. Me metí concienciado en superar mis fobias al agua y tratar mentalmente de mantener mis intestinos cohesionados y así llegue a la primera boya en una de las posiciones de cabeza, junto a Hermies y Sergio.

El regreso ya fue otra cosa. Mi cabeza se mantenía firme mientras mis intestinos parecían haber tomado ritmo propio, siempre al son del fuerte oleaje y corrientes que hacían el trayecto de vuelta un suplicio para los de mi calaña.

Así mis compañeros se alejaban y yo quedaba a merced de la desorientación, las bocanadas de agua salada y algún que otro “eruptito” sólido…. Disculpen por la descripción casi-escatológica de mi relato.

Me dispongo a nadar un poco de espalda para poder dar rienda suelta a mis efluvios gástricos y, en mitad de mi generosa aportación salina (espero no haya nadie comiendo), me veo un gorrito azul a un par de metros tras mí.


- Corcholis! -, que dirían Zipi o Zape. – Espero que este compañero deje algo para los pececillos, jajajaja!!!.

De repente veo a Hurtado bajo el gorro azul de Niza y, esbozando una sonrisa, le saludo mientras me adelanta ahorrándome cualquier comentario acerca del episodio… Si eso, ya se lo explicaré.

Fantástico tomar sus pies como referencia y, despreocupándome totalmente de la orientación, me dedico a seguir los salpicones de agua frente a mí y llego al puerto con ninguna gana de seguir pasándolo mal en el agua.

La fideuà posterior pone de manifiesto el éxito de la actividad y el saber hacer de la gente del Club: más de un centenar de personas dispuestas bajo carpas, compartiendo una buena combinación de deporte, amistad y familia… si Dios existe (y no es Messi) debe ser alguno de estos señores del Club Naútic.



Sin dejar los entrenos en agua, gran descubrimiento el de sustituir alguna de las aburridas sesiones de piscina por natación en aguas abiertas en la playa de la Mar Bella. Desde ahora, ineludible entrenamiento semanal para disfrutar realmente de la natación en estado puro, sin corcheras, sin línea en el fondo y sin voltear cada 25m.


En bicicleta, buenas sensaciones en general y cómodo sumando kilómetros. No ha habido muchas tiradas largas, para ser honesto, pero si algunas combinadas de bicicleta + “algo” que me han divertido mucho.

Como tirada pura y dura, una que había que repetir este año: La subida a Collformic.

Y así fue como un domingo 8 de Mayo salía bien tempranito dispuesto a enfrentarme, esta vez solo, a los 2200m de desnivel acumulados en 165km de recorrido por Sabadell-Granollers- Cardedeu-Santa Mª Palautordera-Tona-Moia-Calders-Sant Llorenç-Castellar.

El entreno en sí me puso a prueba en distintas ocasiones: la primera descargando la furia de Dios en forma de torrencial lluvia sobre mí a lo largo de unos 15 quilómetros lo cual me dejo absolutamente empapado.


Una vez la lluvia decidió remitir, un pinchazo me obliga a parar en Granollers para practicar el cambio de neumático. Por suerte, reviso la zona interior de la cubierta y descubro que un trozo de alambre es el culpable de mi parada… lo lanzo a la cuneta, no sin antes lanzarle un par de improperios, que siempre le dejan a uno más tranquilo.

Ya en proceso de bombeo de aire, se parte la bomba y me quedo con un mínimo de aire con el que puedo avanzar penosamente hasta alcanzar a un ciclista a la altura de Cardedeu quien, amablemente, me deja la suya para darle presión a la rueda trasera y poder proseguir mi marcha.

- Buf! Y sólo llevo 40Kms!!!

Como no todo en la vida suele ir mal, supero esos primeros momentos en los que a uno le entran ganas de subirse a un tren y volver a la cama de la que no debería haber salido jamás. Y el sol empieza a aparecer perezosamente entre las nubes al tiempo que llego a Santa María de Palautordera y trato de recordar dónde empezaba realmente el puerto.

Voy adelantando a algunos ciclistas y, en un momento de indecisión, pregunto a un chaval al que acabo de alcanzar:

- ¿Voy bien por aquí a Collformic?.
- Si, el próximo desvío a la izquierda y todo para arriba.
- ¿Cuántos quilómetros, más o menos?, le pregunto.
- Creo que unos 12, deben quedar – me responde.
- Venga, pues muchas gracias.

Y todo chulito yo, me dispongo a dejarlo y proseguir mi camino mientras él decide que mi Mavic es una buena rueda a la que pegarse y a cada cambio de ritmo mío, también él se calienta para que no lo deje.

Así transcurren unos 10 kilómetros en los que me estoy dejando la vida (intentando que se me note sobrado, claro está) para dejar a mi compañero improvisado.

Cuando estoy sobre el Km11 de ascensión, nuevo cambio al que también responde y una sucesión de curvas me hacen darme cuenta que al puerto todavía le quedan kilómetros por pedalear…. Me imagino a mí mismo clavando los frenos y gritándole al chico: ¿PERO NO HABÍAS DICHO 12 KMS???.

En lugar de eso, trato de mantener el ritmo y aumentar la cadencia.

No sé por qué, sobre el Km13 de ascensión, empiezo a abrir hueco con mi perseguidor y me meto una serie de un quilómetro para intentar llegar destacado al premio de montaña… pero es sólo un espejismo. Una zona plana previa a la última rampa, le sirve para volver a ponerse a mi lado y decirme que ahora sí se acaba el puerto, que había calculado mal la distancia y eran 15kms en lugar de 12km.

Acabaremos estos últimos metros charlando un poco mientras él hace parada arriba y yo continuo camino de Seva para no perder más tiempo del que ya he perdido hoy.

Resto de la salida sin incidencias y con mejores sensaciones que el año pasado llego a Terrassa para completar el entreno con unos discretos 3km de carrera a pie. Ya es demasiado tarde como para más y no hay que tensar la cuerda más de lo estrictamente necesario.




Otra interesante actividad fue la Half pirata organizada por Jordi Elias en Salou con el objetivo de familiarizarnos con parte del circuito ciclista y los 10,5kms sobre los que discurrirá la maratón.


Hasta allí nos desplazamos un buen ramillete de triatletas, tanto futuros participantes del EM (Pardina, Aznal, Alex, Guinart, Jose Milán, Jose Rio y un colega de este último) como compañeros que querían saborear un entreno diferente (Ureña, Edgar, Tabita, Elias, Aleix, Edu Gallardo y Cristian).




Una natación que se puede tachar de perfecta: magnífico día, playa absolutamente solitaria, mar plano como un… como una… bueno, como algo muy plano, que ahora no se me ocurre una metáfora adecuada.



Siguiendo los pies de Elias (hasta que el señor apretaba un poquito para hacer algún cambio de ritmo… momento en el que desaparecía de nuestra visión) y practicando el nado con neopreno y la orientación tratando de enfocar a las boyas amarillas.

La bici fue lo más “accidentado” del día:

Se decidió hacer un circuito un tanto pestoso pues tan sólo veríamos los primeros 50kms del circuito, subiendo la Mussara y empalmaríamos de nuevo por Francolí hasta Alforja para deshacer el camino.



El problema es que, durante la vuelta a Riudoms, el amigo Pardina se perdió y a Elias le entró la vena paternalista encabezándose en volver a buscarlo. Consecuencia: Aleix Prat, Elias y yo empalmamos carretera de vuelta a Riudoms para localizar a Pardina (cosa que claramente no iba a suceder puesto que cualquier persona en su sano juicio, se buscaría la vida para volver por su cuenta a Salou… pero bueno, allá que nos fuimos).

Mis dos compañeros van tocados: Aleix, con poco entreno va al límite y Elias cada vez está peor de su problema muscular. Así que me toca tirar de los dos durante unos cuantos kilómetros por la T-310, carretera pesadita donde las haya.

Llegamos a Riudoms y, como no era de extrañar, Pardina no está sentado llorando y lamentándose que nos hayamos ido. Media vuelta y toca meterse 10kms tirando nuevamente de un Aleix bastante vacío y un Elias que incluso va haciendo la goma…

Vamos siguiendo los carteles amarillos que indican “Circuito Ciclismo” hasta que extrañados después de tanto rato de no ver un solo cartel de Salou, nos decidimos a parar sospechando que no vamos del todo bien.

Efectivamente, nos hemos desviado en dirección Montroig del Camp y estamos a 1h de Salou.. ostia!!!. Sólo Elias tiene móvil y con el 5% de batería que le queda utiliza el comodín de la llamada para avisar que nos vengan a recoger con una furgoneta.

Yo sumo algunos kilómetros más hasta completar 110km y dar por buena la salida hasta que llega Pardina con la fragoneeeeta y nos dirigimos a las 14:30 hacia Salou sin saber si podremos hacer algo de carrera a pie…. Es ya tarde y no sabemos cómo estarán los ánimos del personal.

A la llegada, algunos ya han salido a correr (Alex, entre ellos, lleva ya 8kms) y la mayoría de los que no han corrido tienen ganas de trotar. Dicho y hecho: cambio de ropa y Elias nos va marcando el circuito montado en bici.


El calor es sublime y los amigos Edu Gallardo y Jordi Ureña se encargan de llevarnos sufriendo a 4’ durante los primeros 5 kms. Yo no hago más que pensar que el ritmo es demasiado fuerte para mí pensando en correr 20kms y los muy indeseables me abandonan en uno de los pasos por nuestra zona improvisada de boxes, el parking del paseo.


Así que me quedo sólo corriendo y notando el calor sofocante mientras intento mantener el ritmo sobre 4’20’’. Por detrás David Guinart lleva buen ritmo y se le ve muy entero. Algo más retrasados van Alex (que finaliza tras 19kms corriendo y Tabita que completa 10km a una media butal).

Paso a la altura del coche para dar una segunda vuelta al circuito, esta vez sin rueda a seguir pues Elias ya se recoge con Pardina.

De repente, al salir del paseo, empiezo a notar como las energías menguan. No consigo recordar por dónde exactamente era el camino y deambulo por las calles de Salou con Guinart cometiendo los mismos errores a unos 200 metros tras de mí.


Derrotado por mi incapacidad orientativa y por mi vacío energético, me paro a esperar a David y juntos intentamos localizar el circuito nuevamente.


Al fin encontramos el carril bici que hay que ir siguiendo para empalmar rotonda tras rotonda pero yo ya no soy capaz de seguir corriendo. Le digo a David que continúe y camino unos metros para recuperar lo irrecuperable. Nuevamente me pongo a trotar y le digo a David que no llego a la última rotonda, que me doy la vuelta.


Se vuelve conmigo y de nuevo necesito caminar un rato. Él continua y haciendo un esfuerzo decido seguir trotando como sea los 2,5km que me separan del coche donde llego agonizando y destrozado tras 15kms a pie.


Lo positivo, que estas experiencias me obligan a tomarme las cosas con calma el día de la carrera ya que ciertamente el calor y la dureza del circuito van a provocar numerosos muertos en la maratón.



La última (bendita) locura cometida fue la transición realizada la pasada semana en la que, junto a unos cuantos compañeros (Aleix, J.Ureña, X. Aznal, Jose Rio, Jose Milán más Cristian y Fabra quienes darán la vuelta antes), salíamos desde Terrassa en dirección Sant Feliu de Guixols para, una vez llegados allá, José Milán y yo participar en la triatlón sprint.




La salida transcurrió con normalidad, con los Joses marcando un buen ritmo en zonas llanas (tranqui como está de fuerte el personal) y disfrutando los sube-baja de la carretera de la costa, con vistas espectaculares de las calas cercanas a Tossa.

A la llegada, mega homenaje con medio litro de cerveza de la buena y saludo a la multitud de colegas que hay hoy en boxes mientras coloco mis “herramientas” en la zona reservada con mi número en la barra.


Con algo de retraso me meto en el agua y nado pausadamente en dirección a la salida.


En uno de los ladeos para coger aire, veo a Ferran en la orilla haciéndome indicaciones con los dos brazos y corriendo hacia el espigón donde está situada la salida de la carrera.


- Cago’n la leche!, a que llego tarde!!!!


Empiezo a bracear con fuerza hacia la orilla y, una vez toco fondo, me levanto para esprintar dirigiéndome a la multitud de personal preparada temiendo que de un momento a otro va a sonar la bocina.


Por suerte, no ha sido más que una falsa alarma y consigo situarme en una buena posición mientras acaban de explicar el recorrido a través de las boyas.


El continuo uso de frases tontas y el balbuceo de mis palabras, enseguida me hacen darme cuenta que algo no funciona según lo esperado.


- ¿Qué me pasa?, si hasta me noto un poco mareado.


Mi cuerpo está actuando como un imperfecto carburador: mezcla de exceso de aire + ½ litro de birra = borrachera segura !.


Y allí, con mi neopreno y mis gafas azules, situado detrás de Jordi Elias y Lluis Aguilar… tomo conciencia que estoy a punto de tomar la salida de un triatlón sprint en estado de embriaguez…. JAJAJAJAJAJA…. Patético!!!!.


Sin casi tiempo de nada suena la sirena y riéndome de mí mismo me lanzo al agua copiando a los que me preceden.




Primeras brazadas a saco camino de la primera boya y mínimos toques con otros triatletas llegando a la primera boya muy bien situado. A partir de aquí, creo que ya se me ha pasado mi bochornoso estado y continuo braceando camino de la segunda a un ritmo más tranquilo y empujando continuamente a alguien que nada a mi lado y se obsesiona en venirse contra mí…. O eso, o realmente no acabo de estar del todo sereno y voy dando eses… prefiero pensar que es culpa suya.


Del segundo giro a la orilla me dedico solamente a avanzar sin forzarme demasiado pues mi cabeza no deja de recordarme que he venido a entrenar, no a competir.


De todas formas, me alegra ver ante mí a Carles Perés cuando me incorporo, señal de que mi natación no ha estado mal. Y ahora sí que estoy seguro que he purgado mi borrachera en los metros nadados.


Natación: 11’51. Parcial 65.


Transición penosilla, con lentitud extrayéndome el neopreno y subo en la bicicleta todavía tras Carles.


Primeras pedaleadas con los pies en las zapatillas sin abrochar para no perder grupeta y de repente inicios de rampas en… ¿las ingles?... pero cómo puedo tener rampas en las ingles???. Inaudito!.


La carretera empieza a subir y, por un momento, temo por el abandono si continuo con estas molestias que no me dejan pedalear. Me pongo de pie y noto como van remitiendo poco a poco los dolores.


Una vez estoy seguro que todo está bajo control, me pongo a pedalear con ganas dejando atrás a Carles y a Sergi Mendoza, que también había salida ante mí y empiezo a avanzar gente en la subida, territorio dominado por los bajitos!.


Alcanzo un buen grupo de 7 ó 8 entre los que va Lluis Vila (antes Lluis Aguilar) y allí me quedo para intentar relajarme al ritmo impuesto por ellos… y abrocharme las zapatillas tras 5kms de pedaleo con los pies sueltos!.


Bajada, subida y más bajada nos deja en el punto de giro donde he podido ver a Elias cerca de cabeza seguido a una buena distancia por Quique, Hermies y Martí, un tanto descolgado.


Iniciamos la subida de regreso donde veo flaquear a Lluis y al otro compañero (Xavi Manel•la) así que, animando a Lluis, me pongo delante a marcar el ritmo de los tres.


Sorprendentemente observo que se descuelgan y ando sólo durante un rato hasta que la luz de reserva se enciende y vuelven a enlazar unos metros antes de coronar. Bajada divertida con Lluis quedándose pues no lleva freno en la rueda delantera (después me explica que le hizo él mismo la puesta a punto y se debió olvidar apretar los tornillos… jajaja…sin comentarios).



Ciclismo: 34’05’’, Parcial 45.


Transición nuevamente lenta y salgo con el Garmin en la mano pulsando start al pasar por la alfombrilla. Buscando sensaciones (no sé de qué tipo, pero las busco), salgo muy rápido con la convicción que puedo aguantar un buen ritmo. Y, efectivamente, así es: primeros momentos rozando los 3’30 y dentro de una relativa comodidad llego a la rampa de ascenso a la torre.


En ese momento me cruzo con Quique que está llegando ya a la carretera nuevamente (brutal el amigo Quique, corriendo todavía por delante de Hermies i Martí). A pocos metros baja Hermies al cual saludo con cara de sufrimiento y poco antes de alcanzar la parte alta veo a Martí al cual llevo bastante a tiro.


Vueltón (nuevo para mí) alrededor de la torre subiendo y bajando escaleras de piedras para regresar a la carretera y con ella la zona llana donde poder volver a imprimir buen ritmo de carrera y sobrepasar a Martí al que se le ve con buen estilo pero falto de entrenos de carrera a pie en las piernas.


Inicio el espigón justo en el momento en que Jordi Elias va a dar la segunda vuelta al mismo pugnando por la séptima plaza con alguien del Prat. En esos momentos ando a un ritmo cercano a 3’30’’ así que la sensación no es la de pasarme como aviones sino de una forma más suave mientras animo a Jordi quien, justo antes de llegar al final del espigón, adelanta a su más cercano rival.


Bueno, pues yo sigo a lo mío, concentrado en mantener las zancadas y cruzándome con Hermies y Quique, ahora en ese orden, me preparo a dar la segunda de las vueltas al espigón.


La distancia con Quique se ha reducido considerablemente y, pese a que no me había planteado seriamente alcanzarlo, el último kilómetro lo hago dándole una vueltecilla más a la tuerca hasta tenerlo a tiro a falta de 400 metros. Nuevo cambio hasta conseguir atraparlo a falta de 200 metros escasos de entrar a meta y últimos metros fuertes para cruzar la meta con unas magníficas sensaciones y mucho mejor de lo esperado tras el tute del día.


Carrera: 17’27’’, Parcial 37.


TOTAL: 1h03’23’’. Posición 30.


Saludo a Hermies, Jordi y Quique (sólo 6 segundos tras mi) y al resto de los compañeros que van llegando para marcarnos una segunda cervecita y a esperar la salida de las chicas, entre las que teníamos a Patricia (9ª clasificada) y a Tabita, que se estrenaba con nota en competición triatlética y finalizaba en la posición 17, sin chip pero contenta.


Para finalizar el resumen de estas 4 semanas de entrenamientos, en el sector de carrera a pie, ha sido donde peor sensaciones he tenido ya que no he conseguido acabar ni una sola tirada larga sin verme forzado a caminar. Lo he achacado a un déficit en la hidratación porque, pese a llevarme algún botellín de agua conmigo, las tiradas largas realizadas en el Riu Ripoll (2 tiradas de 27km y una de 30km) hubieran requerido más continuidad bebiendo… en fin, lo positivo es que el coco también está preparado para afrontar un supuesto vacío energético (o hídrico… ¿se dirá así?).


Y, para variar, listo lo entrenado en estas 4 semanas:


Semana 16:
Natación: 5500 m.
Ciclismo: 320 Km.
Carrera: 52 Km.


Semana 17:
Natación: 7200 m.
Ciclismo: 265 Km
Carrera: 55 Km.


Semana 18:
Natación: 5750 m.
Ciclismo: 265 Km.
Carrera: 43 Km.


Semana 19:
Natación: 4300 m.
Ciclismo: 181 Km.
Carrera: 28 Km.


Y ya por fin saboreando los últimos días previos a la cita intentando recuperar los músculos de las terribles agujetas que me dejó la mudanza a la que tuve que ayudar el pasado domingo (mucho peor que las más horribles series que uno se pueda imaginar) y con la motivación y ganas a tope…. Diría que incluso más que el año pasado para Niza.


De momento hay previsiones de lluvia para el domingo lo cual empañaría mucho el espectáculo para los acompañantes y nos añadiría un hándicap más al circuito de bici, pero…….. si hay que ir, se va.
La próxima entrada será ya la de la crónica del EM Salou…. Con las ganas que tengo de pasármelo bien, seguro que será una pasada!.

lunes, 2 de mayo de 2011

Triatlón por equipos del Prat- Campionat de Catalunya




Los días anteriores, no lo voy a negar, estaba un tanto preocupado con la carrera.

Normalmente no me suelo poner nunca nervioso en las competiciones… Bien, acuden a mi estómago las típicas cosquillitas antes de empezar la carrera pero es la sana emoción que hay siempre que tener antes de competir, de lo contrario sería demasiado triste.

No obstante, el “nosequé” que me acompañó los días previos a esta carrera no lo recuerdo haber sentido antes. Supongo que se trataba de un sentimiento de responsabilidad sabedor que, en caso de cagarla, afectaría al equipo y no al elemento ese que aparece en el espejo cuando me estoy afeitando.

El hecho de estar en el equipo A, de plantarme ya mismo en las 38 primaveras, de estar preparando larga distancia, de que mis compañeros estaban seguros que íbamos a hacer un buen papel y de que, de forma implícita, se me había asignado la tarea de ser uno de los que quedaran para completar el último parcial a pie… pues, qué queréis que os diga?, las dudas eran más que justificadas. O dicho de otro modo, estaba acojonado.

Pero ahí estábamos, por fin.

A medida que nos acercábamos a boxes, me da por mirar hacia el mar y el esfínter se me relaja nuevamente. Si hay una cosa que temo, irremediablemente desde lo más profundo de mi subconsciencia, es nadar en el mar.

Hay dos cosas que me hacen sufrir cuando toca meterse en aguas saladas: que el fondo bajo mi cuerpo ennegrezca (Spielberg, yo te maldigo!!!) y que el agua se menee mínimamente. Soy de ese tipo de personas curtidas que empalidecen al más mínimo oleaje, perdiendo cualquier atisbo de fuerza y pasando fácilmente a un estado de turbulencia intestinal con consecuencias poco agradables para ser detalladas en esta entrada.

Al mirar el mar no lo puedo creer… menuda mierdaza!!! Las voy a pasar francamente canutas!. –Mejor no pienses demasiado en ello o hoy el equipo deberá prescindir de tu compañía….

Bicis en boxes, donde tengo la oportunidad de charlar un rato con Sergi Miró quien sufrió un accidente grave durante el Duatló de Banyoles. Por suerte se está recuperando fantásticamente aunque las secuelas en su cara sean todavía apreciables: puntos, roturas óseas y la afectación del nervio ocular con una pérdida de visión que va recuperando poco a poco. Nada que no desaparezca con el tiempo y unas cañas pero que me hacen poner la piel de gallina mientras me explica el accidente y me hacen pensar nuevamente en los riesgos que sufrimos y en maximizar la atención en el parcial ciclista… Creo que el no-drafting puede ser una buena apuesta para evitar este riesgo. En todo caso y aunque no lo conocía personalmente, me alegro muchísimo de verle a él y a Eva de nuevo a pie del cañón.

Puesto que salimos de los últimos, tenemos tiempo de sobra para charlar de la estrategia a seguir… que si los relevos por la derecha, que si el viento viene de la izquierda, que si saldremos colocados en la natación de tal forma, que si tenemos que aprovechar el oleaje a la vuelta, etc, etc, etc… ya me estoy saturando, jajaja.

Ya se va acercando la hora así que nos dirigimos a la playa para calentar un poco con los neoprenos.

Hace ya rato que hay equipos en competición y vamos viendo las transiciones de unos y otros. De repente alguien empieza a gritar: -Una ambulancia!!! – y veo cómo compañeros del Terrassa empiezan a correr en paralelo a los boxes hasta llegar al punto donde parece alguien se ha accidentado.
Automáticamente yo también empiezo a correr y mientras me acerco me doy cuenta de que se trata de algún compañero del Terrassa. Las alertas se encienden en mi interior de repente y trato de ver desde fuera de boxes qué está pasando y de quién se trata.

Veo un cuerpo extendido en el suelo y mucha gente alrededor.
– Es el Quique –. Alguien comenta desde boxes.

En ese momento empieza a mover los brazos, lo cual me tranquiliza muchísimo y puedo ver en las caras de los compañeros soplidos de tranquilidad al ver que Quique empieza a reaccionar hasta que se acaba poniendo en pie por su propia cuenta.

Por las explicaciones dadas posteriormente por la Cruz Roja, un excesiva ingesta de agua salada durante la natación produjo algún tipo de saturación en la mezcla de oxígeno con una reducción de la capacidad pulmonar que….. vamos, que el chaval hacía la perla!. A posteriori, Quique se ha hecho un electro y se descarta cualquier posible problema cardiaco así que una anécdota más para incluir en el libro de memorias de la sección.

Nos calzamos los neoprenos, nos acercamos al agua y…. PAAAAAAAAAAAAAMMMMMMMMMM!!!!.... me llevo tal ostia con la primera ola que se me llena el traje de arena…. – Me cago en toda la salubridad marina!!!!!.
Vuelvo a la carga para ir tanteando las olas y tras un rato dejándome llevar por las corrientes marinas, regreso con la mosca detrás de la oreja.

Veo que Samu también se lo está mirando con cara de manzanas amargas (en catalán “pomes agres”) y no para de memorizar secuencias de “El naúfrago” en las que cuerpos semidesnudos son devueltos violentamente por las olas a la orilla desierta, jajajaj… como se me va la olla!.

Nos acercamos a la salida: Jordi Elias, Manel Casoni, Hermies Busqué, Martí Bigordà, Samuel Madrid y yo… la alineación para el equipo A del CNTerrassa-Cicles Morenito.

Últimas indicaciones de Elias y Manel, su experiencia les abala: Salimos hacia la izquierda corriendo puesto que la corriente va hacia la derecha, nos colocamos en 3 filas de 2: Elias-Manel, Hermies-Martí, Samu-Isma… - Ok?.

- Ok-, está todo clarísimo.
- Y sobre todo, estad preparados por si algo sale mal de nuestro plan….

- Adelante!- , nos indica el juez.

Empezamos a correr y transcurridos unos metros nos metemos en el agua.

Enseguida todo va mal, jajajaja…… Veo como Elias, Manel, Hermies y Martí avanzan en bloque mientras yo me he quedado cortado nada más entrar en el agua por una ola y apretando todo lo posible trato de llegar sin éxito a los pies del grupo principal. Por detrás Samu todavía se ha quedado más cortado y avanza solo en busca del resto.

Me preocupo en enlazar aunque el estrés personal del oleaje no me permite nadar en condiciones dignas. Veo al grupo parado en la primera boya donde llego y Elias me indica que continúe, que se quedan Manel y el a esperar a Samu. Voy nadando, aunque un tanto más relajado. El hecho de estar lejos de la costa ha suavizado el vaivén del mar y no es necesario apretar más de lo necesario pues debemos llegar juntos a boxes.
A partir de la segunda boya parece que a Samu le cuesta mantener la orientación. Manel se pone en un lado e indica que alguien se debe poner en el otro para formar un bloque que facilite andar en línea recta camino del arco rojo que se divisa en la orilla. Veo que Elias va también a echar un cable nadando de espaldas así que decido intentar acércame a Hermies y Martí que han continuado su marcha y se les ve un poco más adelantados.

Finalmente llegamos a la orilla y entramos todos juntos a boxes para hacer una buena transición quitándonos los trajes y agarrando las bicicletas.

A nivel personal no estoy nada contento con mi parcial y tengo que currarme más el tema de la natación en aguas abiertas. Hemos tardado mucho en hacer este parcial y los del Mataró, que salían 4 minutos más tarde, ya casi nos han dado alcance al salir del agua…. Buffff, esto está yendo peor de lo esperado.

De todas formas, toca mantener la calma y aprovechar los parciales que vienen ahora puesto que ahí somos poderosos (o creemos que deberíamos serlo, jejeje).

Rápidamente estamos ya todos en fila y en cuanto nos metemos en la carretera principal, Elias se pone delante a tirar como un poseso. Los primeros relevos tras el repecho empiezan a sucederse y el grupo va cogiendo velocidad. Cada vez que entro al relevo me llevo una bronca, jajajaja:

- No te metas en el ortnec de la areterrec!- escucho alguien gritar.
- Eh?????. – Pregunto pues no he entendido nada.

Siguiente relevo, me aparto nuevamente para dejar pasar al siguiente:
- Tenemos que ver y no nos dejas al etrartrapa – Elias me comenta al pasar.
- Mande? – Otra vez no me he enterado de lo que me han dicho y empiezo a pensar que están hablándome en Élfico, que no es más que coger palabras y decirlas al revés: ADNIRIM (mirinda); AIGARROMEH (hemorragia), OTCER LANEDOUD (recto duodenal), etc… (Tolkien está muy sobrevalorado).

En fin, que aparte de descifrar la semántica utilizada por mis compañeros, las piernas se me están poniendo durísimas en cada relevo y en el último casi me desengancho del grupo. Algo no va bien, las piernas no me responden con la fluidez que esperaba o simplemente este es un ritmo que no puedo seguir.

En ese momento, y tras pasar un par más de apuros para no perder rueda, tengo serias dudas de que podré aguantar este ritmo durante 20kms así que, si quiero mantener una mínima opción de llegar a correr, tango que dejar de dar relevos…

- Ep! No entro a los relevos – Les grito desde la retaguardia.
- Y si miráis atrás y no me veis, no os preocupéis que no acabo de encontrarme fino.

Es curioso, una semana de relax y tengo las piernas más pesadas que cualquier otra de carga…. Supongo que es debido a la falta de costumbre a la hora de tirar de plato a tanta velocidad.

Y cerrando el grupo, aportando cero patatero al ritmo de carrera, consigo sobreponerme y mantener mi lactato dentro de control.

Aproximadamente a los 7kms de haber iniciado el parcial, trazando una rotonda, el pedal derecho de Martí toca la calzada, pierde la estabilidad y vuela por los aires estrellando su cuerpo contra el suelo. Por suerte no íbamos a gran velocidad así que seguramente no es nada grave. Hermies y yo, que íbamos tras él, podemos sortear por los pelos el besar el suelo también.

Miramos hacia atrás y vemos como se incorpora, monta en la bicicleta y vuelve a la carga con las rodillas ensangrentadas. Decidimos esperar y Elias se retrasa para ayudarle a enlazar.

Es una lástima pues nos puede suponer cerca de un minuto de retraso pero, por otro lado, todavía queda demasiado parcial como para ir tirando entre 4 (aquí el menda, estaba en huelga, como ya he explicado anteriormente).

Nuevamente retomamos el ritmo y milagrosamente el Mataró no nos ha alcanzado todavía, aunque los tenemos pisándonos los talones. Llegaremos juntos a boxes tras una excepcional actuación de mis compañeros de equipo. En los últimos kilómetros la mayor carga ha recaído en Martí y Samu que serán los que posteriormente sacrificaran el parcial a pie a favor de los que hemos descansado más.

Entrada en boxes a cuchillo, bicis colgadas, casco fuera, zapas enfundadas, agarro el Garmin y echo a correr....

- Para, para!- Grita Manel mirando hacia atrás.
- Nos falta Jordi-. Parece que ha sufrido una rampa al meterse las zapatillas.

Lástima que no nos dejen salir ya puesto que Jordi tendría tiempo hasta de doblarnos saliendo 1 minuto tras de nosotros.. pero, en fin, las normas son las normas.

Ya aparece con su estilo saltarín sobresaliendo por encima de un amasijo de triatletas que vamos a salir juntos de boxes. Se trata del Mataró quienes, junto a los del Terrassa, formamos un pelotón por el carril estrecho que delimita la ida del circuito.

Estoy tan concienciado que no puedo fallar en este parcial, tras mi natación paupérrima y mi ciclismo nulo, que salgo como si me hubiesen introducido pepitillas de bicho en el OTCER LANEDOUD (Ver clase práctica de Élfico un poco más arriba).

Miro el GPS y llevo un ritmo de 3’20’’ en estos primeros metros. Enseguida me piden que me retenga para asegurar los 5kms y, con la emoción de los aplausos y jolgorio de los nuestros, progresamos a un ritmo cercano a 3’30’’hasta el giro de 360º que delimita el teórico punto kilómetrico 1,25.

Ahora nos toca ir contra el viento y para que el ritmo no se ralentice demasiado, toca darle una vuelta más a la tuerca. Nos adelanta el Mataró, lo cual nos da la oportunidad de cobijarnos del viento tras ellos y así llegamos al km 2,5, en zona de meta, donde deberemos dar un nuevo giro para enfrentarnos al último tramo del circuito a un ritmo elevado, el más rápido que he corrido en mi vida.

Nueva interminable recta y con el viento de culo me vuelvo a notar bien aumentando un poquito el ritmo y volviendo a ver el GPS marcando sub 3’30’’ de nuevo.

En estos momentos Manel pide ayuda a Jordi (esta estrategia ya la habíamos comentado en el entreno del martes y, de hecho, el Mataró lo está practicando entre sus componentes). Se trata de que el que va más sobrado corra en paralelo al que precisa la ayuda con la mano colocada en su espalda y minimizando así un poco el esfuerzo que hay que poner en las piernas.

Así se pasa 1km hasta que Hermies comenta que está también sufriendo a este ritmo así que, ni corto ni perezoso, Elias se pone tras ellos y a dos manos se pone a empujarlos!!! La leche! Es un espectáculo verlo.

De repente me pregunta cómo voy y, antes de responder, caigo en la cuenta:

“Coño, si empuja con la mano izquierda a Manel, con la derecha a Hermies y las dos piernas las usa para correr………………”
-Estoy de coña!, sobradísimo!!! – Le respondo rápidamente para evitar un mal mayor en OTCER LANEDOUD (esta palabra la tenéis que haber aprendido ya).

Intento por un momento echar también un cable empujando levemente a Manel pero, tras 50m, me doy cuenta que el desgaste que se sufre en esta acción es demasiado alto para mi rendimiento y éste es ya más que justo corriendo por debajo de 3’40’’.

Nuevamente nos adelanta el Mataró en el giro y, a falta de 300m sacamos el pundonor de no se sabe bien dónde para volver a rebasarles y cruzar la línea de meta por delante. Brutal final de carrera de Manel y Hermies quienes, yendo a tope desde hace rato, todavía sacaron el toque de calidad para hacer los últimos 150 metros a 3’15’’.




Personalmente, ni yo mismo entiendo como he podido correr estos 5kms rondando los 3’35’’ cuando no lo he hecho en mi vida pero sumamente satisfecho por ello, claro está!. La motivación de correr con gente buena, debe ser.


Sin esperarlo, hemos hecho la quinta posición y tengo la gran suerte de subir a la zona de podio con la gente a la que siempre veo en revistas, blogs, reportajes, etc… por un día me mezclo con los buenos, aunque yo no lo sea en absoluto… supongo que es la magia de este deporte y de esta carrera en particular.

El progreso del equipo durante la carrera ha sido el siguiente:

Natación: 17’10’’ haciendo el parcial 13avo.
Ciclismo: 32’37’’ (incluyendo caída y transición con rampas de Jordi incluídas): Parcial 4º y estando en ese momento en la posición 8ª.
Carrera: 16’58’’ (Parcial 2ª) y acabando en 5ª posición de la general (tiempo total: 1h06'45'')

Una gran remontada, si señor!

Ahora se acabó el paréntesis, a sumar kilómetros que he tenido que sacrificar estos días y de pleno en la fase clave de cara a Salou.

miércoles, 27 de abril de 2011

Y estamos tan agustito!!!!






Habiendo finalizado ya la segunda ola, o segundo diente de sierra… como lo definía hace unos días, toca disfrutar de una semana de “relax” para asumir lo engullido durante las pasadas tres semanas e intentar subir un nivel para afrontar la última etapa dura de cara al 5 Junio.



Estas semanas han sido realmente entretenidas y todavía me mantengo muy motivado puesto que las sensaciones en los entrenamientos son muy buenas, espero no se tuerzan y tenga un bajón en lo “poquito” que queda para Salou. De todas formas, aunque el amigo Murphy decidiera dar la salida conmigo en el Extrememan de Salou y la carrera fuera un desastre, posiblemente éste es el año que mejor lo he pasado entrenando y eso ya no me lo quita ni Yahvé.


Repasando los entrenos de cada una de las disciplinas durante las pasadas 3 semanas:



De natación, poquitos kilómetros sin mucho que remarcar. Todavía no he podido hacer un solo metro en el mar así que espero pueda encartar alguna salidita una de estas tardes para echar unas brazadas con neopreno por Barcelona y a la espera de la ya consolidadísima Travessa de Comarruga organizada por el Club Náutico de Comarruga exclusivamente para la sección y que ha ido creciendo año tras año hasta alcanzar los cerca de 50 nadadores que tomaremos salida este año…. Y casi 100 personas a la paella, que es parte muy importante de la actividad, jajaja.



En cuanto a la carrera a pie, básicamente tiradas cercanas a 20km con muy buenas sensaciones en ritmos cercanos a 4’30’’ y algún trote por montaña disfrutando del siempre agradecido paisaje y buena música acompañándome en mis salidas.



También he incluido un par de entrenos de series de 1000m para darle a las piernas un poco de vidilla de cara a la Triatlón por equipos del Prat, que se celebrará este próximo sábado y en el que mis amados compañeros de equipo me han prometido que mi cuerpo va a sufrir como jamás lo hizo antes en su vida…. Que majos!.



Lo más largoa pie, una tirada de 25Km y queda pendiente incrementar estas tiradas en la siguiente fase.



De bici, sigo falto de tiradas largas y espero poder completar un par de ellas durante las próximas 3 semanas en las que tengo en mente bajar a Salou a reconocer el circuito y repetir la salida que hicimos Fabra y yo el año pasado a Collformic.



La única tirada larga hasta ahora: la ya mítica locura de hacer la vuelta al Parque en modo TT y una segunda (ésta última ya en modo KK).



Para cuando llego a Can Petit a las 8am ya hay gente en marcha: Jaime y Patri han sido los primeros sobre las 7:45 y, cada dos minutos, hna ido saliendo compañeros siendo el orden Aznal, Pérez, Charles, Rio, Romero, Cristian y el que firma esta entrada. Tras mí saldrán las bestias famélicas de carne: Alex GC, Martí, Fabra y Elias.



El año pasado me pasaron en el perro Fabra, Cristian y Elias como motos. Me pregunto dónde me desmoralizarán esta vez, jajaja.



Con la idea de reservar y no caer en el mismo error que el año pasado, cuando llegué petado al km25, salgo cuando Elias me ordena. Primeras pedaleadas arrastrando plato y jadeando llego al Athetic, punto en el que pienso acoplarme y pillar el ritmo crucero.



Nada más lejos de la realidad, voy a saco pasando gente como si fuese en moto. En algún momento hasta adelanto algún coche que está haciendo “cola” tras algún grupillo ciclista…. Buff…. Como no frene un poco esto se va a poner duro.



Llego a Castellar en nada y menos, tomo la carretera camino de Sant Llorenç y engancho un grupo de unos 20 ciclistas. Son los del Diari. Esto se va a poner divertido.



Dentro del grupo veo que va alguien del Terrassa… pero ¿quién puede ser, si estamos haciendo la vuelta en TT?. Pues se trata de Cristian, que este año esta pasando una lesión y está trabajando para recuperar la forma. Mientras adelanto al pelotón, al pasar a su lado le toco y nos saludamos.


Obviamente la peña del Diari se lo toma a ofensa y se me enganchan a rueda en tropel.



Llego al perro donde subo a plato y voy mirando de vez en cuando para ver si se acerca alguno de los cazadores, ya deberían estar aquí. De todas formas, este año estoy andando más fuerte y los dos minutos respecto a Alex GC creo que son suficientes como para retrasar mi humillación, jejeje.


Al mirar atrás en la recta del perro veo como el grupo está estiradito y la gente va resoplando por detrás… no sé si yo petaré pero por detrás los hay que las están pasando canutas… En la recta veo cómo se van descolgando y cada vez van quedando menos (mejor porque me estoy estresando, jejeje).



Justo antes de la curva a derechas me adelanta uno de los pocos que quedan en el grupo.


Curva a derechas, recta… me pongo en pie tirando de plato y el que me acaba de pasar se empieza a desinflar…. Le vuelvo a adelantar y oigo como me dice: - No te ahogues –



- Ójala – (voy pensando para mis adentros)

Quedan 10 metros para coronar el perro y el único que ha quedado del grupo me adelanta para pasar primero. Premio de la montaña para él.



Enseguida se coloca a rueda después de pasar por el puerto y así lo llevo hasta Sant Llorenç, por donde paso a media de 31,3Km/h.



- Isma, hoy no llegas arriba!

Mi improvisada sombra se ha quedado en Sant Llorenç así que trato de tomarme con algo de más calma la subida al 25, bajo plato sobre el 24 y subo con todavía buena cadencia.



Del 25 a Monistrol vuelo acoplado sobre la bici… y todavía no veo a nadie por detrás. No voy tan mal!.



Subo Calders a plato pero con ritmo contenido y voy pasando gente: Romero, Jose Manuel, Cristina, Jaime y Patricia.



Justo al llegar a la rotonda miro hacia atrás y veo como Fabra está subiendo como una locomotora fijando su vista en mi… qué cabrit!!! Como viene el amigo!!!.



Camino de Navarcles me da alcance. Charlamos un poco y en breve me va alejando. Al llegar a la rotonda de Navarcles me lleva unos 50 metros de ventaja.



A partir de ahora empieza lo bueno. Salgo de Navarcles concentrado en reservar para los dos momentos difíciles de la ascensión.



Sorprendentemente sigo moviendo plato en las primeras rampas al salir del pueblo. No sé en qué momento lo cambio pero no llevo malas sensaciones. Progreso a buen ritmo, paso a Isma Oliver y, un poco más adelante, a Dani Charles.



Bajadita que me coloca en el primer tramo “cachondo”. No me noto mal, hay todavía reserva aunque hay que pensar en los últimos 5kms.



Chino, chano voy disfrutando de la subida. Con buenas sensaciones van pasando los kilómetros.



- Venga Alex! – Animo a Alex Pérez al adelantarlo.
- Vinga, que tens al Fabra a tiro.
- Ja, ja, ja… Si, hace rato me ha pasado.

Pequeño descanso en el corto descenso que me lleva a Talamanca donde aprovecho para comer algún resto de barrita que me queda por el bolsillo y beber algún pequeño trago. Debo racionalizarlo pues he cogido sólo un bidón y está ya tiritando… (menos peso, jajaja).



Estoy a punto de llegar a la zona de mayor agonía, una sucesión de curvas suaves junto a la roca, a las que le precede un pequeño momento de relax para coger aire. En este instante previo, en el que me puedo dar el lujo de bajar un par de piñones y darle fuerte a los pedales, me doy cuenta que esto ya está hecho, que hay gasolina de sobras para subir el puerto con fuerza así que no me corto y de pie empieza a meterle caña pasando con relativa “facilidad” la zona más temida. El último kilómetro lo hago apretando dientes, mirar hacia atrás y ver que no viene nadie cerca (léase Alex, Elias, Martí) me da alas y al tomar la curva a derechas que da pista a la última recta antes de coronar, veo a Fabra arriba del todo.



Va mirando hacia atrás y pienso que ha debido bajar el ritmo pues le he recortado bastante (llevamos la misma distancia que cuando entrábamos en Navarcles… buena señal!!).



Bajada tirando de 53-11 en las zonas en las que puedo, incluso acumulando lactato en algunos momentos que me fuerzan a dejar de pedalear para recuperar….



Aaaaaaargggggg!!!!! Último esfuerzo y llego al punto final petado pero contento.



En nada llega Elias que, tal y como él mismo reconoce, ha puesto toda la carne en el asador en esta vuelta.



Tras él van llegando el resto, con caras cansadas pero contentos (la mayoría).



Los tiempos de los 5 primeros son los siguientes:



(Para 80,4km que tiene la vuelta desde Can Petit a la rotonda de salida de la contrirellotge):



- Elias – 2h33’03’’ – 31,52 Km/h.
- Jordi Fabra – 2h35’56’’ – 30,94 Km/h.
- Martí Biogordà – 2h36’27’’ – 30,83 Km/h.
- Isma – 2h40’39’’ – 30,03 Km/h.
- Alex GC – 2h43’50’’ – 29,44 Km/h.

Personalmente es un éxito total ya que, aparte de que los que me preceden son lógicamente más fuertes que yo sobre la bici (incluso Alex GC quien no ha podido entrenar todo lo que hubiese querido durante estas últimas semanas), le tengo que sumar el factor de la carga que me había metido esa semana, con 19kms corriendo por la montaña el día antes a 5’04’’ de media. El sábado a las 18h pensaba que ni siquiera podría hacer la primera vuelta en modo TT de lo fatigado que estaba en casa.
Y la segunda vuelta tampoco tuvo desperdicio. Salimos unos cuantos aunque no todos para hacer la segunda vuelta concreta: Romero volvería en St. Llorenç (que menuda paliza para alguien que había pasado nunca de 100kms), Cris haría la V, Alex y Aznal llegarían al 28 y volverían mientras Fabra llegaba a Navarcles donde le recogería Sandra.



Los locos que quedamos: Charles (como no), Cristian (el tío casi sin entrenar), Elias, Martí, Jose Rio y yo mismo.



El ritmo hasta el Navarcles es como el de una salida normal, como si no hubiésemos hecho un solo kilómetro antes… la madre que matriculó a Martí, que fuerte está este animal. Las rectas previas a Navarcles, pegándonos palos a saco y llegamos a la rotonda muriéndonos de risa.



Primeras rampas y Elias se empieza a reír.



- Vaya globo que llevo.
- Si, claro, claro – le vamos diciendo todos.

Efectivamente, se va quedando con Cristian (que va también finito) en cuanto se pone a subir de verdad. Charles se ha quedado por detrás con JM Rio, que también va sufriendo lo suyo.



Llegamos Martí y yo a la primera zona dura y le digo que hasta aquí puedo leer, que vaya tirando. Sube fácil, el indeseable. Y se aleja fácil también, jajaja.



He subido un piñón y no voy tan mal. Todavía me queda otro que quiero reservar. El año pasado subía esto con el piñón más grande y el tercer plato que espero no usar este año.



Llego a Talamanca donde Martí se ha parado para pillar unas coca colas. Llegan Elias y Cristian con dos poemas en lugar de caras, jajajaja… buena pájara!!!.




Parada técnica y coca-cola que nos renueva para meterle caña al último tramo donde se repite la estampa: Martí se va con facilidad, yo voy tras él y, esta vez Elias sube con Charles mientras Rio y Cristian son la retaguardia del grupo. Paso la zona más jodida con el último piñón puesto y los últimos cartuchos agotándose para llegar arriba flaqueando ya.



Reagrupamos y Elias dice que no va a dar ni una sola pedaleada para bajar.



¿Podéis imaginar lo que pasó, no?. Pues que bajamos a base de palos otra vez, y Elias el que más palos daba…. Maldita genética!!!.



Finalmente una matinal excepcional con más de 6h sobre la bicicleta y finalizando 175kms con 3500m de desnivel positivo y a algo más de 28 de media… no está nada mal.




Otro gran entreno fue el que se me ocurrió el pasado sábado 16, fiel a mi planteamientos absurdianinos: Salir desde Terrassa en bici siguiendo una ruta que me llevara hasta St. Guim de Freixenet tras unos 135kms y , una vez llegado allí, empalmar con la Duatló de la Segarra.



Dicho y hecho, salgo de Terrassa con Sergio y Carlos quienes me hacen más amenos los primeros 45kms. A partir de aquí, mp3 al canto y pedaleadas en soledad dirección Calders donde llego un tanto preocupado pensando que quizás llegaría tarde, bajadita acoplado a Navarcles y llegada a Manresa donde, como era de esperar, me perdí varias veces sin saber hacia dónde ir para tomar la carretera vieja que me llevara dirección Rajadell. Tras unas cuantas vueltas tontas, algún que otro kilómetro extra y preguntando a varias personas conseguí encontrar la carretera en cuestión, que salía de St. Joan de Vilatorrada y, hasta Rajadell, era realmente espectacular para ir en bici.



Puesto que sólo llevaba un bidón, sobre el Km 90 me quedo seco esperando rellenar en algún pueblo pero, ay de mí!, los pueblos que paso no son más que cuatro masías mal averiguadas y los kilómetros van pasando mientas la sed empieza a hacerse cada vez más notable.



A partir de Rajadell (donde otra vez tengo que preguntar hacia dónde ir a una amable anciana que pasa sus horas sentada en mitad de la nada), la carretera transcurre paralela a l’Eix. Es una carretera donde no pasa un sólo coche pero, me cago en el copón, totalmente abierta y con unas rampas de la ostia. De la deshidratación empiezo a notar como el cuádriceps izquierdo hace los primeros intentos de enramparse y, entre el viento que pega y los desniveles, me retuerzo sobre la bici con todo puesto y notando el pajarón picoteándome ya la cabeza….. Empiezo a no ver claro lo de la duatlón, si es que llego a tiempo.



Por fin llego a Calaf, un pueblo con cara y ojos, tras interminables kilómetros de sufrimiento. Cada vez que veo algo parecido a una plaza me lanzo de cabeza esperando encontrar una fuente donde poder meter algo de líquido en el cuerpo… pero no hay ni una condenada fuente a la vista.



Me paro a preguntar a un amable transeúnte mientras hace rato veo pasar coches con bicicletas que se dirigen a la duatlón. Sin duda, irán fresquitos e hidratados sentando sus traseritos en sus cómodos asientitos tapizados mientras se estarán preocupando si ayer cenaron suficiente pasta o si el almuerzo de esta mañana habrá sido adecuado….. seré desgraciado, jajajaja!!!!.



Vuelvo al transeúnte:

- Señor, señor! ¿Sabe usted dónde puedo hallar una fuente en este hermoso pueblecillo?
- Ups, aquí de fonts no en tenim!
- Vamos a ver señor, que me está tocando usted los cataplines! (Bueno.. esto no llegue a decirlo, solo lo pensé)… - ¿Y hay algún bar por aquí cerca?.
- Si!, aquí mismo encontrarás uno.
- Muy bien! ¿Y sabe cuánto falta para llegar a Sant Guim?.
- Quedan 14 kilómetros. Dentro de 4km llegarás a Sant Martí y, a partir de ahí, ya verás que vas subiendo y subiendo hasta llegar a St. Guim.
- Coñe! ¿Hace subida?.
- O i tant! Y hay algunas rampas que ya verás, jajaja…
- Pues me cago en su árbol genealógico, señor! (en lugar de esto le di las gracias pero desee por un momento enviarlo al carajo, jejeje).

Entro en un bar, pido un acuarius, no tienen y le pido dos latas de coca-cola. Bebo como un enfermo y me lleno el bidón.



Sigo hacia Sant Guim y, excepto alguna subida interesante, el resto se hace llevadero. Parece que la coca-cola ha hecho efecto y, por suerte, la percepción del señor sobre la carretera no era demasiado buena. A falta de 4 kilómetros llega Fabra, que ha venido a hacerme de liebre en la Duatlón y está calentando un poco, nos dirigimos al coche para ponerme el mono, dorsal, etc…. Las 14:30… que justitos.



Me noto bastante fatigado, 136 kms a 27,5 de media y mientras coloco la bici en la barra me pregunto cómo reaccionará mi cuerpo a la duatlón.



Se da la salida casi sin darme tiempo a pensar y la gente, como siempre, sale como si el mismísimo Belcebú les hubiera poseído. Nosotros salimos fuertecillos, aprovechando que el primer kilómetro y medio es básicamente de bajada, pero manteniendo un ritmo llevable e incluso hablándonos.



Una bajada empedrada brutal nos deja a las puertas del segundo 1,5kms que ahora será de subida hasta pasar por boxes y completar la primera de las dos vueltas del primer parcial a pie.



- La pu.a de oros!!! Pero que rampones hay aquí!!! – Voy jadeando intentando encontrar aire para que mis piernas sigan trotando por la subida.
- Si muscularmente aguantas esto, Salou lo tienes chupado – Me dice Fabra, que corre a mi lado.

Pasamos por boxes e iniciamos la bajada nuevamente, esta vez con más calma sabedor de lo que nos espera después. No paro de pensar que el segundo paso por el tramo de ascenso me va a tocar caminar y con una gran bocanada de aire empiezo a subir nuevamente.



Llegamos a boxes, transición y empezamos a dar pedales. Fabra se pone ante mí y se preocupa en todo momento de que no me descuelgue girándose continuamente. Me va bien para coger el ritmo que los primeros 10,5 kilómetros sean de bajada y me noto relativamente cómodo. Se ha formado un grupo chulo y algunos van tirando relevos por delante. Incluso yo me meto a dar uno pero Jordi me dice que no me desgaste, que después toca subir así que me quedo por la mitad del grupo pedaleando con cierta comodidad.



Se inicia la subida y el ritmo baja bastante mientras sigue gente trabajando por el grupo. Voy bastante bien aunque un poco aburrido ya de tanta bici.



Llega el punto de mayor dureza, un par de kilómetros seguidos de ascenso similar a Banyoles. Veo que Fabra pasa por la izquierda a liderar al grupo y, sin saber muy bien por qué, paso yo por la derecha para ponerme también por adelante. Me pongo en pie para arrastrar el plato y, casi sin darme cuenta, dejo al grupo.



No puedo creer, al girarme, que haya dejado a todos con tanta facilidad. Por un momento no sé qué hacer y me freno un poco ya que no tengo ninguna intención de ir sólo en absoluto. Se me junta otro que ha saltado del grupo mientras veo como todos tiran intentando cazarnos, jajaja… buenísimo.



Me propongo hacer una prueba y acelero el ritmo aunque mis piernas me dan avisos para que no me pase de listo. Puedo escuchar los jadeos del que me ha cazado mientras me dedico a pegar tirones y mirar atrás divirtiéndome observando al grupo. En aquel momento juraría que podría haber tirado solo aunque, posiblemente, sólo se tratara de una percepción equivocada de la realidad fruto de tanto kilómetro sin líquido, jajaja. De todas formas me lo estaba pasando en grande.



Me alcanza el grupo nuevamente y estamos llegando ya a boxes. Yo tengo intención de salir a saco hasta el inicio de la subida para seguir probando sensaciones. Así se lo comento a Jordi y le digo que en la subida nos encontramos para llegar juntos.



Bajo de la bici, salgo tranquilo de boxes y en cuanto tengo vía libre para correr, empiezo a correr por debajo de 3’30 aprovechando que es bajada. Antes de entrar en una zona más frondosa, me paro a mirar por donde va Jordi. Espero un poco y por fin le veo corriendo en un grupo, levanta la mano y le hago indicaciones que sigo tirando. Me vuelvo a poner a tope hasta el inicio de la subida, donde decido que la carrera ha acabado para mí. Subo trotando tranquilo, las fuerzas están ya justas y me pasan un par de corredores haciendo tiempo para que Jordi recupere el margen que le he ganado en mi momento de locura y entramos juntos a meta, sin preocuparnos ni el tiempo ni la posición, por una vez en la vida.




Como último de los buenos entrenos realizados estos días, la transición del pasado sábado en la que me la jugué desafiando la lluvia con buen resultado pues el tiempo me respetó a partir del km 10 e incluso tuve el lujo de compartir el largo entreno en compañía del sol durante gran parte de la mañana.



Me planteé uno de esos entrenos de los que sólo tienes dos formas de salir: o reafirmado cual nalga pasada por quirófano, o colgando bici, zapatilla y cualquier otro elemento que te recuerde a deporte: Vuelta a Moià con su desidiosa carretera de Calders a Moià en la que parece que el asfalto sea de chicle y los falsísimos llanos de Castellterçol donde tienes la terrible sensación de no haber parado de subir en toda la salida. A esto le seguirían unos magníficos 25kms de carrera a pie con algunas series pero con la particularidad de plantearlos en un circuito de 2,6kms, dándole vueltas cual rata en jaula de laboratorio.



Los primeros kilómetros pasan con malas sensaciones, la calzada mojada hace que las ruedas se enganchen al asfalto y las piernas se quejan al mover el plato… paciencia!.



Por suerte, con el paso de los minutos la calzada se va secando y las piernas se van soltando. Le meto unos cambios de 15’ que me ayudan a pasar las zonas del 25, carros y carretera a Moià concentrado en el ritmo más que en lo aburrido del circuito y, casi sin darme cuenta, ya estoy completando la vuelta de 100kms. Llega a Can Petit a una media cercana a 29km/h no sin cierto cansancio pero satisfecho. Ahora sólo quedan 25kms corriendo solo.



Saludo a Sandra (hoy es día de vacaciones para ella y aun así se ha quedado sola para que pueda meterme la paliza… muy en el fondo es una santa), me cambio de ropa, agarro el mp3, un bote de bebida isotónica, GPS… (joder, que logística tan compleja), la gorra y empiezo a correr con cierto ritmo para notar la transición en las piernas.



Escondo la botella y un gel en la zona arbolada para ir tirando de energía durante las próximas 2 horitas y completo la primera serie de 20 minutos por debajo de 4’10’’/km… eso está bien. Descanso 10 minutos a trote cochinerísimo y así hasta completar las 3 series de 20’ a ritmos cercanos al de la primera.



La bebida se acabó hace un rato y el gel me lo tomé cuando llevaba 1 hora de rodaje así que hace 30 minutos que ya no tengo nada lo cual me deja tocado para los últimos 30 minutos de rodaje que los hago bastante falto de energía…. Pero llego a casa tras casi dos horas de carrera, poco más de 25kms y otro gran entreno en el bolsillo.







Así han quedado las cargas de estas 3 semanas:



Semana 12:

Natación: 5500 m

Ciclismo: 258 km

Carrera: 48 Km



Semana 13:

Natación: 5100 m

Ciclismo: 245 km

Carrera: 44 Km


Semana 14:

Natación: 6850 m

Ciclismo: 184 km

Carrera: 46 Km

No son kilómetros para tirar cohetes pero no tengo tiempo de más y el año pasado con estas cargas me fue todo a pedir de boca.




Ya sólo queda esperar el último diente de sierra donde tengo que sumar algunas tiradas de entre 25 y 30 kms, una salida en bici para reconocer el circuito de Salou, la vuelta a Collformic y alguna transición cachonda como la que haré el 21 de Mayo donde he planificado 125kms en bici y llegada a Sant Feliu de Guixols para empalmar con la triatlón.

Ojala todo siga como hasta ahora, con buenas sensaciones y tantas ganas como estoy teniendo. Una buena forma de afrontar la temporada previa al nacimiento de Amaia… por cierto, hay dejo foto extraída de la eco 3D… vaya pasada!. (Para mí que debería tener más nariz.. pero bueno, jejeje).




miércoles, 6 de abril de 2011

Muy buenos frutos para tan poca simiente - Mitja Montornes y otros


Hace unos días, presionado por una extraña enfermedad que produce en mi madre la obsesión por cultivar sus propios tomates, me vi forzado a utilizar un artefacto llamado “motocultor” durante unas horas para proceder a preparar la tierra: remover el árido suelo, depositar suficiente fertilizante (léase, caca de la vaca) y volver a remover la tierra hasta que el terreno sea apto para producir en unos meses unos magníficos “tomaquets de Montserrat”.



En fin, que basándome en dicha experiencia (que creo que ha producido algún tipo de trauma en mi subconsciente), he pensado poner un título agrario a mi entrada….. menuda tontería, lo se.

Pero lo cierto es que dicho título define perfectamente el estado actual en mi preparación de cara a un posible Salou. La planificación va a resultar muy similar a lo que hice al año pasado para Niza y consta de:

a) Primera etapa de aumento de volumen para tener una buena base que me permita acumular cargas a posteriori: Esto ya está hecho y aunque llevo algo menos de carga que el año pasado, es suficiente como para empezar a recuperar tras entrenos duros.

b) Segunda etapa: “dientes de sierra”: Lo que hago es imaginar que en el tiempo que tengo entre el final de a) y la carrera objetivo, tengo que crear unos picos que dibujen unos dientes, cada uno más alto que el anterior seguidos de una bajada entre ellos que me permitan recuperar para el siguiente “round”. Como el tiempo y la capacidad de uno mismo es muuuuuuuy limitada, este año tengo margen para 3 dientes de 2-3 semanas… no mucho pero el año pasado me funcionó.

c) Tappering…. Reunión de mujeres en las que se aprenden cómo funcionan artilugios para producir placer, tanto a nivel de pareja como de forma un poco más egoísta…. Ay, no! Eso sería tuppersex…. Siempre pensando en lo mismo!. El tappering sería algo así como el periodo en que se reduce progresivamente el volumen y los entrenos de calidad para dejar los músculos listos para el asalto final….. joder, como alguien que entienda de verdad lea esta basura de definición, me denuncia a las autoridades… jajajaja!!!.

Como comento, la primera etapa ya está completada y el primero de los dientes de sierra también.

Este primer diente ha constado de dos semanas con algún entreno interesante y, en la primera de ellas incluyendo un par de competiciones: la Duatlón de Banyoles (última entrada) y la Media Maratón de Montornés:

Media Maratón de Montornés, conocida como la única maratón en la que se sufre más tras acabar la carrera para llevar la caja de productos al coche que durante la propia carrera:

A esta carrera llegaba con una buena carga en el cuerpo:

El miércoles anterior salía a correr por la tarde 16 kms por montaña, cena, dormir y vuelta a la carga jueves a las 8am para completar una transición de 130km en bicicleta + 10 kms corriendo a una buena media. La prueba de fuego era ver si podía llegar a recuperar para la Media Maratón del domingo, que quería hacer fuertecillo. Viernes, mejor nadar un poquito, y sábado un rodaje de unos 70kms en bicicleta. Las piernas todavía doloridas pero listos para ir a Montornés.

Domingo, tiempo de perros, llueve mientras conduzco hacía Montornés con Sandra. Allí me encontraré a muchos compañeros del Terrassa que tienen Montornés planificado como entrenamiento, así como amigos y familiares con distintos objetivos.

Para de llover instantes antes de dar la salida y trato de colocarme en una posición avanzada… ¿pero cuanta gente hay hoy aquí?... esto son muchos jabones y desodorantes.

Pulso inicio en el Garmin al pasar bajo el arco y busco el ritmo que me permita llegar a La Roca con algo de gasolina para la bajada. Poco a poco lo voy encontrando y avanzo los primeros kilómetros con un grupo en el que parece que voy “cómodo” y con un ritmo algo mejor de lo esperado.
A partir del km8 la musculatura empieza a endurecerse. Tengo la sensación de ir poder dar más de sí pero las pesadas piernas tienden a frenarme, lo cual me parece bastante normal teniendo en cuenta el volumen al que les he sometido esta semana. El sólo hecho de pasar el km10 en 39’09’’ es un éxito absoluto. Quedan 11 kilómetros favorables por delante pero con la incógnita de si las piernas forzarán a bajar el ritmo en el ratito que todavía falta.

Me cruzo con multitud de gente, escucho mi nombre a menudo… algunas veces reconozco a los dueños de las bocas, otras choco sus manos y en ocasiones voy demasiado concentrado en aguantar el ritmo y no tengo tiempo de articular palabra. Carlos ha sido uno de los primeros con los que me he cruzado y sé que habrá iniciado su caza personal. Sonrío bastante seguro que me alcanzará pero lo principal es seguir concentrado en acabar esta fantástica semana. Si finalizo los 21km de hoy, tengo una buena palada de motivación en el saco.



Hay momentos en que los que tengo que apretar de verdad y las piernas duelen. En otros, parece que la inercia me permite “reposar” al tiempo que mantengo el ritmo.

Un sorprendente subidón de adrenalina en el km16 me permite hacer un cambio de ritmo que me llevará en una nube hasta la entrada al polígono, donde toca sufrir nuevamente mientras trato de calcular el tiempo final…. “si llevo 1h17, me quedan 1,5kms, el vector fuerza del viento es (15,2) y mis músculos están trabajando al 90% del VO2… llegaré en…….. mmmmmm…. 1h34minutos!...... – NOOOOO!!! No puede ser!!!... Mola mucho más el tío ese de las gafas y el pelo a lo Charlie Riebel que hace los cálculos más rápidos que las calculadoras: arfaragramaralaralalala….CINCO!.

Km 20 y giro de 360 grados en el que me cruzo con Carlos de nuevo, nos miramos riendo sabedores que el último kilómetro va a ser divertido a la vez que sufrido. Esta vez las mates son más sencillas… Me llevas unos 20”… en 1km… ya no me pillas, jejeje.

Apuesto todo lo que me queda en ese último kilómetro para tratar de ir lo más cerca de 3’40’’ posible. La recta se hace todavía más inacabable de lo de costumbre pero las piernas ya no van a fallar, miro atrás a falta de 100m y diviso a Carlos con la cara girada corriendo por debajo de 3’30’’… pero ya no me alcanza, jajajaja…

Entrada triunfal, mira tú que chorrada, y riendo nos felicitamos por la carrera. Al final me ha acabado metiendo un minuto pues llegó tarde a la salida y empezó desde atrás… pero mi minuto de gloria no me lo quita nadie y, como él dice, lo que cuenta es la foto, jejeje.



Genial semana que finaliza en calçotada y parrillada. Si estuviese en el gobierno creo que lo institucionalizaría… No nos sacaría de la crisis pero la gente sería feliz de cojones.

Y como recuperación, la semana siguiente tocó viaje a Turquía por motivos laborales… entrenos en el agua justo antes de coger el avión el lunes y el viernes al llegar manteniéndome esos cinco días sin entrenos en secano.

El sábado, como único plato fuerte de la semana, se había planificado los distintos tests de natación en piscina de 25m. En mi caso me tocaba el de 1500m con neopreno en el cual, el año pasado había parado el crono en 22’14’’ (a 1’29’’ de media en los 100m).

En mi serie: Manel Casoni, Alex Frias, Jordi Pardina, Carles Peres y Samu Madrid. Todos forrados en nuestro traje de caucho sintético (o como se le conoce comúnmente, de policloropreno), nos tiramos a la piscina y calentamos unos metros.

En mi carril está Manel. - Bufff… me voy a deprimir a la primera de cambio – No paro de pensar con no muy buenas sensaciones al calentar, parece que el condenado traje hoy me tira más que otros días.

En el carril contiguo está Alex, en el otro Samu, dos más allá Carles y Pardina en el siguiente.

Se da la salida y me retengo sabedor que los primeros metros uno sale con la euforia en lo alto y es fácil desinflarse en los 1500m. Mi primer impulso es ir más fuerte pero Manel me marca el ritmo a seguir. Si voy por delante suyo es que algo no va bien así que, acertadamente, me freno para pasar los primeros 100 en 1’18’’… menos mal.

Miro a los lados y veo que tanto Samu como Alex van al mismo ritmo e, incluso voltean antes que yo en alguna ocasión. Media piscina por delante va Carles que ha pasado el 100 en 1’14’’… jajaja… a ver hasta donde aguanta.

Poco a poco Manel va ganando distancia, de hecho él se mantiene a 1’19’’ y somos nosotros los que ralentizamos el ritmo hasta intentar nadar a nuestro ritmo de crucero.

Al paso por el 350 empiezo a cambiar un poco el ritmo con la idea de ir combinando metros progresivos con metros algo más lentos para recuperar. Lo cierto es que las fuerzas me acompañan y son más los metros que haré fuertes que los de recuperación mientras voy ganando metros a los compañeros (a excepción hecha de Manel, por supuesto).

En el 1000 Manel para por molestias (13’11) y veo de reojo como Carles está cada vez más cerca. La motivación de atraparle me va a dar las fuerzas necesarias para afrontar los últimos 500, que suelen ponerse muy duros. Me paro por segunda vez a preguntar cuánto me falta a Elias:

- 200 metros.

En ese momento estoy igualado a Carles así que me esfuerzo en las últimas 8 piscinas para llegar por delante con relativa holgura, jejeje….

- ¿Qué tiempo he hecho?- pregunto a Jordi, buscando oxígeno.
- Brutal! 20’47’’- Me responde
- No jodas! – Buffff, que grande!!!

Para mí es un tiempazo y una confirmación de mis sensaciones en el agua de estos últimos meses. Gratamente sorprendido y feliz me seco mientras me mofo un poco de los 7” que le he sacado a Carles. Salimos a trotar 1 hora tras el test bajo un solete y temperatura que hacía tiempo anhelábamos… el verano está cerca!!!.

Al día siguiente, festival ciclista con Elias, Casoni, Hermies, Pardina, Rodenas, Valls, Fabra, Samu, Toni y el que firma... las palabras sobran o, como Manel comenta, “esto va a ser hoy duro”.

Se diseña un circuito en el que el tramo de carretera desde Sant Feliu a Sant Miquel del Fai es suficientemente hermosa como para poner una buena nota a la salida, pese a que la carretera de Caldes a Sant Feliu sea un tanto nauseabunda.

Salida camino de Castellar y, como si fuésemos una pandilla de tarados, andamos acoplados a 40 por hora pasando gente y tostándonos las piernas sobremanera. Por suerte, se decide llegar a Sant Feliu a ritmo humano y, camino a Sant Feliu, que daca uno juegue a lo que quiera.

Dicho y hecho, charlando llegamos a Sant Feliu. Tomamos el desvío hacia Sant Miquel del Fai y, deleitados por las vistas que el paisaje nos ofrece, llegamos a una carretera estrecha parcheada con cemento que se pone hacia arriba de mala manera.

Tan buen punto se empieza a ganar desnivel, y como ya había avisado previamente, Manel pega el primer hachazo al cual se lanza Elias respondiendo casi todos tras él. En un ataque de inconsciencia, me mantengo en pie y adelanto a Elias mientras le digo: - Ya no paro hasta que reviente!!- Obviamente se trata de un farol pero el descanso Turco me ha debido sentar bien ya que mantengo las fuerzas tras el primer impulso y veo que Manel, Fabra y Hermies se descuelgan mientras Jordi y Samu se mantienen detrás.
Llegamos a otra rampita interesante y vuelvo a apretar hacia arriba…. El hecho que Jordi y Samu no metan el palo, me hace pensar (y con esa ilusión me quedo) que el ritmo es lo suficientemente bueno como para ponerles en jaque.

No sé lo que durarían mis fuerzas pero tengo claro que, en el caso que el puerto hubiese sido realmente de 3kms subiendo, pego tal pedo que me tienen que recoger en la órbita de algún satélite. Por suerte para mí, la cosa empieza a planear y Elias se pone a marcar el ritmo guardando un poco por si vienen rampas nuevamente. Hermies y Fabra nos atrapan nuevamente y hasta alcanzar la carretera tiramos llegando al límite de mis pulsaciones máximas y rezando a todos los dioses del cielo para que nadie haya puesto una rampita en lo que queda de camino.
Con las lagrimillas en los ojos llegamos arriba. No me había pegado un calentón tal en todo lo que llevo de temporada y ya no recordaba ese agradable saborcillo a sangre en la boca…. Mmm… que bueno es el deporte para la salud!!!.

Algún que otro palillo en el contraperro y rectas previas a Castellar nos dejan en casa tempranito tras 92 kilómetros bien aprovechados.

Y esta semana, a empezar nuevamente el segundo diente de mi imaginaria sierra. Este va a durar 3 semanas e incluiré algo de calidad en mis entrenos, sin perder de vista el volumen como protagonista principal.

Tengo el terrible honor y satisfacción de estar convocado para el equipo A en el Campeonato de Catalunya de triatlón por equipos que se correrá en el Prat el próximo 30 de Abril.

La satisfacción es mayúscula ya que el equipo es de lujo: Jordi Elias, Manel Casoni, Hermies Busqué, Martí Bigordà, Samuel Madrid y este humilde pecador… Correr junto a estos monstruos es una suerte que quizás no se vuelva a repetir así que he sacrificado el B de Banyoles por esta oportunidad.

Lo de terrible, pues no hay mucho que explicar… la natación ahogado, la bici sufriendo como un perro y, si llegas a boxes, ponte a correr a ritmos a los que he tenido acceso alguna vez de joven en un sprint corto….. eso sí, lo voy a pasar en grande y hasta donde dure, que me quiten lo bailao!. Espero finalizar ya que el cuarto a puntuar se supone que seremos Samu, Martí o yo pero, por lógica, el potencial de Martí y Samu hay que aprovecharlo sobre las dos ruedas lo cual les dejará tostaditos para correr. No obstante, en el duatlón por equipos, Samu se metió casi la totalidad del parcial de bici tirando de todos y después se iba meando de risa en los 2,5kms finales de carrera a pie así que fuerzas no les falta.

martes, 22 de marzo de 2011

Duatlón Olímpica de Banyoles 2011 – Con los astros de mi lado


No era ayer uno de esos días en los presagiara que fuera a tener un buen resultado deportivo ya que confluían todos los condicionantes para llevarme de Banyoles un buen pedo como recuerdo a casa: semana de carga, series de carrera a pie el miércoles con resultado más que dudoso, 70kms en bici el día anterior, tipo de carrera que no me suele ir demasiado bien (duatlón)…. En fin, que aunque llegué con ganas enormes de divertirme, no me plantaba en la salida con una postura demasiado optimista.

La mañana se había despertado espectacular tras tantos días en los que se habían empeñado en mandar el gris y la lluvia. El sol nos miraba radiante desde el cielo abierto y esto ya constituía el 70% del éxito de un fabuloso domingo… Hay que ver cómo me “deprimen” los malditos días grises!!! Ojala se mueran, como diría Cansado.

Para redondear un buen día de deporte, una buena selección de compañeros del CNT íbamos a tener la suerte de compartir mañana alrededor de l’estany. Hoy tocaba lucir palmito a Fabra, Casas, Hermies, Charles, Pardina, rodenas, Patricia, Jaime, Ureña, Samu, Romero, Jaume y Quique… no está nada mal!!!.
Y, claro está, toda la claca que nos ayuda a hacer más llevaderos los kilómetros de masoquismo, a saber: Sandra’s, Esme, Nuria, Alba, Hurtado, Susana y Anabel.

Caliento un poco a falta de diez minutos para la hora teórica de salida. Un trotecillo allí, un estiramiento allá…. No, no noto esa fluidez de otras veces. Es una sensación como de pesadez, de óxido… es el precio que se paga cuando se acumulan muchos kilómetros a ritmos medios, pero todo forma parte de un plan!!!!.... esto suena a científico loco que está preparando el experimento revelador para la humanidad (habéis visto “Fringe”…. Oooohhhhh! Buenísima!!!!)…. En fin, que pierdo el hilo, volvamos a la carrera.

Minuto de silencio por la muerte de Arturo Escribano y las víctimas del desastre natural de Japón…. Hoy ojee el blog de Arturo, un chaval de 23 años que ha luchado contra un cáncer que al final le ha ganado la batalla…. Siempre suelo decir que debemos ser humildes: no somos nada, todo es relativo y temporal. Hoy conducimos un coche carísimo y ganamos un dineral, mañana estamos en números rojos sobreviviendo, hoy llenos de salud y vitalidad mientras mañana todo puede dar la vuelta repentinamente. Las prioridades vienen y van como las nubes se apoderan del cielo y damos importancia a las cosas, en ocasiones, de forma equivocada.

Sin ánimo de ponerme muy trascendental, estos ejemplos (junto a otros acontecidos durante mi vida) me hacen darme cuenta que debemos seguir invirtiendo nuestro recursos en planes a corto-medio plazo… quizás cambie mi opinión a medida que envejezca, por ahora la voy a mantener así.

Aplaudimos todos al finalizar el minuto de silencio y volvemos a desearnos buena carrera mientras Hermies, Casas, Fabra y Samu se colocan cerca de la primera línea de salida.

Algo más atrasados Ureña, Frias, Romero y yo. En tercera línea de ataque el resto de compañeros entre los que veo a Pardina, Rodenas, Jaime, Charles, etc…

Cada uno se plantea su carrera en función de sus expectativas, después los kilómetros, la suerte, las sensaciones, etc… nos forzará a replanteárnosla nuevamente. En mi caso, el planteamiento inicial es claro y no paro de repetírmelo una y otra vez: ritmo de media maratón, ritmo de media, ritmo de media….

Se da la salida y parece que un abominable monstruo haya surgido de las profundidades del lago provocando la huida despavorida de todos los participantes… madre del amor hermoso!!! Pero que le pasa a la gente.

Tras el primer medio kilómetro de locura en el que ya he perdido de vista a los compañeros que se habían colocado ante mí, trato de coger el ritmo de media maratón. Enseguida veo que Ureña me pasa con facilidad y Alex me adelanta por la derecha… hoy va a tocar sufrir! Me coloco tras Alex y me esfuerzo en levantar las toneladas que parecen pesarme hoy las piernas. El ritmo es bueno y vamos ahí manteniendo el sub 3’50’’… pero la carrera es larga y no hay que quemarse.

De repente, sobre el km 3 nos pasa Romero. Se le nota fácil y, muy acertadamente, va conservando fuerzas para lo que queda. Parece que la carbonilla empieza a migrar de mis piernas y aprieto para coger su estela a un ritmo que ya es más rápido del que me había propuesto inicialmente.
Voy aguantando mientras Alex se empieza a quedar por detrás y empezamos a progresar adelantando a todos aquellos que han apostado demasiado fuerte de inicio. Ureña está todavía lejos pero las distancias se van recortando. Paso el km5 pegado a Jordi y en poco alcanzaremos a Ureña. De lejos se empieza a ver la gorra blanca de Samu, que es elemento clave para el parcial de bici así que hay que intentar , al menos, llegar a la transición con él.

Imposible seguir a Romero, tengo que bajar ritmo y me quedo con Ureña al cual hemos alcanzado hace un rato. No tardamos en sobrepasar a Samu y sobre el km7, donde se pueden tomar referencias, vemos que alex viene relativamente cerca. Tomo la “rueda” de un par de duatletas y, junto a Ureña, volvemos a alcanzar a Romero para llegar los tres juntos a boxes.

Tiempo de 36’17 para 9,5kms (a 3’48’’/km de media)

Rápida transición (por suerte he encontrado la bici rápidamente, lo cual dudaba pues no me había fijado en su posición en detalle… error de novato!) y salto sobre la bici tras un par de intentos en los que uno de mis bienes más preciados pasa por un momento crítico, por suerte sin consecuencias.

Me pasan un par de ciclistas mientras meto los pies en las zapatillas, doy algunos pedales y veo que los alcanzaré sin problemas así que dejo de pedalear para colocar las tiras adecuadamente. Me acoplo un momento y muevo el plato con bastante cadencia sin estresarme demasiado pues no hay grupo a la vista y llegar demasiado flipado a la rampa tiene sus consecuencias, siempre negativas, jajaja.

Va llegando gente y casi sin darme cuenta hacemos un grupito de 3 ó 4 que nos metemos a dar relevos de forma automática. Paso la rampa a plato junto a mis compañeros improvisados y seguimos avanzando con buenos relevos mientras el grupo se va haciendo grande a medida que alcanzamos a ciclistas desperdigados.

Uno de los que forman el grupo de relevos, un tipo enorme con unas piernas enormes, empieza a poner un ritmo bastante bestia en sus relevos y el resto empezamos a sufrir pues trata de dejar el grupo en los repechos. En uno de estos repechos en el que misteriosamente me ha tocado dar un relevo bastante largo, el amigo me regala un relevo de esos que te sacan las lágrimas para no perder rueda. Por suerte, y esperando que esto pasara, me he reservado un poco en el relevo y no me van a dejar tan fácilmente. Resoplo mientras noto como el ácido láctico se acumula en los cuádriceps… aguanta, que sólo faltan unos metros para llegar a la parte alta!!!! Oooooohhhh, sigo metido en el grupo y acabo de decidir que mi colaboración ha llegado a su fin.

Puesto que el protagonista de mi momentáneo sufrimiento sigue manteniendo la misma conducta y, sin duda, es el más fuerte del grupo… el resto ha dejado también de colaborar y nos quedamos todos tras él mientras tira del grupo con una fuerza formidable.

Llegados a la Ctra de Figueres, nuevo ataque de la bestia y esta vez, con viento en contra, sí nos deja. Tan sólo uno del grupo le aguanta la rueda y el resto, una vez cortados, ya no volveremos a verle en lo que queda de carrera.

El viento lo está haciendo duro y me escondo mientras un chaval del CNBarcelona, Gabriel Cardeñosa, toma la iniciativa y tira del grupo. Todos andamos tras él y así pasaremos el resto de carrera. De hecho, cuesta incluso seguirlo y el que anda segundo me pide que le pase para descansar un poco, mientras Gabriel sigue tirando con una fuerza descomunal de todos nosotros.

Llegamos al mini-puerto donde mantengo el plato y agarro aire para no descolgarme. Por suerte aguanto el ritmo dudando en varios momentos si bajo el plato y aumento cadencia o continuo más atrancado con el 53 metido… giro a izquierda y el cartelito de Km7 aparece ante mi vista, el 53 se queda. Ya sólo queda apretar bien los dientes para los últimos 300 metros de ascenso. El grupo se rompe y quedamos tras Gabriel 5 ó 6 unidades a rebufo mientras le animo colocado tras él… y sufriendo!!!.

Al volver a empalmar con la nacional, no puedo soportar más verle tirar a solas y le paso unos relevos… son bastante ridículos y la velocidad del grupo se ralentiza pero, al menos, le permiten recuperar unos segundos para volver a hacer un fabuloso trabajo a favor de todos los que andamos tras él. Ya estamos cerca de boxes y me pregunto cómo tendré las piernas puesto que ha sido un parcial exigente de bicicleta.


Paso a ejecutar la serie de movimientos ya aprendidos con la experiencia: velcros fuera, pie izquierdo sobre la zapatilla, pie derecho sobre la zapatilla, ladeo la bicicleta y me quedo colgado en el lado izquierdo sobre mi pierna mientras me aproximo a la entrada a boxes. Me parece escuchar a Sandra gritando mi nombre y descabalgo en la línea indicada por el juez…. Levanto mi fantástica flaca y corro rápidamente hacía mi ubicación en las barras.

No hay demasiadas bicis y encuentro rápido mis zapatillas mientras escucho como pitan 30 segundos a uno de mis compañeros de parcial ciclista por desabrocharse el casco antes de colgar la bici… hay que andar con mucho ojo con esos detalles porque 30 segundos cuestan mucho de cogerlos en 5 kms…

Tiempo: 1h06’19 para 40,5km (36,8 Km/h de media)

A mi lado está la máquina de tren que nos ha llevado hasta aquí marcando el parcial 19 de ciclismo.
- Vaya bestia estás hecho! – le digo.
- Ahora toca correr – me contesta.

Efectivamente, mis zapatillas están ya enfundadas y ahora toca correr. Y eso es lo que hago, salgo notándome ligero y suelto, primeros metros muy rápidos hasta que alcanzo mi velocidad crucero con un par de momentos de malas sensaciones, típicos después de dejar la bici.

Voy controlando quien va por delante y quien llevo por detrás. El cuerpo me responde así que fuerzo sin llegar a extenuarme y tan sólo en el último medio kilómetro del serpentín pego un apretón para dejar a algún duatleta que me ha alcanzado en el último kilómetro y cruzo la meta extremadamente contento de cómo me ha ido la carrera:

Tiempo: 18’04’’ para 4,7Km (3’51’’/km de media)

Tiempo total 2h00’40’’ y 38 en la clasificación general…. Si me lo juran antes, no lo creo.

Por delante, brutales Casas, Fabra y Hermies… como siempre.

Acojonante la carrera de Casas imponiendo su aplastante ley en la carrera a pie y llegando en 1h57’51’’ en 14ª posición y segundo clasificado en categoría V1 tras nada más y nada menos que Jose Luis Cano… ahí es nada!. Que grande, Jordi!!!.

Nada que decir que no se sepa respecto a Fabra y Hermies los cuales tienen calidad y capacidad de sufrimiento extra como para hacer una gran carrera sin llevar un volumen de entrenamiento muy elevado…

Por detrás van llegando el resto de compañeros, Samu es el siguiente, Frias lo hace a continuación, Romero, Ureña… y así hasta Patricia que ha salido 2 minutos más tarde que los chicos. Unos más satisfechos que otros con los resultados pero, en todo caso, todos hemos pasado una gran mañana en compañía de gente sana.

En la zona de llegada, entre naranja y naranja he tenido ocasión de saludar y charlar con algunos amigos como Jordi Carpí, un crack de Igualada que ahora vive en Valencia y que ha venido a hacer un entreno de calidad de cara a la Duatló d’Igualada donde seguro que hace un gran papel… Asímismo me acerco a Gabriel Cardeñosa para darle las gracias por el parcial ciclista, la clave del día.

Foto de equipo y platazo combinado con Jordi y Sandra… un día grande con gente grande!.

Como nota negativa, el accidente sufrido por algunos compañeros durante el parcial ciclista. Llegan noticias de que uno se ha roto la clavícula y ayer me enteré que otro fue Sergi Miró. De hecho, su bici junto a la mía en boxes, era retirada por la federación al finalizar la carrera y tenía claros restos de sangre tanto en el manillar como en la barra horizontal. Esperamos todos que no haya sido nada grave.


Por lo demás, espero que esta sea una buena semana de volumen que finalizará en la Mitja Marató de Montornés el próximo domingo para tomarme la siguiente como semana de regeneración obligada por un nuevo viaje a Turquía.

martes, 15 de marzo de 2011

Un puñado de entrenos

Cuatro semanas han transcurrido desde la Duatlón por equipos del Prat, 28 días en los que he sumado lo que las condiciones climatológicas y los compromisos propios del día a día me han permitido.

Como siempre, el inconformismo típico del deportista me dice que mucho menos de lo que debería aunque, siendo realista con la época del año en la que estamos, me doy con un canto en los dientes.

Al igual que el año pasado, no estoy realizando casi ningún entreno de calidad en absoluto y me limito a sumar volumen a ritmos medios-lentos… la clave para las distancias largas.

Por un lado, me sabe mal no ponerme a enlazar series, sobretodo de carrera a pie, pues tenía la intención de mejorar mi marca en media maratón el próximo 27 en Montornés pero, tomando la paciencia como base del entrenamiento, sigo manteniéndome firme en trabajar bien los ritmos más lentos.

Como destacable de los entrenos realizados durante estas cuatro semanas, en natación algunos entrenos incluyendo metros continuos (800, 1000, etc…) con buenas sensaciones y buenos tiempos. Me atrevería a decir que un puntito por encima de mi nivel del año pasado aunque lo mismo decía el año pasado y estaba igual que el 2008, jajaja…. En todo caso, mejor pensar así.

En referencia a la bicicleta (lo que peor llevo a estas alturas del año... hasta el cambio de hora de finales de mes, la gran mayoría de mortales a horario partido estamos igual), he incluido la cadencia a mi forma de pedalear y, poco a poco, me voy notando más cómodo dando pedales como un loco en lugar de arrastrar plato a base de fuerza bruta.

La impresión que tengo es que ahora me cuesta más que el año pasado mover el desarrollo pero no sé si es debido a este aumento de cadencia o a la diferencia de forma… veremos.


En cuanto a la carrera a pie, a excepción de esos días en los que te arrastras para poder sumar pocos kilómetros a ritmos extremadamente lentos, me estoy notando bien sumando kilómetros a ritmos medios.
Eso sí, si he intentado rodar algún día por debajo de 4’, me he notado demasiado fatigado para hacerlo y se nota la falta de trabajo en estos umbrales.

Como entrenos destacables comentar alguna tirada por montaña, en mi circuito de la Font del Janot, en 54’20’’ (a 4’28’’) igualando el record personal es este entrenos.

Sin dejar la carrera a pie, una tirada larga en las carretera de las aigües, de unos 25Km a 4’23’’ de media y acabando los últimos 8kms a 4’15’’ de la que también acabé muy satisfecho.


El día 3 de Marzo la nieve se dejó ver cerca de Terrassa



En bicicleta he hecho dos salidas “largas”, una de 114 kms con Sergio dando la vuelta a Moià y sumando kilómetros por Bigues y otra de 121km, tras invitarnos Martí Bigordà a unirnos a la grupeta del Diari de Terrassa con la que subimos l’Obac como si el mundo se fuese a acabar en cualquier momento… aguanté hasta el Km8 el ritmo de los primeros, demasiado fuerte para mí.

Tras la escabechina, que tan sólo aguanta Fabra, llegamos a Castellbell para reagrupamiento.

El grupo principal, en el que también van Alex Frias y Jordi Valls, llega un cuarto de hora más tarde…. Madre mía, como hemos subido!.


Con Martí Bigordà

A partir de aquí ya me lo tomo con calma bajo riesgo de agarrar un globo histórico y pensando en sumar la segunda tirada de más de 100kms de la temporada.

Así que tranquilamente nos dirigimos al Pont de Vilomara y Rocafort donde la mayor parte del grupo del Diari se paran a desayunar. Alex Frias, Jordi Fabra, un desconocido y yo continuamos “xino-xano” en dirección a Mura.

Al llegar a la intersección de la Ctra Estenalles, Fabra comenta que regresará hacía Terrassa vía Estenalles aunque previamente volverá a bajar para localizar a Valls. Alex y yo tenemos planeado bajar hacia Navarcles y darle la vuelta al parque por Calders. El desconocido (después descubriremos que su nombre es Francesc) se une a nosotros y durante muchos kilómetros se mantiene en silencio tras nuestras bicicletas sin saber que va a tomar cierta relevancia en nuestra salida.

Tras pasar la sucesión de aburridas rectas a través de las que enlazamos Navarcles con Calders, bajamos por fin dirección Monistrol. La cadena empieza a saltarme en el cambio así que paro para sincronizarlo… qué raro!.

Continuo para volver a unirme a Alex y Francesc pero la cadena sigue deslizándose de piñón en piñón y un sospechoso “crack” no para de repetirse. En un tramo en ascenso, camino del km28, me pongo en pie y bajo un piñón.

En ese preciso instante, CATACRAK!!!!, la cadena se parte y aunque consigo mantener el equilibrio evitando la caída, me llevo un rodillazo brutal contra el manillar….. Estoy hecho una bestia!!! He partido la cadena!!!.... Padres, ¿por qué me habéis creado un ser sobrenatural?, jajajaja….

Francesc adquiere protagonismo total al ser el único que lleva un arsenal de herramientas digno de un taller mecánico de primer nivel. En un momento, hacemos el empalme eliminando un par de eslabones con el tronchadenas y puedo continuar mi marcha, con mucho cuidado y una rodilla que ha aumentado su volumen notablemente.

Llegada a Terrassa sin incidencias y hago unos pocos kilómetros más por la Ctra. Rellinars para llegar a los 120km… que freak!.


Otro buen entreno, el del pasado domingo de bonanza climatológica tras un sábado de horas muertas en el sofá aumentando mi ingesta calórica a base de pipas, quicos y guarradas varias.

Salgo hacia el 28 con la idea de hacer una transición que me ayude a quemar las calorías del día anterior y las que me quedan por adquirir en la barbacoa que me espera a mi regreso.

Hasta el Km28 llego con relativa tranquilidad, solamente alterada al alcanzar un grupo y verme obligado a hacer la labor de máquina del tren enganchándose todos a rueda desde el contraperro a Sant llorenç. En cualquier caso, de Sant llorenç en adelante, vuelvo a coger cadencia y ritmo benevolente.

Media vuelta en el 28 y, en una de las primeras curvas de bajada del 25, me veo a un Elias casi esprintando de pie junto a Hermies quien aprieta los dientes en los últimos metros de ascensión. (Un pobre incauto les ha retado en el ascenso y no han podido reprimirse, jajaja).

Me vuelvo por si se quedan en el 25 y, efectivamente, empiezan a dar media vuelta para esperar a Rodenas y Pardina que vienen un tanto retrasados.

Cuatro risas y deshacemos el camino para regresar de nuevo a casa. Albert y yo nos hemos quedado rezagados charlando de nuestras importantes cosas y el grupo encabezado por Pardina y su nueva Quintana Roo (acojonante) ha tomado distancia.

Es hora de poner la carne en el asador y nos metemos un buen calentón para alcanzarlos. En estas, Jordi Valls, al cual nos hemos cruzado se nos une para unirnos al grupo de cabeza.

Pardina vuelve a la carga en un relevo-palo que sólo va a servir para que Elias se divierta un poco y nos ponga a todos marcando, el grupo se corta por un momento y llegamos Hermies, Elias, Valls (tranqui con el Valls) y yo a Castellar a una velocidad media bastante remarcable.

Desde Castellar a Terrassa nos lo tomamos con calma para reagruparnos con Albert y Pardina, pero la petada ha debido ser buena pues en Can Font todavía no nos han alcanzado así que Hermies y yo, que tenemos el tiempo un poco justo, nos despedimos y aumentamos el ritmo hasta Terrassa.

Al final, la salida ha quedado en 65Km a una media de 30Km/h, que teniendo en cuenta la ida sin prisas y el tramo Castellar-Terrassa esperando… da una idea de cómo hemos rodado la vuelta.
Cambio de ropa, mp3 listo y salgo con idea de correr una horita a ritmo por los campos bajo el Egara. Fantásticas sensaciones a ritmo medio mantenido y acabando 11,5Km a 4’26’’ de media… me he ganado la panceta!!!.

Esta semana está marcada por la lluvia, que no va a permitir a la mayoría salir al exterior… rodillo, spinning, estática… las aburridas alternativas que nos quedan a los que no querems mojarnos.

Esperemos que el temporal amaine de cara al próximo domingo, cuando espero participar por primera vez en la Duatló Olímpica de Banyoles, con distancias de 10km-40km-5km… agónico, sin lugar a dudas pero un buen entreno de calidad al que se le une el componente de diversión que la competición te da.

En medio de tanta vorágine deportiva, el día 27 de Febrero organizamos la II Duatló i II Cursa de muntanya de Terrassa, un éxito absoluto en todos los sentidos y del que nos sentimos profundamente orgullosos. Se merece una entrada aparte, cosa que haré en breve…. Mientras tanto, dejo una foto con un colega, jejeje…

jueves, 3 de marzo de 2011

Duatlón por equipos del Prat… Rectificar es de sabios.


Y aunque el tio de la foto podría ser un buen ejemplo de la antítesis de un sabio, sí quisiera rectificar parte de mi entrada anterior relativa a la Duatlón por equipos del Prat tras el comentario recibido por el también triatleta Victor Dobaño, del Club Triatló el Prat.

En dicha entrada, hice una queja acerca de lo que me pareció un mal ejemplo de organización por no haber recibido, tras finalizar la prueba, unos servicios que yo considero mínimos (una rehidratación adecuada, alimentos sólidos y, aunque en menor importancia, algún que otro obsequio…).

También hice alusión al afán lucrativo de la organización que desmerecía la satisfacción final del participante.

En primer lugar, pido disculpas por el uso de la palabra “lucrativo” en dicha frase. Tal y como comenta Victor, los ingresos que suponen la organización de sus competiciones se revierten de nuevo en el equipo del Prat, sea para ayudar en los gastos que suponen las competiciones nacionales o bien como refuerzo para los voluntarios que han estado al pie del cañón durante la organización del evento.

Efectivamente, el término “lucrativo” era inadecuado y utilizado de forma demasiado gratuita.

Realmente quería expresar que, a menudo, se prioriza el afán de beneficio económico que el de satisfacción del participante. Está claro que recibir una camiseta o unos calcetines no va a ser determinante para que un triatleta, si ha disfrutado con la carrera, deje de acudir el siguiente año pero la no existencia de obsequio sí puede suponer un extra en los ingresos que algunos podamos interpretar como una medida de mayor recaudación.

En segundo lugar, entiendo a través de las explicaciones de Dobaño que los equipos que fuimos llegando en último lugar “sufriéramos” el hecho que las reservas de líquido y comida hubieran mermado… la verdad es que era una imagen un tanto desoladora ver unos pocos restos de comida y bebida (o es la imagen que tengo grabada en mi memoria… quizás la falta de oxígeno condicionó mi percepción, jajaja).

No obstante, y volviendo al argumento de que el Prat son un referente en muchos sentidos para muchos de los equipos de triatlón que nos movemos por Catalunya, no tener una previsión adecuada de bebida y comida o confiar en un proveedor nuevo para un obsequio con muy poco margen de reacción en caso de fallo, son errores que se les supone a los organizadores más novatos, como puede ser nuestro caso. De todas formas, entiendo que al Prat les ha dolido haberse visto en esta situación y que pondrán todas las medidas necesarias para tratar de evitarlo en próximas ediciones… esto también les honra.

También quiero aclarar que la competición estuvo bien organizada en los aspectos claves como la seguridad de los corredores, marcado del circuito, voluntarios en zonas clave y zona de boxes. Por desgracia, en estos últimos meses nos hemos encontrado con carreras en las que estos aspectos básicos no estaban cubiertos encontrándonos, en un caso en particular, con la desagradable sorpresa de la cancelación de la competición por parte de la Federació.

La próxima prueba que prepara el Prat puede ser también una muy interesante y divertida experiencia: una triatlón por equipos, para el 30 de Abril.

Pese a que algunos me están apretando para competir con ellos en esta triatlón, creo que pasaré por esta vez. Desde luego que sería un honorazo poder compartir equipo con Elias y Casoni (si se confirma su asistencia) pero creo que estos dos cabri.os pretenden pasar un buen rato llevándome ahogado desde la primera brazada, jejejeje…. Además, estoy muy mayor para estar tanto rato con el corazón latiendo al 100% de la rpm max.

Por otro lado, con el nacimiento de Amaia, supongo que deberé levantar el acelerador a nivel de entrenos y quiero aprovechar esta temporada para un segundo órdago a la larga… y el día 1 de Mayo es el B de Banyoles.

En fin, rectificado queda.